Las calientes vivencias de la niña de doña Juanita 3
Capítulo 3
La señora Juanita preparaba la cena, notaba a Karen algo
diferente, la niña miraba el plato vacío sentada en su mesa, jugaba con la
cuchara tallándolo en silencio, la abuela la notaba distraída ensimismada
? ¿Te pasa algo Karen?
? No abuelita nada
? ¿Por qué estás tan seria? Siempre estás hablando y
ahorita no
? No sé, tengo hambre y estoy cansada
? ¿Todo bien hoy?
? Si abuelita, todo bien
? ¿La escuela?
? Si también, ya hice mi tarea, voy al baño
Karen se levantó con dificultad, caminaba mientras mil
cosas pasaban por su cabeza, ella sabía en su interior que no debía decir lo
que había jugado con don Jorge, estaba confundida, le había gustado mucho, pero
también sentía miedo a que su abuela la regañara y no la dejara ir con él
viejo, caminaba sintiendo como su rajita le ardía, era como aquella ocasión que
le ayudo a desvenar chile a su abuela y fue al baño a hacer pipí, toco su
rajita con la mano ensuciada con el chile y casi lloró del ardor, pero ahora no
lloraría, se aguantaría porque no quería dejar de jugar.
El Espacio de las Pequeñitas… :3 …
Con dificultad se sentó en la tasa del baño y casi grita
cuando siente salir la orina, sentía algo caliente que le salía, más se asustó
cuando se levantó y vio la tasa manchada de sangre lo mismo que su pantaletas,
estaba tan asustada que casi le dice a su abuelita que le ayudara, pero
nuevamente recordó que era algo que debía ocultar, limpio sus sangre y arrojó
los papeles manchados a la tasa, jaló la palanca y vio como la prueba de su
desvirgamiento se iba por el drenaje; se dirigió a la habitación y se cambió de
ropa interior, guardó la manchada en una bolsa de plástico que oculto en su
mochila, la tiraría mañana de camino a la escuela.
En la casa de los compadres de doña juanita, don Jorge
estaba acostado en la cama, no se había bañado, aún conservaba la esencia
infantil de Karen en su pito, tenía unas manos rasposas como lijas, no usaba
crema (decía que la crema y los cuidados eran para viejas y jotos), estaba
acostumbrado a las rudezas de la vida, mucho tiempo trabajo en el campo y
después de albañil, su curtida piel maltratada por el sol era la prueba
viviente de ello; con sus manos rasposas tocó su pito, lo acarició y se llevó
los dedos a su nariz, olio con excitada nostalgia la fragancia mezclada sangre
con moco vaginal, su pene brincó solo con recordar lo sucedido durante el día,
sentía que tal vez Karen podría decirle a su abuela y el iría a la cárcel, a
pesar de eso no se arrepentía, había sido la mejor cogida de su vida, ninguna
prostituta le había dado tanto placer, escucho la voz de mujer que desde la
cocina lo llamaba para iniciar la cena y después dormir, se levantó no sin
antes darle un último olfato a sus dedos y se dirigió a la cocina para cenar.
La mañana fresca era anunciada por las aves que
gorgoreaban su despertar, Karen escuchaba como su abuela la llamaba para
levantarse, le dolía la cabeza, se levantó y sintió una gran pesadez en su
vientre, toco su inflamada rajita y aun le dolía, como pudo se levantó, se
dirigió al baño, el agua tibia de la regadera la despertó y la conforto de sus
malestares, cambiada con su uniforme y un buen pedazo de rollo en su
entrepierna bajó las escaleras, su abuela ya le tenía su humilde desayuno en la
mesa, ambas lo comieron y después se dirigieron a sus respectivos destinos.
Por la tarde Karen iba entre emocionada y nerviosa,
miraba desde lejos la casa de doble piso donde vivían los compadres de su
abuela, miraba la vieja pintura color verde que se caía a pedazos por el
descuido de la misma, las plantas improvisadas en tinas que adornaban el
balcón, llegó hasta la puerta y tocó con sus nudillos, lo hiso suavemente, la
verdad nunca lo había hecho así, la puerta se abrió y un don Jorge canoso y
cincuentón le abrió comiéndosela con los ojos y enseñando sus amarillos dientes
con una sonrisa pervertida, Karen también le sonrió
? Hola Karen
? Hola
? Pasa, hoy te tengo una noticia muy buena—Karen se metió
y don Jorge cerró cuando los dos estuvieron dentro—hoy estaremos solos toda la
tarde, mi mujer se fue a una reunión con sus amigas y no vendrá hasta la noche,
podemos jugar toda la tarde
? ¿Sí?—la niña casi brincó emocionada
? Si tesorito, ¿Cómo estas de tu Valerito?
? Me arde mucho, cuando hago pipí me sale sangre
? Vamos arriba a revisarte
La tomó de la mano y su pene se erecto con la suave piel
infantil, imaginaba todo lo que le pensaba hacer ese día, Karen caminó a su
lado, en silencio los dos subieron hasta la recámara de don Jorge, la cargo
como un pequeño muñeco y la deposito en la cama, subió sus pies colocándolos en
la cama y flexionándole las rodillas, separó sus piernas y con sus dedos jaló
el calzón de la pequeña Karen que nerviosa se dejaba examinar, se sentía
segura, porque don Jorge sabría qué hacer, al fin al cabo él era un adulto y
los adultos todo lo saben.
Don Jorge hábilmente retiro la pequeña pantaleta y se
asustó, los labios de la nena estaban todos hinchados y en medio se marcaba una
línea roja por la sangre, intentó separar los labios y ver el interior pero un
grito de dolor de la pequeña lo detuvo, se maldijo en serio porque la vagina infantil
estaba toda dañada, no podría usarla por días, se levantó y fue al baño trajo
un trapo limpio con agua tibia y la lavo de su vagina, conforme lo hiso el
dolor y ardor de la pequeña fue bajando; ya con Karen más limpia y relajada se
atrevió a separar los labios, sus dedos de lija lo lograron y vio el interior
lleno de coágulos de sangre, definitivamente no podría usar ese hueco por más
días de los que había calculado, pero eso no lo detendría de su tare de gozar a
esa precoz niña.
La llevo al baño y por cerca de una hora le estuvo
metiendo agua tibia gentilmente con un aplicador de su esposa, los coágulos
salieron casi en su totalidad, la niña al final sintió un gran alivio, la
sensación de pesantes casi desapareció.
? Bueno mi niña tu Valerito ya quedó limpio, pero no
podremos jugar en unos días al Valero
? ¿No?
Karen dentro de su inocente calentura pensó que, después
de esa formidable curación que el viejo le había dado, podrían jugar al Valero,
cosa que le había encantado, se sintió desilusionada con las palabras del viejo
? Pero no te preocupes mi hermosura, jugaremos a otras
cosas
? ¿Sí? ¿A qué?
? A darnos cariño
La cargo y la llevo a la cama, busco en los cajones de su
mujer y al fondo de uno de ellos se halló un viejo, pero muy viejo tampón, se
lo colocó entre pujidos y quejidos de la pequeña Karen
? Mi vida esto te servirá para que te cures más rápido
El viejo se deleitaba con la imagen de Karen desnuda
sobre su cama, en posición ginecológica, con sus piernitas separadas y el hilo
del tampón sobre sus labios, aunado a esto la caliente niña separaba y cerraba
sus piernas mientras le sonreía cómplice al pervertido viejo, era una
invitación al pecado, no se pudo resistir, se acostó a un lado de ella y la
jaló hacia él, sus bocas se juntaron y sus lenguas se enroscaron, iniciaron la
danza lascivia entre un adulto muy adulto y una niña muy niña.
La imagen perturbaría a cualquier mojigato, pero eso no
le quitaba la pasión con la que los dos se entregaban a eso beso, las manos
rasposas de don Jorge acariciaban la suave piel de Karen que gemía apasionada
sintiéndose manoseada por el viejo que podría ser su abuelo, eso la ponía
caliente a morir, su dañada vagina se contraía de excitación, las caricias eran
tan sentidas que si en ese momento jugaban al Valerito ella lo disfrutaría
aunque después le saliera sangre y le ardiera, gemía abrazando fuerte al viejo
que estaba más que excitado, su enorme y viejo pene brincaba dentro de su
pantalón buscando un agujero para profanar.
Rodaron sobre la cama y Karen quedo arriba de él, lo
seguía besando y por caliente instinto movía su pelvis sobre el pene de don
Jorge, el viejo con gran habilidad logro desabrochar su pantalón y quitárselo
sin bajar a Karen ni dejar de besarla, su verga cubierta por el bóxer rozaba la
maltratada rajita de la nena que estaba más caliente que una yegua en celo.
Don Jorge movía sus caderas simulando una cogida, le
acariciaba las nalgas con sus manos y las separaba pasando sus dedos por el
culito virgen aun de la niña, ella gemía desconociendo las intenciones del
viejo y por qué ella estaba tan mojada de su Valerito como le gustaba que ahora
lo llamaran; sentía las protuberancias de la vieja e hinchada lengua de don
Jorge, eso la excitaba sentir toda la geografía de esa lengua, con aroma a café
barato y cigarro.
Mientras esto ocurría don Jorge pensaba como cogerse ese
culo virgen, cierto que su verga era enorme y la maltrataría más que por la
rajita, pero estaba tan caliente que no le importaba si la mataba a estocadas,
él satisface ría sus más bajos instintos y eyacularía en ese culito a como
diera lugar.
Por su parte Karen estaba tan caliente que muy
seguramente colaboraría en cualquier cosa que el viejo le pidiera, de hecho
ella quería jugar al Valerito, la ducha vaginal que él le dio la curo casi
totalmente y sentiría rico nuevamente
? Don Jorge quiero jugar al Valerito
Las palabras de la caliente niña llegaron hasta la zona
límbica del cerebro del vejete que la apretó con ganas cuando escucho esas
lindas palabras, su verga ya estaba por fuera del bóxer de tanto movimiento, ya
no pensó con claridad, la puso boca arriba y apunto su tolete en la rajita,
nuevamente se la cogería, la niña tenía la mirada nublada, su boca abierta y su
ceño fruncido, él haría lo que le había pedido y jugaría con ella, tomó su
enorme verga por la mitad y metió el glande en la rajita, la niña gritó, puso
cara de miedo y abrió sus ojitos como platos
? Ay, No don Jorge me dolió mucho, no por favor
Lo dijo gritando con tanta alarma que el viejo sacó el
glande y cobro conciencia de los que hacía, Karen estaba haciendo pucheros, la
cabeza de la verga del viejo la había hecho doler como nunca, ni siquiera el
día anterior sintió tanto dolor, su mirada era de miedo y su respiración
agitada lo remarcaba
No, por favor don Jorge me dolió mucho
Está bien mi preciosa, seguiremos jugando como hace
ratito.
Nuevamente se acomodó a un lado de ella y la volvió a
besar, sus lenguas se enroscaron en una danza, Karen a ojos cerrados lo besaba
mientras lo abrazaba, se fue relajando y su rajita nuevamente emanó jugos y se
contrajo en pequeña muestras de excitación, la rajita quería al intruso
nuevamente, pero Karen ya sabía que le dolería mucho, por lo que ya no se lo
pidió, pero lo siguió besando con toda la pasión que pudo.
Karen pensaba como darle placer al viejo, recordó que a
él le había gustado que lo metiera en su boca, era cierto que le dolían las
quijadas de la mamada que le había dado el día anterior, pero eso no era
comparable con el dolor de su rajita.
Ella solita se separó de él y ante la admiración del
viejo se agachó y tomó la verga con sus manitas, lo masturbó un ratito y
acercándose lentamente con la boca abierta la metió cerrándola y chupando con
todas las ganas que pudo.
? Aaahhh
Don Jorge gimió poniendo los ojos en blanco al sentir la
tibia boca infantil y por instinto la tomó de la nuca con sus manos y la guio a
subir y bajar, Karen lo hacía y además de eso lo masturbaba con sus manitas,
había aprendido bien el día anterior y le demostraría al afortunado pervertido
que le daría placer al menos con su boca.
Don Jorge movía la cabeza de la niña guiándola y sus
caderas también, estaba cogiéndosela por la boca y lo disfrutaba como un
poseso, en ocasiones metía más de lo permitido y su glande topaba en la
garganta de la niña, provocando arqueos, ella intentaba zafarse, pero él la
sostenía fuerte y la empujaba más, a veces lo hacía tan fuerte que le quitaba
la respiración, la soltaba y la pobre niña sacaba la verga de la boca
respirando por la boca como si saliera de lo profundo de una alberca.
? Chiquita hermosa me estás dando mucho placer
Dijo el viejo con la voz entrecortada, la jaló y la puso
encima de él, Karen orgullosa se dejó hacer por el viejo quien coloco su verga
por encima de su rajita, cerro las piernitas e inicio un movimiento de cadera,
la verga estaba toda babosa por la mamada de la niña, eso facilitó que se
deslizara de arriba abajo dándole placer a los dos.
El pequeño clítoris de Karen era machacado por el pubis
del viejo, eso le daba chispazos de placer a ella, además del tallado que le
hacía en su rajita por encima, la niña apretaba las piernas y movía su cadera
para sentir más rico y gemía al mismo tiempo que el infeliz viejo la baboseaba
toda pasando su rasposa lengua por infantil piel.
Don Jorge chupo su dedo índice y lo dirigió al culito de
Karen, que se remolineo al sentir que el dedo quería entrar, le daba miedo,
pero su calentura ganó y se quedó quieta para que el dedo pudiera profanar el
pequeño hoyito, cuando don Jorge presionó su dedo Karen no pudo evitar lanzan
un gemido, era una mezcla de dolor y placer, ella no había sentido eso, le
incomodaba el dedo rasposo del viejo, pero al sentir la excitación de este al
meterle un dedo y ver como se había puesto de excitado se dejó hacer como
hembra caliente sumisa.
Don Jorge mientras movía su cadera de arriba abajo,
besaba a la nena metiéndole la lengua en lo profundo de su boca y al mismo
tiempo hacia un mete y saca con su dedo índice en el pequeño hueco, la pequeña
caliente gemía ante tanto estimulo, sentía lo resbaloso de la lengua hurgando
su boca, la verga tallando su raja, el cómo su clítoris era machacado por la
pelvis y por último su culo siendo penetrado por un dedo; comenzó a gemir cual
niña caliente era, no lo pudo evitar, la pequeña gemía chorreando su vagina
lubricando la enorme verga del vejete que aumento sus movimientos haciéndolo
frenéticos.
Tenían cerca de 20 minutos en esa posición, el asqueroso
viejo saco el dedo del culo infantil y lo llevo a la boca de Karen que por
instinto caliente no pudo evitar chuparlo como si fuera la verga, el viejo
arrobado veía como a ojos cerrados chupaba el dedo, moviendo su cabeza de
arriba abajo, sus mejillas se sumían por la succión dada, eso era demasiado
pervertido para don Jorge que casi eyaculaba viendo a esa caliente niña mamar
literalmente su dedo, en esa misma forma metió el dedo medio a la boca y ella
abrió los ojos, solo lo vio intento sonreír y volvió a cerrar los ojos y seguir
mamando dedos, los ensalivo dentro de la boca de la pequeña, lo paso por debajo
de la lengua, los metió a los carrillos recogiendo toda la saliva posible y una
vez embetunados se los saco de la boca y los llevo de nuevo a su culo.
Karen quiso gritar al sentir un segundo dedo penetrando
su culito, pero el grito fue ahogado por la boca de don Jorge que nuevamente la
beso con pasión, haciendo que la caliente niña olvidara la penetración digital
que le hacían; don Jorge no tardo en lograr su objetivo y dos dedos se
introdujeron en ese culo que penetraría a como diera lugar
? Mmmmgggg
Eran pos pujidos que daba la niña mientras el viejo metía
y sacaba los rasposos dedos como si quisiera con ello lubricar el ojete.
? Mmmmgggg
? Tranquila mamacita, debes relajarte ya se está
aflojando tu culo, vas a sentir muy rico como por tu Valerito, si quieres que
volvamos a jugar al Valero ¿verdad?
Karen la pequeña niña nalgona y caliente solo asintió con
la cabeza y siguió besando a su hombre mientras el gozaba de ella como un
pervertido que era.
? Muy bien, solo que ahora lo haremos por este hoyito,
veras que rico es
Don Jorge pensó que era tiempo de cambiar de posición, la
levantó y la acostó a un lado de él boca abajo, levanto su cadera hasta que sus
rodillas y pecho quedaron al mismo nivel, se dirigió al buró y tomo vaselina
del mueble, regreso a la empinada Karen que desde su posición lo veía
sonriendo, no tenía idea de lo que iba a hacerle, pero por la cara que el viejo
ponía prometía ser algo que dolería pero terminaría siendo rico, estos pensamientos
pasaban por la cabeza infantil que de imaginarlo sonrió ante el excitado
vejete, que a pito parado y por fuera del bóxer, caminaba hacia ella.
Llegó a su lado y desde atrás de ella tomo vaselina con
sus dedos y lo llevo al pequeño orificio, ella se revolvió inquieta y la volvió
tranquilizar tomándola de las nalgas y sujetándola, metió los dos dedos que ya
profanaban el hueco y los giró dentro tratando de dar la mayor dilatación, la
caliente Karen solo pujaba dejándose hacer las caricias mal sanas del vejete,
que babeando saboreaba lo que iba a estrenar ese día, pensaba todas las
posibilidades al cogérsela y no solo ese día sino los posteriores, pensaba como
la compartiría con su compadre Filemón, y a turnos la haría como quisieran.
? Auchh don Jorge me duele
? Aguanta mamacita, ya pasará y sentirás delicioso
Su babeante verga salía del bóxer, increíblemente no
había perdido erección, estaba firme como una roca, ni su mujer ni ninguna puta
le había hecho tal reacción, Karen significaba su viagra natural; se bajó el
bóxer haciendo que la verga saltara al brincar el elástico y con su lengua
pasando por sus labios apuntó el glande el pequeño hueco de Karen que apretó
sus ojitos y las sábanas con sus manitas al sentir el enorme intruso
? Ahuuuu
El aullido de la pequeña no detuvo a don Jorge que sujeto
su verga a la mitad y logró meter el glande
? Don Jorge es muy grande, me duele ahuuuu
Un nuevo aullido emanó de la boquita de Karen, porque don
Jorge no se detuvo, metió otro poco más y se quedó quieto acariciando la
espaldita infantil
? Don Jorge por favor, sáquela es muy grande me duele
ahuuu
Desde su posición don Jorge soltó un chorro de saliva y
este cayó a la mitad de su verga, con sus rasposos dedos esparció la saliva
para lubricar más su pito.
? Ahuuu ahuuu ahuuu don Jorge por favor!
La pequeña Karen ya gritaba, pero don Jorge seguía sin
hacerle caso, ni siquiera se tomaba la molestia de tranquilizarla con palabras,
estaba sintiendo tanto placer que nadie lo detendrían ni siquiera las súplicas
de la nalgona Karen.
Ahuuu por favor don Jorge de verdad me duele, si quiere
se la mamó otra vez, pero sáquemela, por favor
Don Jorge ajeno a las súplicas infantiles metió otro poco
más y la niña hiso el intento de levantarse pero la mano poderosa del viejo la
mantuvo empinada, la pequeña estaba tan asustada que empezó a llorar y volvió a
gritar cuando don Jorge sin misericordia alguna metió otra parte; a estas
alturas Karen sollozaba y don Jorge callado y perdido en lujuria veía a la
pequeña como tenía metido dos tercios de su verga, la saco un poco ante el
alivió de la niña, pero solo para volver a meterla, ella aulló como loba cuando
el pene regreso al hueco
? Ahuuu ahuuu ay ay ay
La pequeña solo gritaba aullaba y pujaba, ya no hablaba,
no podía, el dolor la tenía cegada y muda para defenderse.
El vejete se apiadó un poco de la pequeña y paso su mano
a la entrepierna infantil y ahí estimulo su clítoris un poco, ella entre el
dolor y el miedo sintió el estímulo de su zona erógena y la tranquilizó un
poco.
Don Jorge al sentir el culo más relajado inició un mete y
saca lento pero continuo, no dejo de estimular el clítoris y la pequeña Karen
no pudo evitar cambiar los pujidos por gemidos, una danza inició, la nena
estaba adaptándose al miembro adulto y el estímulo de su clítoris rendía fruto
y la excitación empezaba a vencer al dolor, ella solita movió sus caderitas, lo
hacía de forma involuntaria, lo caliente emergía en ella; era una hembrita
caliente que a pesar de su edad le daría el mayor placer a un suertudo viejo
que aumentaba la velocidad de la mano y de sus caderas
? Don Jorge ya no duele tanto, ya siento rico
Lo dijo como si al viejo le importara mucho si ella
sentía placer, Don Jorge solo sonrió desde atrás de ella y sus amarillos
dientes fueron expuestos como los de un lobo.
? Más don Jorge, mueva su mano así de rico más
El viejo movía la mano más rápido, pero también su
cadera, la saco solo para escupir saliva y regreso con sus dedos todos babosos
a la rajita infantil, Karen no pudo evitar gemir de placer al sentir los
resbalosos dedos que la estimularon.
? Si… si mi putita, eres la más deliciosa que he conocido
El viejo por fin había hablado, las palabras llegaron al
oído de la caliente Karen que orgullosa se movió más para satisfacer a su
sodomita amigo; don Jorge la soltó de la entrepierna y la jaló a él, ella quedo
apoyada solo de sus rodillas y manoteaba al aire como intentando sujetarse de
algo, el hábilmente la doblo de espalda haciendo una curva perfecta, eso nunca
se lo dría hacer a su vieja esposa, la quebraría al intentar hacer esa
maniobra, pero la nalgona Karen era una niña y muy flexible, no tuvo problemas
con eso.
Don Jorge le giró la cabeza y le metió la lengua en su
boca, ella lo recibió con gusto cerrando sus ojitos, por alguna razón se sentía
de maravilla siendo enculada por el viejo y teniéndola doblada en esa posición,
lo puta era mayor que lo infantil en ella; no le importaba el dolor, el evento
era excitante, sentía cosas que nunca había sentido.
Karen recordó cuando se masturbó con sus deditos y como
le gustaba explorar sus genitales, pensaba en los adultos diferente otras
niñas, ella ponía más atención a la entrepierna adulta y como se abultaba el
miembro masculino, comparaba tamaños, fantaseaba el cómo serían, sabía que los
hombres cargaban gruesos miembros, ella hubiera experimentado eso con cualquier
adulto que lo pidiera, el afortunado había sido don Jorge, pero a ella no le
importaba eso, lo hubiera hecho con gusto con alguno de los maestros de la
escuela, con el conserje, con el señor que vendía fruta afuera de su escuela,
con el gordo calvo de la tienda; su mente volaba siendo cogida por maestro
sobre un escritorio, eso la convertiría en la favorita de él; también pensaba
como se la chuparía al conserje dentro del área de limpiadores, como se abriría
de piernas sentada en la mesa de él y con el dedo índice lo invitaría a
acercarse y cogérsela, no le negaría nada.
Ahora pensaba en el de la fruta con el solo lo haría
rápido, un manoseada y tal vez algo oral, no había un escondite donde coger, ha
pero recordó la vieja construcción abandonada, si, lo llevaría ahí y le daría
disfrutar su cuerpo en todas las formas que él quisiera; por último el
asqueroso viejo calvo de la tienda, ese en particular la excitaba más, por como
la veía, como miraba sus piernitas cuando ella pasaba por ahí, ella notaba como
abría su boca cuando ella pasaba, sabía que la deseaba, a propósito ella subía
su falda doblándola en la cintura para que luciera más corta, frente a la
tienda se agachaba acomodando sus calcetas, empinada a él sentía como el gordo
calvo la miraba con lujuria perversa infinita, eso hacía que la rajita de ella
se mojara.
Un movimiento brusco la regresó a donde estaba, hincada
de espaldas a don Jorge que la besaba de la forma más perversa que un anciano
puede besar a una niña mientras la enculaba sin piedad, ella parecía un
muñequito frente a él, y este se daba gusto como si fuera la última cogida de
su vida, la sujetaba de las tetitas y movía sus caderas haciéndola gemir dentro
de su boca, ella se sujetaba de los antebrazos del anciano que la sujetaba del tórax,
su lengua exploraba la rasposa lengua del anciano impregnada de sabor a tabaco
viejo y café rancio, sabía que lo que hacía era prohibido, pero no lo dejaría
de hacer, le ocultaría todo a su abuela para que el anciano pervertido siguiera
disfrutando de ella y su mente volvía a volar imaginado todas las posibilidades
que tenía con el anciano.
? Putita que rica estas, mi putita, mi puta, puta… puta…
me vengo… me vengo como nunca aaahhh es delicioso aaahhh aaaahhhh
El viejo pompeo el culito como si fuera de una adulta, lo
hiso con tanta fuerza que cayó sobre ella quedando los dos acostados sobre la
cama y se vino dentro de ella entre gemidos y gritos de placer, Karen por su
parte disfruto contrayendo su vagina, sintiendo los potentes chorros de semen
en su culo, nunca los había sentido y ahora jamás los dejaría de sentir, sería
la puta del viejo cada que le diera la gana
Aaahhh eres l mejor puta que he conocido
Karen aun debajo de él acaricio como pudo la cabeza
canosa del viejo, que sudado soltaba las últimas gotas de leche dentro de la
pequeña Karen, se desacopló de ella y se acostó a su lado boca arriba,
respiraba agitado, recuperaba aire, había sido la mejor enculada de su vida, la
niña se puso a su lado y lo abrazó acariciando su canoso bello sobre el pecho
de él, lo mimaba y acariciaba, sentía cariño por él, no le importaba la
indiferencia que el demostraba como todo hombre lo hace postcoito, ella lo
quería así, metiéndosela una y otra vez sin piedad; ella no se detendría, sería
de él y haría todo lo que le pidiera.
? Don Jorge, lo quiero
Don Jorge solo la volteo a ver de reojo
? ¿Ah si?—contesto el viejo sin voltear a verla
? Sí, mucho, le daré lo que me pida, quiero seguir
jugando con usted toda la tarde y todos los días
? ¿De verdad harías todo lo que te pidiera?
? Si
? Límpiame la verga con tu boquita
? Pero está sucia, me la metió por atrás
? Dijiste que todo lo que te pidiera
Mientras dijo esto el viejo la tomó de la cabeza y la
empujo a que le mamara la verga, ella lo hiso, después de todo ella le había
prometido hacer todo lo que le pidiera y si eso significaba comer mierda, pues
lo haría cada que él quisiera; a ojos cerrados mamó y limpió el aguado pene del
viejo que prendía un cigarro y fumaba saboreando el momento, pues no todos los
días llega una niña bien nalgona y caliente a complacerte, menos si eres un
cincuentón que tiene que pagar por placer.
El cuadro fue enternecedor y pervertido, el viejo sobre
la cama fumaba teniendo una mano descansando sobre su nuca y la pequeña Karen
empinada en su entrepierna mamándole la verga a ojos cerrados, enseñándole el
culo, él podía ver cómo le salía la leche que recién le había eyaculado.
La tarde fue de locos, él vejete le volvió a lavar la
vagina y le puso mucha crema antiinflamatorio en el culo, le dio el pomo para
que la pequeña se la pusiera en la noche, la vida cambiaba para los dos y se
volvía más placentera, mas cosa vendrían, los dos lo sabía, cada quien a su
modo, pero eso será otra historia.
Continuará.




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