No podía creer lo que vi pero me encanto 4
Continuación, me levante y me fui a trabajar, soy jefe de
obras y tengo bastante libertad de movimientos así que lo primero que hice fue
mirar por internet para ver cómo podía controlarla aunque yo no estuviera
físicamente cerca, y así vi que había programas espía que se colocaban en un
telf.
Y podías escuchar e incluso ver lo que estuviera delante
de la cámara del telf.
, así que Salí y compre un telf.
El Espacio de las Pequeñitas… :3 …
, compre el sornare para espiar y lo instale hice unas
pruebas viendo que todo funcionaba, podía poner en marcha el micrófono solo o
también la cámara, me familiarice un poco con todo ello y así paso el día,
llame a mi mujer para decirla que no podíamos ir por trabajo pues nos había
salido una obra que había que hacer en el fin de semana, eso ocurre de cuando
en cuando y yo como jefe de obra tengo que supervisarla aunque no es necesario
que pase el día en ella, en la comida se lo dije a todos, Pedro dijo que se
iría con unos amigos a un centro comercial y que cenarían allí unos bocadillos,
a Tamara se la enchufe a mi cuñada para que pasara con ella el viernes y el
sábado hasta que yo fuera a buscarla y Sara se quedaría en casa mientras yo
estuviera y después se iría con mi sobrina a su casa y a la disco.
Pedro llevo a Tamara y yo me quede en casa con Sara,
entonces saque el telf.
Y se lo di.
– Toma, llévalo y tenlo a mano, le puesto una aplicación
para oírte, Sara eres muy pequeña, a mí no me importa lo que hagas si a ti te
gusta, pero piensa que si estas otra vez con el portero puede hacerte mucho
daño si no tiene cuidado y si pasa yo quiero oírte para ir a ayudarte
– Pero papi vas a estar escuchando?
– No, la aplicación solo te activara cuando tú digas una
palabra que yo he preparado, mientras no la digas no hace nada, pero si
necesitas ayuda yo quiero que la digas, entonces a mí me sonara el telf.
Y te llamare o iré a buscarte
– Vale papi
– Cuando estés bailando o hablando con otros tenlo en el
bolsillo en esos momentos no pasara nada, pero si te pones aparte con algún
chico sácalo y ponlo mirándote, así el sonido llegara mejor, las palabras que
tienes que decir es “no quiero más” si dices eso me sonara a mí y yo sabré que
hacer, no las olvides
– Vale papi, a qué hora iras a buscarme
– a las 10 o 10,30 ya te avisare con tiempo, esto del
telf.
Es un secreto entre los dos eee, no se lo des a nadie
porque si tu madre se entera de que te lo he comprado se enfadara contigo y
conmigo y no dejara que vuelvas a ir a la disco
Seguimos hablando un buen rato y seguí dándole
instrucciones, se vistió con una blusa tipo camiseta de hombreras y una falda
amplia que le llegaba por las rodillas, unos zapatos con un poquito de tacón
que tenía y me pregunto cómo iba, yo la mire y iba guapísima, además con
aquella falda amplia aunque un poquito larga le daba libertad de movimientos
así como para levantarla con toda comodidad, yo pensé más en lo segundo y me
encanto, la acerque a donde mi sobrina y volví a casa dispuesto a disfrutar con
lo que ollera o viera pues podía hacer las dos cosas a voluntad mía a través
del programa y no solo cuando dijera aquellas palabras.
Con mi sobrina hablaron de tonterías y de chicos, la dijo
que la había visto con el chico pero no hablaron nada del portero, luego fueron
a la disco y ahí no había manera de entender nada con la música muy alta,
encendí la cámara varias veces pero debía de estar dentro del bolso y tampoco
veía nada, como a las nueve si había imágenes, allí estaba mi niña con un chico
en una especie de tresillo, la estaba besando mientras la tocaba las piernas,
las tenía abiertas y aunque no tenía la falda subida el si estaba llegando muy
arriba, ella las cerro y aprisiono la mano de él, después de un momento él se
separó la cogió una mano y se la llevo su polla por encima del pantalón, él se
echó para atrás dejando que ella se la tocara arriba y abajo, se abrió el
pantalón y la hizo meter la mano dentro, y mi niña estuvo hurgando durante un
rato allí dentro mientras él ponía una cara de satisfacción que daba envidia
por lo bien que lo tenía que estar pasando, en un momento dado ella dijo algo
al oído, después se puso una cazadora por encima de sus partes y mi hija metió
la cabeza debajo, estaba clarísimo lo que pasaba por lo que se movía la
cazadora.
Más caliente que el palo de un churrero cogí el coche y
me fui hasta la calle de la discoteca, donde la otra vez para ver el portal
donde se metieron, aparque y me puse a ver lo que había, ya solo se oía la
música sin verse nada más, pensé que ya habría acabado todo y que posiblemente
no habría nada más, después de todo con el portero no le había gustado mucho,
en eso estaba cuando la vi aparecer en la puerta, se fue al portal y pensé que
ahora saldría el chico como la otra vez pero no, quien salió fue el portero, se
metió con ella la levanto en vilo y la beso con lujuria, a mí se me empezó a
poner dura otra vez la polla viendo como era como una muñeca en sus brazos, así
estuvieron hablando un par de minutos y la bajo, metiéndose el en la disco,
pensé que ya habría acabado todo y la iba a llamar cuando volvió a salir el
portero, la llamo y cruzaron la calle metiéndose en un coche, un momento
después tenía audio de lo que allí pasaba
– Aquí estaremos mejor que en el portal cielo ya lo veras
– Vale, pero aquí nos pueden ver
– No peque, este coche tiene los cristales tintados de
forma que desde fuera no se ve nada ni teniendo las luces de dentro encendidas,
veras sal y cierra la puerta y miras a ver si ves algo
Un momento después oí cerrar la puerta para volverla a
oír cerrase otra vez como un minuto después
– ¿Que, as visto algo?
– No
– Ya te lo dije, aquí estaremos mejor, voy a echar el
seguro y nos pasamos los dos para atrás vale
– Vale, pero voy a poner aquí mi telf.
que lo tengo en silencio y quiero ver cuando me llame mi
papi que vendrá a buscarme
– A qué hora vendrá
– Entre 10 y 10,30 me dijo pero por si me llama antes
– Vale peque, ponlo aquí que es donde se ponen los vasos
y así estará de pie para verlo cuando se encienda
No me podía creer mi suerte, el telf.
colocado en el centro del salpicadero del coche enfocando
entre los dos asientos y ellos pasando a la parte de atrás, empezaron a besarse
mientras la acariciaba el culo levantándole le falda, su mano ocupaba todo su
culo, la cabeza de él se veía sobresaliendo de la pequeña cabeza de mi hija que
se dejaba hacer sin oponer resistencia, se la sentó encima y después de unos
minutos donde la beso y acaricio por todas partes metió sus manos por debajo de
su blusa sacándosela por la cabeza, el torso de él era el doble del de ella, la
quito su pequeño sujetador y la subió hacia arriba poniéndola de rodillas con
las piernas abiertas por fuera de las de él, le empezó a comer las tetitas
mientras empezaba a oír gemir a mi niña, con maestría con una mano le bajo las
braguitas sin quitarle la falda y empezó a meter sus dedos por entre sus
nalgas.
– Cielo vamos hacer el amor, baja que me quite la ropa y
quítate tú la falda
– Vale pero me aras mucho daño
– No te preocupes nena, no te voy hacer daño, cuando tu
sientas dolor me lo dices y yo paro
– Vale
Se bajó y se quitó la falda mientras él se desnudaba
puesto de rodillas desnudo se veía una polla grande y dura para el tamaño de
ella, los dos de rodillas sobre los asientos, la cogió de la carita y la estuvo
hablando despacio, luego se echó hacia atrás y mi niña cogió la polla con las
dos manos y empezó a movérsela, después de un momento la cogió por la cabeza
agachándola hasta hacer que se la introdujera en la boca, la tenía con las dos
manos y le salía media polla por encima que me hija se metía en la boca, el, la
ayudaba a seguir un ritmo con sus manos en la cabeza, luego la levanto, la beso
en la boca y la echo hacia atrás tumbándola en el asiento, de esa manera no
veía la parte del pecho y la cabeza de ella pero si culo y sus piernas
abiertas, él se inclinó y empezó a chuparle su chochito, no veía lo que hacía
porque su pierna tapaba su cara pero no me hacía falta, los gemidos y pequeños
grititos empezaron a oírse mientras abría y cerraba las piernas sobre la cara y
las manos de él, siguió un rato mas donde mi hija se veía descontrolada por
movimientos y gemidos cuando él se incorporo
-Ahora cielo te la voy a meter, no tengas miedo y tú dime
cuando no lo puedes aguantar porque la primera vez duele un poco
– vale
La bajo una pierna debajo de los asientos y le subió la
otra por el respaldo del asiento, se reclino sobre ella cogiéndose la polla y
empezando a restregarla de arriba debajo de su rajita, la fue acomodando
mientras yo veía como el capullo se metía entre sus labios cuando estaba por la
parte de abajo para salir cuando llegaba arriba, hizo un movimiento de caderas
y metió un trozo dentro de ella que dio un respingo hacia arriba al tiempo que
daba un pequeño grito
– Hayyy
– Tranquila cielo que voy despacito
– Vale si porque la tienes muy grande y me ha dolido,
¿está toda dentro?
– No amor, aún queda mucho pero poco a poco entrara
La saco un poco y volvió a empujar, y así siguió durante
un ratito donde a mí me parecía que cada vez la metía más, entonces ella empezó
a quejarse de que la dolía y el ya presa de la excitación seguía metiendo y
sacándole la polla de su pequeña rajita
– Por favor ves despacio que me duele
– Si cari tranquila si ya me queda poco y luego te
volveré a chupar tu rajita para que se te quite el dolor
– Para ya por favor que me duele
– Ahora no espera un poquito más cielo ya queda poco
– Pues no la metas tanto me está doliendo mucho hayyyyy
El seguía metiéndosela cada vez más y aunque aún le
quedaba un trozo era evidente que ella no lo soportaba, empecé a prepararme
para salir si decía la palabra e ir a ayudarla mientras oía como empezaba a
llorar o eso me parecía y el seguía intentando llegas a mas
– Hayyy ya vale si no paras voy a gritar me estás
haciendo mucho daño
Pensé que se le había olvidado la palabra, agarré la
maneta de la puerta para salir pues a pesar de estar supercachondo y tener la
polla durísima por lo que estaba viendo no iba a dejar que sufriera sin hacer
nada
– Vale cielo vale, ya la saco
Me pare en seco y seguí mirando mientras lo oía llorar
casi en silencio.
– No te enfades es que estas tan buena, eres tan guapa,
estoy disfrutando tanto que no podía parar paro ya he parado no te enfades no
te enfades
– Vale pero es que mestas haciendo mucho daño
Se fue echando hacia atrás sacándole la polla de su
coñito, lo hizo despacio y fui viendo perfectamente como aquello iba saliendo
hasta salir del todo, no podía creer que hubiera podido tener casi todo aquello
dentro pero así era, él se agacho de nuevo y empezó a chuparle el coñito de
nuevo introduciendo la lengua así como estaban, en esa posición podía ver muy
bien como lo hacía y ella volvió a gemir de gusto, así estuvo hasta que ella se
le escaparon unos gritos de placer y levanto sus piernas cogiendo la cabeza de
el con ellas y le sujetaba con las manos, poco a poco se fue relajando y él se
incorporó sentándose mientras ella se quedaba así como estaba tumbada
– Antes no he terminado cielo y tengo que terminar, como
no quiero metértela otra vez porque te dolerá lo vamos a dejar para el próximo
día, pero ahora tienes que hacer tu que yo me corra
– Vale, dime que quieres que agá
– Ven, ponte de rodillas y chúpamela, ahora tienes que ser
buena tu nena y aunque me corra te lo
tienes que tragar vale
– Vale, no me gusta como sabe pero lo intentare
Mi niña se puso de rodillas y se agacho sobre él, no lo
veía por el asiento que le tapaba pero todo el cuerpo de mi hija menos su
cabeza estaba a mi vista desnudo, bajaba y subía su cabeza haciéndole una buena
mamada, así estuvo unos minutos hasta que él se corrió, ella instintivamente se
echó hacia atrás pero el, la sujeto, la corrida tuvo que ser grande por lo que
tardo, cuando la dejo incorporarse tenía toda la boca y su cara llena de leche,
el saco un pañuelo y se lo dio para que se limpiara, mientras ella se limpiaba
sentada con las piernas abiertas yo termine mi paja corriéndome como pocas
veces antes lo había hecho, entonces pensé que era el momento de llamarla y
decirla que ya iba a buscarla
Ringggg
– Sara ves preparándote, en 15 minutos estoy por allí, me
esperas en la puerta vale
– Vale papi, cuando sea la hora me salgo fuera y te
espero a que llegues
Colgué y seguí mirando, me guarde la polla mientras veía
como se iban vistiendo y el, la iba besando a cada momento, cuando terminaron
se arreglaron un poco y salieron del coche, fueron a la puerta de la disco él
se metió para dentro y ella se quedó esperando, me acerque con el coche y pare
a su lado, se subió y salimos para casa,
– Que tal lo has pasado hija
– Muy bien papi
– Me alegro hija, que as hecho
– Bailar y estar con las amigas, también hablando con un
chico, bueno con dos
– Solo hablar
– Bueno y unos besos y eso
– Ok princesa,
Cuando llegamos a casa cenamos, espere a que se acostaran
e iba a ponerme a ver el video y hacerme la mejor paja de mi vida cuando
apareció ella, venía con una camiseta blanca grande a tipo de camisón para
dormir que le llegaba a mitad de los muslos, con su pelo rubio suelto y su
cuerpo bonito oculto por la camisa
– Papi, no tengo sueño, puedo quedarme contigo un poquito
– Vale Sara, pero no mucho que si se despiertan tus
hermanos dirán que, que haces aquí
– Vale, me puedo echar contigo
– Claro, ven aquí
Levante la manta con la que me tapaba y la hice sitio, se
puso de espaldas a mi como otros días acurrucándose contra mí con su cabeza
sobre mi brazo derecho y todo su cuerpo pegado al mío, mi polla que ya estaba
esperando su paja reacciono en cuanto noto su culito pegado a mí, con mi mano
izquierda empecé a tocarla por encima de la camiseta mientras ella se acomodaba
más, un momento después la dije que me dejara salir que iba al baño, fui me
quite el calzoncillo dejando solo el pantalón de deporte corto amplio que
dejaba mucha libertad a mi polla, me volví al colocar detrás de ella ya
poniendo la verga en su culo sin disimulo pero sin moverme.
– ¿Papi, quieres que te cuente lo que he hecho?
– Si hija, cuéntamelo
– Me he estado besando con un chico en la discoteca, pero
nada serio, luego Salí con el mismo portero de la otra vez porque cuando llegue
me dejo entrar gratis y me invito a una Coca-Cola
– Bien, y que más mi amor
– Salí con él y estuve en su coche
– Y que paso
– Hicimos el amor papi
– ¿En su coche cariño? ¿En medio de la calle?
– Papi su coche tiene los cristales tintados y no se ve
nada, lo comprobé y nadie me ha viste te lo juro, luego cuando entramos me
empezó a besar y le deje hacer
– Cuéntamelo todo cariño
Mientras hablaba baje la mano hasta sus muslos, subí su
camiseta hasta su cintura y me coloque mi polla bien contra ella, ella se movió
acomodándose aún más mientras yo baje mi pantalón corto dejando que mi verga
diera contra ella directamente
– Me fue desnudando mientras me besaba papi, luego me
tumbo y empezó a lamerme ahí abajo, entonces me gustaba tanto que no sabía qué
hacer, entonces él me la metió, me dolía mucho, pero lo hacía despacio y cuando
la sacaba me gustaba, luego cuando la volvía a meter no, estuve a punto de
decir la palabra porque me hizo mucho daño, pero entonces la saco y me volvió a
lamer
– Se te paso el dolor amor
Cogí mi polla y la coloque entre sus nalgas levantándole
la pierna de arriba para que se metiera en medio, la tenía a reventar y ella
sacaba el culo hacia atrás y lo encogía de forma que sin yo moverme apenas con
sus muslos me pajeaba, fui intentado subirla para dar contra sus braguitas y me
pare allí, notaba el calor de su vagina contra mi capullo mientras la
acariciaba su barriga y la parte baja de sus pechos, la voz se le puso algo
entrecortada cuando me hablo
–
– Si papi, me volvió a chupar y tuve un orgasmo lo llamo
el, me gustó mucho y fue muy rico sentir como donde antes me hacía daño ahora
me daban ganas de orinarme del gusto que me daba
– Que más paso amor
– Entonces él me dijo que se la chupara para correrse el,
me dijo que lo hacía muy bien
En ese momento ella se dobló como pudo y se quitó las
braguitas , cuando volvió a colocarse de la misma manera, con su pierna
izquierda sobre la mía mi polla dio directamente en su raja, empezó a moverse
con movimientos circulares que hicieron que su raja se fuera abriendo al roce
de mi polla, estaba mojada, estaba caliente, ella y su rajita que me transmitía
el calor de una forma que me estaba haciendo imposible controlarme, puse mi
mano sobre su pubis sujetándola para que no se moviera y empecé a moverme yo,
notaba como empezaba al lado de su culito, como subía abriéndose su raja y como
topaba contra la parte superior de su coñito, me baje un pelín para abajo y
volví a empujar hacia arriba, como por arte de magia su rajita se abrió y
mojada como estaba se tragó mi capullo, una corriente de calor y placer me
recorrió entero
– Ummmm, que caliente lo tienes mi niña
– Hooo papi que gorda
– Sigue contándome lo que paso hijita
– Pues se la empecé a chupar, el me empujaba la cabeza y
casi me ahogaba porque me la quería meter por la garganta, pero yo hacía
fuerzas con mis manos porque no podía hablar
Poquito a poco empecé un mete y saca mientras con mis
dedos frotaba su clítoris untado en los líquidos de su coñito, con movimientos
circulares la frotaba y mojaba mis dedos, la polla entraba cada vez un poco
más, estaría por la mitad cuando llegue a un punto donde no pasaba más, al
intentar meterla se quejo
– Papi ya no más, así me gusta, pero no mas
– Vale mi niña sigue contándome
– Ya ay poco papi, él estuvo así un rato hasta que de
pronto empezó a correrse en mi boca, casi me ahogo queriendo tragar porque no
podía echarme para atrás, me aguanto un momento y luego me dejo separar, Salí
con toda la cara llena de leche y la boca también papi, entonces me dio clínex
para que me limpiara y entonces llamaste tú, ummm sigue así que me gusta mucho
papi
La estrechez de su agujero, el calor de su coñito, la
lujuria de lo que me estaba contando y que fuera mi hija me tenía ya casi
corriéndome, haciendo esfuerzos para aguantar lo más posible en su conchita
caliente, pero sabiendo que ya estaba corriéndome, la leche me empezó a salir a
borbotones con disparos y espamos que hicieron que se la metiera un poco más
haciendo que ella diera un pequeño grito
– Hayyyy papi cuidado
Me eche hacia atrás para no dañarla mientras terminaba de
correrme, me quede así abrazado a ella esperando que poco a poco se fuera
aflojando sin querer salirme de ella
– Papi te has enfadado por algo de lo que te dicho
– No cariño, me ha gustado todo, lo que me has contado y
lo que hemos hecho, pero esto tiene que quedar entre tú y yo como lo del telf.
, vale
– Si papi, tranquilo, a mí también me ha gustado esto y
lo del coche, aunque me haya dolido un poco, el resto me ha gustado mucho, ¿me
dejaras seguir yendo a la disco?
– Cuando venga tu madre seguro que no podrás hacerlo
cuando quieras, pero yo intentare que vallas de vez en cuando
– Gracias papi
Se me fue aflojando del todo, pensé en que durmiera
conmigo para aprovechar la noche, pero mientras lo decidía nos separamos, yo
fui a darme una ducha y a ella le dije que se fuera a la cama.
Continuara…



Comentarios
Publicar un comentario