Alison Solano 3

 


NOTA: las imágenes mostradas en este relato son fotos de la verdadera Alison publicadas con autorización de ella y bajo su responsabilidad.

 

 

Hola a todos los seguidores del blog les envió un cordial saludo en especial a Dulce y a Loquito 16, gracias por su apoyo y sus muestras de cariño, me da mucho gusto la aceptación que ha tenido mi relato, estoy muy agradecida, como dije no los aburriré tanto con palabrerías y mejor les contare otra de mis vivencias a mi corta de edad de 13 años espero les guste. Besitos…

Después de lo que viví esa noche en el bar mi vida cambio, ya no era más la niña que no sabía casi nada de sexo, ya me sentía toda una mujer capas de excitar a cualquiera,  supongo que el despertar a mi sexualidad a tan corta edad si había alterado algo en mi cabecita pero ya  no había marcha atrás, no iba a cambiar el hecho de que había perdido mi virginidad con un hombre maduro y borracho en ese bar, ahora la mayor parte de mis días pensaba en sexo y en lo que me había pasado, por eso cuando Lam me invito por segunda vez a ir al bar no me negué esperando a que algo similar me pudiera pasar.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

Por ese motivo estaba muy emocionada esa noche esperando a Lam y sus amigas que pasaran por mí, me había costado mucho trabajo convencer a mi mamá de que me deja ir claro con la mentira de que realmente iría a una pijamada a casa de Lam y con la complicidad de mi amiga quien pidió el permiso, al principio mi mamá no estaba muy convencida de dejarme ir, pero utilizando un poco de chantaje emocional con el clásico “apenas estoy siendo aceptada, solo quiero encajar”, término por dejarme ir.

Me puse un vestido rojo corto justo abajo de las nalgas, tacones altos negros del #12 de alto, mi cabello suelto y no quise llevar suéter para que no me arruinara mi outfit, claro todo esto oculto en mi mochila pues de mi casa no podía salir así, habíamos quedado de cambiarnos en una casa de las amigas de Lam,  ellas ya eran mayores y no tenían tanta vigilancia como nosotras apenas una adolecentes.

Pasaron por mí y nos fuimos al antro, era las nueve de la noche cuando llegamos, de la misma forma que la vez pasada entramos gracias a los contactos de Lam, la sola imagen de nosotras entrando a ese antro me ponía ya algo caliente, íbamos 4 mujeres solas, todas con tacones altos, vestidos súper pegaditos, escotados y cortos, rápidamente nos dieron una mesa, el antro estaba súper lleno, voltee para todas partes estaba vez no había personas mayores ósea hombres maduros solo chicos obviamente mayores que nosotros pero ninguno se podía visualizar mayor de 25 años.

Eso me desanimo un poco pues tenía buenos recuerdos de mi primera vez con ese madurito, pero después pensé que ese detalle no tenía por qué amargarme la noche total había mucho chicos muy guapos.

Salimos a bailar entre nosotras como todas las chicas lo hacen cuando quieren llamar la atención de los chicos, me gustaba mucho mientras bailaba entre mis movimientos levantar de apoco en poco mi vestido, sabía que había muchos chicos viéndonos y eso me excitaba mucho.

Llego un muchacho de unos 25 años a bailar atrás de mí, me tomo por la cintura y se me pego, tanto que pude sentir su verga pegadita a mi cuerpo, eso me excito mucho y me hizo bailarle más, me imagina que me pediría que fuéramos  a otra parte del antro o incluso que me fuera con él, esos pensamientos pasaban por mi mente de niña todavía, pero se acercó una mujer que al parecer era su novia y solo empezó a discutir con él, así que me quede sola de nuevo y muy caliente.

Pasada las horas y las amigas de Lam solo se dedicaban a tomar y a platicar con cualquier chico que les invitara alguna bebida, a diferencia de ellas a mí y  a Lam nadie nos pelaba, no sé si era por ellas nos eclipsaban, porque era obvio ellas al ser mayores tenían cuerpos  más desarrollados que nosotras y llamaban más la atención o tal vez era porque nos veíamos muy niñas y nadie quería correr el riesgo de arriesgarse a algo con nosotras.

Como fuera la cosa el tiempo pasaba y ellas cada vez se iban poniendo más ebrias, y yo súper aburrida y desilusionada porque la noche no había salido como me lo había imaginado, así fue como le dije a Lam que mejor yo no iba para mi casa.

-Lam yo creo que mejor me regreso para mi casa.

-como creer Alison, que no habíamos quedado según que te quedarías en la mía.

-si lo sé pero la verdad ya tengo algo de sueño y no quiero arruinarte la diversión a ustedes, mejor tomo un taxi y le digo a mi mamá que  no pude dormir en tu casa o algo así.

Lam no muy convencida decidió aceptar lo que le decía, total tampoco me podía detener a la fuerza, me acompaño a afuera del antro para pedir un taxi, cuando salimos se sentía mucho frio por reacción lógica al sentir eso mis pezoncitos se pararon, yo trate de taparme puesto que por lo pegado que era mi vestido estaba segura que se notarían, pero al notar que había muchos hombres formados aun intentando al antro sabía que ellos inevitablemente me notarían y esa idea me calentó un poco así que decidí no taparme mis pechos y dejar que se notaran mis pezones paradito y esa idea me caliento mucho.

-taxi.

Pidió Lam mientras veíamos como un auto blanco se estacionaba enfrente de nosotras, ya era tarde sabía que el taxi a esa hora seria costoso pero ya no quería estar en ese lugar.

-díganme  señoritas ¿a dónde las llevo?

Le dije mi dirección.

-si claro señorita serán $300 pesos.

Me dio pena decir que solo tenía $100, porque tuve que cooperar para el taxi de ida más una bebida que me pedí en el antro, y como según iba solo a una pijamada mi mamá no me había dado mucho dinero, pensé en pedirle a mi mamá llegando a casa, aunque sabía que me iba a regañar y posiblemente castigar.

-Y dígame jovencita, ¿porque esta tan sola en este lugar y tan noche? Se ve usted muy joven para venir a antros ¿pues cuantos años tienen?

Yo no quería hacerle tanta plática, porque me daba miedo que me pasara algo, pero decidí que era mejor contestar a sus preguntas.

-Pues venía con mis amigas, pero se pusieron ebrias y no quería ir en su carro, y como yo no tomo, preferí irme, y si me veo chiquita pero tengo 19 años, un que no los aparente.

Mentí intentando sonar lo más convincente posible para que mi mentira fuera creíble. El taxista soltó una pequeña sonrisa burlona como identificando mi mentira, supongo que no creía que tuviera 19 él debió pensar que tendría como 16 o 17 pero nunca imaginaria que solamente tenía 13 años.

-Qué bueno que fue consciente señorita, pudieron tener un accidente.

Mientras avanzábamos mi mente comenzó a volar, como era posible que yo que hace apenas unas semanas era una niña que aún conservaba y a veces hasta jugaba un con sus muñecas, ahora fuera a las horas de la madrugada por la ciudad de México con un completo desconocido, me cuestionaba si era posible que este hombre me mirara con deseo, si me físico había llamado su atención, qué pensaría si le dijera que en realidad tenía 13 años, ¿se espantaría?, o intentaría sacar provecho de la situación, mientras pensaba esto iba moviendo mis piernitas, intentando disimuladamente llamar su atención, la perra que  estaba dormida en mi iba emergiendo, borrando todo miedo, duda y cordura que había en mí y obligándome a ponerme en situaciones peligrosas pero muy calientes a mi corta edad.

Yo iba muy caliente, y alcanzaba a ver que el señor taxista era como de unos 55 años, delgado, fortachón, alcanzaba a ver sus brazos muy marcados para su edad, me asome un poco para verlo, y alcance a ver que su pene se le marcaba en el pantalón, eso me excito mucho más, así que decidí empezar algo esa noche, utilizando la voz más infantil esa con la que le pedía a mi papá que me comparar algo y con la que sabía que mi papá nunca me negaba nada.

-Y usted ¿qué hace trabajando ya tan noche?

-Pues hay que sacar para la casa chula.

-Si me imagino, la situación está muy difícil. De hecho, tengo que confesarle algo.

-¿Que paso? ¿Te incomode en algo?

-Lo que pasa es que solo me quedaron $100, y no sé cómo hacerle para darle los $200 que faltan, si quiere déjeme aquí y yo busco la manera de irme.

-No como crees, pues podemos ver cómo hacerle para dejarte en tu casa solo por los 100.

Ahí me di cuenta, que él estaba tratando de coquetear y se estaba poniendo caliente como yo, es o que me gusta de los hombres mayores, captan rápido las indirectas y no se andan con niñadas, intentando hacer mi voz los más inocente he infantil que pude  le dije.

-Pues yo podría hacer lo que usted me dijera, con tal de llegar a mi casa, no hay ningún problema.

El detuvo el carro por una zona bastante oscura y sola, al rededor solo había una casa y lo demás era de baldíos, las casas empezaban la siguiente calle, se volteo un poco en su asiento, me vio completa y se acomodó su verga, por un momento me dio miedo la situación en la que me había metido, pero después me dije a mi misma que debía ser valiente, además de la calentura que ya invadía todo mi cuerpo.

-Wow preciosa no te había visto bien, estas muy buena, que serias capaz de hacer para pagarme.

-Lo que usted me pida, no me negaría a nada. Mientras me acomodaba el escote dejando ver mis pechos, y subiendo mi vestido para que se viera mi tanguita.

Estiro su mano y bajo mi escote y empezó a tocarme mis pechos, lo que me mojo mucho y empecé a gemir, el taxista bajo su mano y toco mi coñito, me quito la tanguita y la guardo en la guantera.

Ay mi niña, al ratito te voy a dedicar una que ni te imaginas.

-¿de verdad le gusto tanto señor?

Metió dos de sus dedos a mi boca y con ellos me  comenzó a tocar el clítoris y me moje aún más, mi vagina empezó a escurrir y él lo sabía, así que se inclinó hacia el asiento de atrás, y me empezó a lamer toda mi vaginita , se escuchaba como su lengua me chupaba toda mojada, era la primera vez que un hombre o que una persona me realizaba sexo oral y pude decir que me encantaba.

-Si papi chúpamela así que rico.

-Vente niña quiero que me mojes todos los asientos para que tu olor quede aquí mamacita.

No pude aguantar más y me corrí, moje mucho y lo moje a él, aunque también tomo de mis jugos directamente, no puedo negar que me sentí un poco apenada seguramente en ese momento él se dio cuenta de mi inexperiencia por cómo me había comportado con tan solo unas caricias y tocamientos ese desconocido había logrado que me viniera en un instante.

-Ahora te voy a meter los dedos niña, a ver cuántos aguantas.

Me metió primero uno y comencé a gemir, después dos y me encanto, cuando metió el tercero gemí aún más fuerte, no sé porque paso esto ni podría explicarlo pero en medio de esas sensaciones pensé en mi padre, vino a mi mente su imagen y solo deje que mis palabras salieran dictadas más por la lujuria que por la razón.

-Papito dedeame, dame muy fuerte métemelos hasta adentro.

-¿Te gusta putita? ¿Quieres más dedos en tu panochita?

-Si papi dame más duro métemelos todos.

Me metió 5 dedos y siguió dándome muy fuerte gemía y gemía mucho más y cada vez más fuerte, comenzó a dolerme mi vaginita pues era apenas el segundo hombre que me introducía algo de si en mi pero  ya no aguantaba más, sentía que me destrozaba la vagina, hasta que me volví a correr y mis piernas temblaban muy fuerte.

-Dios mío papito que rico me haces venir, quisiera que me cogieras justo en este momento.

Yo no sabía pero mientras él me dedeaba se la estaba jalando con la otra mano.

-Abre las patas zorrita que te voy a dejar ir toda mi leche.

-Si papi córrete en mi puchita lista para ti.

Se vino en mi vagina, pero sin metérmela, me dejo toda su leche escurriendo.

-Ay papito que rico huele tu leche.  


-Mi putita como quisiera haberte cogido, pero no tengo condones y no quería problemas con mi mujer, además aun hueles a cárcel te vez muy chiquita.

-No te preocupes papi, pásame tu número y volveré a pedir un taxi en estos días.

Se subió el pantalón y se volteo, me dijo que no me iba a regresar mi tanga, así que me regreso a mi casa sin tanguita. Cuando me iba a bajar me paro de la pierna y me dijo.

-Más te vale que me llames putita para llevarte de nuevo a algún lugar, donde por fin pueda cogerte.

-Si papito claro que si, en esta semana sabrás de mí.

Lo bese en la boca y el me dio una nalgada, me baje del taxi y sentí como me escurría su leche y mis jugos por mis piernas, y ni siquiera me cobro los $100 pesos.

Continuara….

 

Espero que les haya gustado sé que es cortita pero es una de mis vivencias real y para mí fue muy caliente, aún tengo más que contar, dime tu opinión escríbeme a mi correo o mi telegram, saluditos…





 




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