Episodio 5 Lucero

 



En dedicatoria a  mi mejor amiga y hermana Lucero, eres la luz detrás del camino.. Espero disfrutes la historia tanto como yo al escribirla.  

La niña del salón de clases y de los  lavaderos se llamaba Lucero, ella era muy bonita, era más pequeña que yo en estatura, muy blanquita de piel, con facciones muy definidas y hermosas, su cabello era color negro a la sombra y parecía que se volvía guerrita al sol, tenía muy bonita figura y lindo trasero, a pesar que tenía solo 8 años ya le aparecía pequeños senitos, no más grandes que pequeños limones, pero era mucho más de lo que teníamos  las demás  niñas del salón, lo que más llamaba la atención de Lucero eran su ojos, que eran por demás hermosos, eran de un color verde, pero muy luminosos destellaban ilusión he inocencia.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

Era muy divertida y siempre estaba alegre, parecía llevarse súper bien con todos, se hablaba tanto con niñas como con los niños de todos los grados en especial los mayores a nosotros, muchos veces utilizaba un lenguaje y palabras que yo no entendía con varios de ellos,  al  principio era mi única amiga,  porque ella era la única que me hablaba, además vivíamos en la misma vecindad, aunque nunca nos íbamos juntan del colegio porque mi mama pasaba por mí y después de lo sucedido en la azotea yo ya no salía de mi cuarto, era muy divertido estar con ella, aunque había veces que no iba al colegio o en la hora del receso se iba para otras partes del colegio yo disfrutaba de su compañía.

 

Su familia y ella eran originarias del estado de Querétaro, su mama se había enamorado de un hombre con quien tuvo una relación, lamentablemente al saberla embarazada la había abandonado, ella al sentirse desesperada al no poder decirle a sus padres lo sucedido se juntó con otro hombre quien la convenció de escaparse de su casa y viajar a la capital con él, ella lo hizo y de esta manera ya tenían cerca de 8 años viviendo en la ciudad de México, ese hombre se convirtió en el padrastro de Lucero, su mama y su padrastro trabajaban durante el día, y Luz en la escuela, tenía un pequeño hermanito de 3 años producto  de la relación de su mama y su padrastro el cual dejaban en la guardería todo el día, y su mama pasaba a recoger en las  tardes noches, por lo cual ella estaba sola casi todo el día, así como yo.

 

Las primeras 3 semanas pasaron lo más normal, la escuela me costó mucho trabajo, porque no estaba acostumbrada a las escuelas públicas y muchas de las palabras y modismos que se utilizaban ahí no las entendía, además los niños me molestaban mucho, me empujaban me jalaban mi cabello, de ponían apodos, o mirarme mis calzones y  me quitaban mis cosas, casi siempre cuando eso pasaba era Lucero quien terminaba quitándoselas a ellos y pidiéndoles que ya no me molestaran, fue muy difícil estar tanto tiempo sola, la escuela era difícil por todo lo que dije, además que después del colegio mi mama me llevaba al cuarto donde me quedaba todo el día, hacia tarea y después esperaba a mi mama, eso era así todos los días y los fines de semana eran peor porque solo me la pasaba acostada viendo el techo o leyendo,  me sentía atrapada y desesperada extrañaba mi casa, mis amigos, a mi papa mi ciudad mi antigua vida y a mi mama, muchas veces me ponía a llorar sola en el cuarto, lloraba por mi soledad, por mi incapacidad para cambiar mi situación y por todo lo pasado, sentía que de alguna forma todo eso que le pasaba a mi familia era la forma en que el universo se desquitaba conmigo por ser una niña mala y haber dejado que pasaran todas las anteriores cosas que conté en mis pasados relatos, me sentía culpable y poco a poco me fui aislando más,  alejándome de la gente, sentía que si menos me daba a notar más fácil pasaría todo, así pasaron las primeras semanas de mi vida en ese lugar.

 

Después de unas semanas me comencé a adaptar al ambiente del colegio y a estar en mi casa,  nunca le pregunte nada de lo sucedido a Lucero, de lo que vi que hacía en la azotea con el señor gatita y ella tampoco toco el tema, si no hubiera visto eso hubiera asegurado que era una niña normal igual que las otras que solo destacaba por su belleza su físico y su constante alegría sobre las demás, pero todo esto cambio  un día a la hora del receso.

 

Estaba comiendo en una banca atrás del salón, yo comía solita, como lo dije me distanciaba de las personas, pues estaba en ese lugar cuando llego Lucero y me pregunto que si podía comer conmigo, yo encantada le dije que sí, pues disfrutaba su compañía, estábamos hablando sobre la clase anterior y que había entendido y todo eso, de pronto llegaron dos niños que también iban en nuestro salón y comenzaron a decirle a Lucero.

 

-ya Luz ándale, solo tantito.

 

A lo que Luceros les contestaba.

 

-no ya les dije que no, ya después ahora estoy comiendo.

 

Pero ellos no se iban y seguían insistiendo

 

-ándale Luz, mira que apostamos 5 pesos, solo tantito que te cuesta ayúdanos hazlo por favor.

 

Pero Lucero continuaba con su negativa.

 

-ya les dije que no, ya no me molesten después hacemos eso.

 

Ellos continuaron insistiendo por un rato en la cual la tónica de la conversación fue muy similar, como Lucero vio que nuestros compañeritos no tenían la intención de irse y ya la estaban desesperando ella por fin dijo.

 

-bueno ya está bien, pero que sea rápido y no quiero que haya discusiones después, o si no nunca los voy a volver ayudar.

 

Ellos se rieron y dijeron que si a todo lo que había dicho Lucero, yo no entendía de que hablaban y en todo ese tiempo no había intervenido para nada en su conversación, Luz puso su toper de comida  en la mesa y se levantó de donde estaba sentada al lado mío,  me quede observando pues no sabía que iba hacer, de pronto para mi sorpresa y a la vista de mis compañeritos ella se levantó la falda del uniforme escolar, dejando a la vista de mis dos compañeros y de mí su ropa interior que era de color blanco, yo me quede con la boca abierta, pues no entendía porque Luz les enseñaba sus calzones a nuestro compañeros como si fuera lo más normal del mundo, ellos sin decir nada comenzaron a tocarse en medio de sus piernas, yo no pude hacer  otras cosa más que voltear a verlos, ellos se pasaban sus manos por encima de su entre piernas, se acariciaban y parecía que se pellizcaban mientras veían la ropa interior de Luz, estaba ahí sorprendida de ver esa escena cuando la voz de Luz interrumpió el momento.

 

-bueno ya ahora a ver enséñenme.

 

La voz de Lucero me saco del trance de la situación en la que estaba, no entendía que quería decir Luz con esto pero en unos instantes lo sabría por completo.

 

Ellos para mi sorpresa desabrocharon sus  pantalones del uniforme en frente de nosotras, quedándose solo en ropa interior, yo estaba súper impactada por lo que estaba viendo, y después mi sorpresa aumento cuando bajaron un poco su ropa interior y dejaron al descubierto sus pequeños penes típicos de su edad, ellos levantaron sus camisas para dejarnos una vista perfecta de sus dos penes, ahí fue donde me di cuenta que los hombres eran mis distintos a los niños, pues esos no tenían ni un cuarto de la medida que yo había visto hasta ese momento después de unos segundos ellos preguntaron.

 

-¿y entonces Luz? dinos.

 

Luz se quedó mirando y embozo una sonrisa y dijo.

 

-pues está reñido pero lo tiene más grande Arturo.

 

Arturo era el nombre de uno de nuestro compañeritos al escuchar esto salto para festejar y el otro solo embozo un pequeño quejido como de fracaso, después ambos empezaron a vestirse y se fueron corriendo, Arturo pidiendo los 5 pesos a su amigo con dirección a la tiendita del colegio, después de esto Luz se sentó como si nada y siguió  comiendo, yo estaba aun con el trace de lo que había visto y después de unos segundo de asimilar le pregunte.

 

-¿Qué fue todo eso Luz?

 

A lo que ella contesto.

 

-ha pues ellos querían saber quién lo tenía más grande y por eso me pidieron que yo fuera la jueza, que los calificara, por eso me estaban molestando.

 

Me lo dijo con la mayor naturalidad del mundo como si fuera algo que pasara del diario de lo más normal, yo no me podía contener las dudas y por eso le seguí preguntando.

 

-¿pero porque le enseñaste tus calzones Luz?

 

Ella dejo de comer y me volteo ha ver con una carita muy sonriente como de burla y me dijo.

 

-jijijiji, hay Luna, a  poco no sabes que a los hombres se les para su pajarito cada vez que nos ven nuestros calzoncitos.

 

Como yo no dije nada y supongo que tenía cara de, que honda con eso, ella continuo diciéndome.

 

-sí, mira Luna, a los hombres les gusta mucho vernos nuestra ropita interior, por debajo de nuestras faldas, porque eso hace que se les pare más sus pajaritos, y por eso lo hice, para que a ellos se les parara y poderlos medir bien, bueno a los niños de nuestras edad o un poco más grandes solo con mirarnos nuestros calzoncitos les vasta, los hombres ya mayores luego nos quieren coger.

 

(Aclaración: en el relato cada vez que Lucero dice coger se refiere al sexo, ella siempre se refería de eso así, aunque yo en ese tiempo no sabía bien a que se refería).

 

Yo no entendía bien que me quería decir con eso de coger, pero me lo dijo de una forma tan natural que ya no quise preguntarle nada, para que no pensara que era una tonta, continuamos comiendo en silencio, pero este no duro porque a los pocos segundos Lucero me dijo.

 

-tú debes de atraer la atención de muchos hombres, porque eras muy bonita y supongo que muchos han de querer verte tus calzones.  


Yo no sabía que contestar he incluso creo que me puse roja, a lo que solo atine a decir.

 

-¿tú crees?

 

Ella dejo de comer se volteó a verme y me dijo.

 

-claro que si Luna, mira tú eres muy bonita, y siempre te vistes muy bien, y hueles muy bien, las niñas de por aquí no tenemos ese tipo de ropa, y la mayoría no huelen a nada y muchas huelen muy mala, jajaja, tu hueles a fresas, además tienen muy bonitas pompis, de seguro muchos hombres te las han de ver tocado ya, y tus labios son tan rojos, que me pregunto si te los pintas o usas labial.

 

Yo me quede procesando todo lo que me acababa de decir y solo atine  a contestar.

 

-gracias, eres muy amable, y no, nunca me he pintado mis labios.

 

Después de esto continuamos comiendo y a los pocos minutos sonó el timbre que anunciaba el fin del receso y el inicio de la clase,  lo que faltaba de las clases me quede pensando en todo lo que me había dicho Luz, eso de que a los hombres les gustaba vernos nuestros calzones y eso de que ellos nos quieren coger, me quede pensando en esa palabra, no la entendía muy bien, pero tal vez esa era la clave, tal vez yo había dejado que mi tío, el señor de la fiesta, y el amigo de mi abuelo me vieran mis calzoncitos, y por eso me paso eso, pero no entendía en que momento me había pasado eso, porque yo había sido muy cuidadosa, no escuchaba nada de la clase, ya no prestaba atención, hasta que es cuche la voz de Lucero decir.

 

-yo con Luna.

 

No me había dado cuenta pero el maestro había dejado tarea en equipos y Luz me había escogido como su compañera, para hacer la tarea,  ya  a la hora de la salida me disponía a esperar a mi mama que iba por mí a esa hora,  para llevarme a la casa, pero Luz me dijo.

 

-te vas a ir con tu mama Luna.

 

Si le conteste a lo que ella rápidamente me dijo.

 

-y si esta vez nos vamos juntas a la vecindad y sirve que me acompañas y platicamos, y te llevo a mi casa para que hagamos el trabajo, como vez Luna.

 

Yo me quede pensando la verdad la idea de irme con Luz me agradaba, pero en eso me acorde que mi mama pasaba por mí y le conteste.

 

-no se Luz, si me gustaría pero mi mama viene por mí a la escuela, y no sé si ella quiera dejarme ir contigo.

 

Des pues de eso Luz hizo una mueca y dijo.

 

-bueno vamos a esperarla y le decimos las 2 tal vez y si te deja, ya si no nos vemos en mi casa. Cuando llegue.

 

Nos sentamos a esperar a mi mama,  no tenía mucho tiempo que estábamos esperando cuando un auto de color negro para enfrente del colegio, y para mi sorpresa de ese auto bajo mi mama, para mí eso fue raro pues ella siempre llegaba en taxis, pero bueno camine con ella y Luz a mi lado y me dijo.

 

-Hola mi amor, ya estas lista para que vayamos a la casa.

 

Yo rápidamente conteste.

 

-si mama, oye mira ella es mi amiga Lucero, y nos dejaron un trabajo en equipo ella vive en la misma vecindad que nosotros y me preguntaba si me dejabas irme con ella  a la casa.

 

Mi mama la volteo a ver y le dijo.

 

-Hola Lucero.

 

De pues Luz comenzó a hablar.

 

-si señora por favor, mire nos vamos a ir directo a la vecindad, es que yo también no me quiero ir sola.

 

Mi mama lo pensó por un segundo, y después  ella dijo.

 

-mmm, bueno niñas, está bien pero derechito al cuarto no vayan andar paseando, y te cuidas Dulce, no desobedezcas ni hables con extraños, voy a pasar al cuarto para dejarte comida para que cuando llegues comas mi amor.

 

Si mama, conteste después mi mama me dio un beso y un brazo y se despidió de Luz, la vedad me había extrañado que aceptara, supongo que tenía cosas que hacer por eso venia en ese auto negro que yo no conocía, una vez que mi mama subió al auto y este arranco, nosotros emprendimos el viaje a la vecindad como lo dije antes no estaba nada lejos, de hecho a unas cuantas calles, yo estaba algo nerviosa, pues era la primera vez que estaba en la calle sola sin la compañía de alguien de mi familia o un adulto, pero me intentaba ver serena, no quería que Luz  se diera cuenta y en eso Luz me comenzó a preguntar.

 

-Luna, entonces tú nunca le has enseñado tus calzones a ningún hombre para que se le pare el pajarito.

 

La pregunta de Luz me tomo con la guardia baja, no sabía que contestar y me dio mucha pena, supongo que ella lo noto porque me puse roja, mi  expresión de mi rostro contesto su  pregunta, por lo cual Luz se rio un poquito y después dijo.

 

-mira Luna, como te dije eres muy bonita, y muchos hombres han de querer verte tus calzones, la verdad a mí me gusta que me los vean, de hecho me gusta provocar a los señores en la calle, jajajaja ponen una cara de babosos.

 

Yo estaba escuchando atentamente las palabras de Luz mientras caminábamos en la calle, y cuando dijo eso no pude evitar preguntarle.

 

-como que te gusta provocarlos, no te entiendo Luz.

 

Ella embozo otra sonrisa me tomo de la mano y me dijo.

 

-ven mira te enseño.

 

Ella camino hacia el otro costado de la calle y yo no pude detenerme al principio por el jalón que le daba a mi mano, pero después pude sostenerme un poco y le dije.

 

-no Luz a donde vamos, tenemos que ir a la casa no podemos estar en la calle.

 

Ella me miro con su cara sonriendo y me dijo.

 

-tranquila Luna, no pasa nada, solo iremos a un pequeño parque que está cerca no nos tardaremos nada para que te enseñe como ponen la cara de babosos los señores.

 

Yo en  verdad tenía mucho miedo pues era la primera vez que estaba sola en la calle, pero tampoco quería que Luz pensara que era una cobarde o una niña pequeña, así que tome fuerzas y no dije nada, caminamos cruzamos la calle y después tomamos un pequeño callejón, este nos condujo a un pequeño parque público, no muy grande, en el había juegos infantiles y un espacio donde las personas iban hacer ejercicio, de igual forma estaba una cancha de baloncesto, en muy mal estado, toda llega de dibujos como grafitis, entramos al parte y nos sentamos en una jardinera que estaba algo alta, en la que había un pequeño árbol y Luz comenzó a explicar muy emocionada.

 

-mira Luna, a todos los señores les gustan las mujeres, y a muchos de ellos les gustan las niñas y verles la ropa interior, acopo nunca has visto una revista o una película porno.

 

Yo negué con la cabeza y pues la verdad no sabía de qué me estaba hablando.

 

-pues en las revistas y películas porno siempre sacan a mujeres en ropa interior o sin ropa, porque eso es lo que les gusta a los hombres, hace que sus pajaritos se pongan duros, (así llamaba Lucero al pene de los hombres), pero a casi todos los hombres también les gustan las niñas. Así como tú y yo, solo que eso no se puede decir abiertamente porque muchas personas no lo ven bien, por mi parte yo creo que es una tontería ya que coger es de lo más rico del mundo, además ver la cara de los señores es muy divertido, solo hay que saber a quién le gustamos y ya.

 

Yo estaba súper atenta escuchando lo que Luz decía, cuando termino de explicarme yo le hice una pregunta sobre lo que me había dicho.

 

-y como sabes cuales son los hombres a los que le gustas.

 

Ella me miro y me dijo.

 

-pues muy fácil Luna, bueno al principio a mí me costaba mucho trabajo pero después aprendes a observar a la gente, por ejemplo mira, notaste que desde que llegamos el señor que esta haya sentado no ha dejado de vernos.

 

Yo mire al otro lado del parque y afectivamente había un señor sentado sosteniendo un periódico en la mano, era algo gordito y se veía ya mayor, pero tenía razón no dejaba de vernos, después Luz continuo hablando.

 

-mira Luna, cuando alguien se te queda viendo así es que posiblemente le gustas ahora quiero que veas la expresión que va hacer ese señor cuando haga esto.



Diciendo esto Lucero abrió sus piernas dejando ver al señor su ropa interior porque llevaba su falda del colegio, a pesar de que eran como diez metros de distancia, pude ver como el señor movía la cabeza y como que abría más los ojos, Luz continuo con las piernas separadas y me dijo.

 

-ves la cara de baboso que pone, jajajaja, me da mucha risa, ahora hazlo tú también Luna, abre tus piernas y deja que vea tu ropa interior para que su pajarito se le pare.

 

Yo no podía desapartar mi mirada del señor, quien no dejaba de mirar a las piernas abiertas de Luz, no quería hacerlo pero no quería que Luz pensara que era cobarde, tome un poco de aire y poco a poco fui separando muy piernas para que el señor pudiera ver mi calzoncito que eran rosas ese día, Lucero lanzo una pequeña sonrisa y dijo.

 

-ya viste la cara de baboso que tiene, jajajaja, se le salen los ojos, y mira ya se le puso duro su pajarito, porque ya se está sobando ahí.

 

Yo pude ver lo que Lucero decía, efectivamente el señor ya  no estaba a recargado había llevado su espalda hacia enfrente y con una mano se tocaba su entre pierna y no dejaba de vernos a las dos, no sé porque pero el sentirme observada de esa manera por ese viejo desconocido ya no me era tan desagradable, sentía una adrenalina correr por mi cuerpo al sentir que con mi cuerpo le ocasionaba ese sentimiento a una persona mayor, estaba pensando eso y Luz continuo hablando.

 

-ya viste Luna, jajajaja ya debe de tener bien parado su pajarito y todo por nosotras, jajaja, te apuesto a que ya nos quiere coger, vamos a decirle que nos coja  deja le hablo.

 

Al escuchar esto mi corazón se detuvo, no podía creer lo que Luz decía rápidamente voltee a ver a Luz y pude ver como con su dedo le hacía señas al señor para que se acercara a nosotras, yo solo atine decirle algo alterada.

 

-nooo, que haces.

 

De nuevo voltee a ver al señor y este se había parado tras la señas de Luz y ahora caminaba hacia nosotras, después de eso en un movimiento muy rápido vi a Luz saltar de la jardinera y salir corriendo con dirección al callejón por donde habíamos llegado y dijo.

 

-rápido Luna, corre o te van a coger.

 

Salió corriendo soltando una risita burlona, yo me asusté mucho y como pude rápido Salí corriendo tras de ella, pensando que el señor realmente venia tras nosotras, seguí corriendo tras de Luz sin voltear atrás y como si mi vida en verdad dependiera de ello a mitad del callejón, no dejaba de escuchar las risas de Luz quien no paraba de reír y disminuía su velocidad hasta que se detuvo, yo también me detuve y rápidamente le reclame.

 

-¿Por qué hiciste eso Luz?

 

Ella sin dejar de reír me contesto.

 

-Jajaja, debiste ver tu cara Luna, estabas súper asustada, jajajaja.

 

Como yo realmente estaba asustada puse mi cara de enojo,   Luz debió haberlo  notado y ya un poco más calmada me dijo.

 

-ya Luna perdón, si te asustaste solo estaba jugando, ya no te asustes vámonos mejor a la casa.

 

Después de esto seguimos nuestro camino a casa, antes de llegar como a media cuadra había una tienda que se llamaba la equitativa, afuera estaba parado un chavo, ya mayor, estaba solo en camiseta, tenía un pantalón de mezclilla ya desgastados y fumaban en cigarro, era delgado de tés blanca, y cabello corto, desde que veníamos a lo lejos el no dejaba de vernos y cuando pasamos por donde él estaba rápidamente dijo.

 

-a donde tan solitas mis reinitas.

 

Yo me quede callada y agache la cabeza, pero Luz rápidamente contesto.

 

-vamos para nuestra casa.

 

Después de eso seguimos caminando y la voz del chico que estaba afuera de la tienda volvió a interrumpirnos.

 

-Lucero, ven tantito.

 

Al parecer Luz y él ya se conocían, ella se detuvo y dio la vuelta y me dijo que la esperara, yo me quede parada viendo como Luz iba hablar con él, su conversación no duro mucho, en una de esas los dos me voltearon a ver y se rieron, después siguieron conversando y se despidieron y Luz volvió a mi lado y seguimos caminando, yo rápidamente le pregunte.

 

-que te dijo.

 

A lo que Luz contesto.

 

-nada importante.

 

Yo me quede callada y seguimos caminando llegamos a la vecindad entramos a la casa de Luz, como les dije no había nadie y rápidamente fuimos a sus cuarto, su cuarto era del mismo tamaño que en donde retábamos mi  mama y yo, solo que ese era para ella sola, su casa era pequeña, era de tres cuartos, uno que utilizaban para sala y cocina, el cuarto de sus papas donde también se quedaba su hermanito y un pequeño baño, estábamos en su cuarto, el cual era muy sencillo, había solo su cama, una mesa pequeñita donde Luz tenía sus cosas para arreglarse, y también en las partes de abajo ponía sus libretas, y también tenía un gran ropero, como el de las crónicas de nardia, solo que este era más viejo, y tenía dos hoyos a las altura de las puertas y un gran espejo en medio algo estrellado de abajo, yo mira su cuarto cuando ella me dijo.

 

-entonces Luna, supongo que si nunca le habías enseñado los calzones a ningún hombre, eso quiere decir que nadie te ha cogido.

 

Yo me quede callada pues la pregunta de Luz me tomo por sorpresa y estaba preguntando de algo que yo no entendía así que solo pude decirle.

 

-pues no se Luz, dime que es coger.

 

Ella se rio un poquito y después me dijo.

 

-coger es muy rico, es cuando los hombres te meten su pajarito aquí en tu vagina, lo mente y lo sacan eso si antes te hacen muchas caricias y te dan muchos besitos por todo tu cuerpo, así te hacen hasta  que te,  terminan dentro, y no solo lo pueden hacer por la vagina sino también por nuestras pompis.

 

Yo tenía una idea muy vaga de lo que había dicho Luz, y eso de terminar supuse en ese momento que era la leche que le sale a los hombres esa que mi tío y el amigo de mi abuelo me había dado a tomar, y lo de  las pompis supuse que era como lo que había hecho el amigo de mi abuelo en casa de los mismo, pero no quería que Luz supiera nada de eso entonces le dije.

 

-pues no Luz nunca lo he hecho.

 

Ella me miro y después dijo.

 

-qué mala suerte Luna entonces supongo que aun eres virgen, que mal eso es muy malo, no debes de ser virgen eso es algo que tenemos que cambiar amiga.

 

Yo no entendía ni una palabra de eso de ser virgen y él porque era malo, y solo se me ocurrió preguntarle.

 

-y tú ya cogiste (utilice su palabra).

 

Ella contesto.

 

-si muchas veces Luna.

 

Continúe preguntado

 

-y que se siente.

 

A lo que ella me contesto.

 

-pues al principio cuando era más pequeña me dolía mucho, de hecho hasta seme hinchaba mi vaginita, pero con el tiempo fue cambiando eso, hasta que he llegado a disfrutarlo mucho, me gusta, y cuando te lo hacer por atrás eso sí que realmente duele, hasta hoy en día me duele cuando lo hacen, aunque después de un rato me deja de doler y me comienza a gustar.

 

Yo estaba como hipnotizada escuchando todo lo que Luz me decía, ella era la respuesta a todas la preguntas que siempre me había hecho, mientras más me decía más preguntas me llegaban a la cabeza y una sensación extraña recorría mi cuerpo, entonces le pregunte a Luz.

 

-y quien te coge Luz.

 

Yo estaba segura que me diría que el viejo gatita, pues los había visto ese día en la azotea, pero la respuesta que ella me dijo me dejo impactada.

 

-pues mi padrastro Luna.



Yo me quede en silencio intentando asimilar lo que ella me había dicho, y con voz de sorpresa le dije.

 

-tu padrastro Luz ¿Cómo es eso?

 

Ella me miro y me dijo.

 

-si Luna mi padrastro, bueno yo le digo Alejandro, a él le gusta que le diga así, el me enseño todo lo que se, y me coge casi a diario, y también a veces me lleva o vienen sus amigos del también a cogerme.

 

Me quede con la boca abierta al escuchar lo que Luz me decía, como lo más normal del mundo y yo continúe preguntando.

 

-¿sus amigos, y tu mama que dice de todo esto?

 

Luz se acostó en la cama y dijo.

 

-pues si Luna sus amigos de mi papa a veces me cogen, y mi mama no sabe lo que me hace mi papa, porque eso la pondría muy triste, el saber que Alejandro también me quiere a mí y se acabaría mi familia, por eso ella no debe saberlo, y confió que también guardaran el secreto Luna.

 

Yo asistí con la cabeza señalándole que su secreto estaba a salvo conmigo, y después continúe con mis preguntas.

 

-¿y porque te coge tu padrastro, bueno Alejandro?

 

Ella rápidamente respondió.

 

-bueno son dos razones, la primera es porque le gusto y soy su novia secreta como él me dice y la tercera es porque me quiere embarazar para que y tenga mis propios bebes.

 

Entre más me contestaba más dudas se me venían a la cabeza y le cuestione nuevamente.

 

-embarazarte bebes, como es eso.

 

Ella se volvió a sentar en la cama y me dijo.

 

-si Luna, tu sabes que los bebes vienen de las mujeres verdad, entonces el me tienen que coger muchas veces para que me pueda embarazar y tener mi propio bebe, bueno al menos eso es lo que él me ha dicho.

 

Yo estaba sorprendida con todo lo que Luz me decía, iba a continuar preguntándole cosas cuando ella me pregunto.

 

-oye Luna y no te gustaría dejar de ser virgen amiga.

 

Lo dijo de una forma y con una cara de asco y desprecio como diciendo que ser virgen era lo más malo del mundo, y estaba diciendo que yo era eso, entonces por instinto de aceptación rápidamente conteste.

 

-pues si Luz me gustaría dejar de ser virgen.

 

Ella lanzo una sonrisa y me dijo.

 

-pues entonces ya está ahorita que venga Alejandro le digo que ya no quieres ser virgen y que te coja que te parece, así dejas de serlo.

 

Yo me asuste un poco con las palabras que ella decía, pero no quería parecer cobarde y solo le conteste.

 

-y dime Luz crees que él quiera cogerme.

 

A lo que Luz respondió.

 

-claro Luna, a él le encantan las niñas como nosotras, de hecho tiene muchas fotos y videos de niñas como nosotras en su computadora, donde están cogiendo con señores, es más ya sé, porque no ahorita que llegue, mejor le digo que nos coja a las dos juntas, así no te pones nerviosa que te parece.

 

Yo solo podía reaccionar a lo que Luz me decía, aunque no meditaba completamente que me estaba diciendo, o en que me estaba metiendo, a lo solo le dije.

 

-bueno está bien Luz.

 

Ella solo sonrió y dijo.

 

-yesss, entonces ahorita que venga  yo le digo que nos coja a las 2.

 

Después de eso, ella se acostó sobre la cama y cerró los ojos como queriendo dormitar, yo me quede sentada sin decirle nada, solo pensando en todo lo que Luz acababa de decirme, pero rápidamente el silencio fue interrumpido cuando Luz dijo.

 

-oye Luna, entonces eso quiere decir que tampoco nunca nadie te ha besado, nunca has besado a nadie.

 

Al escuchar el cuestionamiento de Luz, se me vino a la mente lo pasado con el señor de la fiesta y la forma tan horrible en que me había robado mi primer beso, era muy vergonzoso para que Luz lo supiera así que no me quedo otra más que mentir.

 

-no Luz, nunca me han besado.

 

Ella hizo una mueca y continúo diciendo.

 

-que mal Luna, porque a Alejandra le gusta los besos ricos y si nunca has besado tal vez quiera enseñarte y eso nos tomara más tiempo y como solo vienen por un rato tal vez no pueda cogernos hoy.

 

Se quedó pesando un momento y dijo.

 

-mmmm, ya sé que vamos hacer Luna, mira tú solo has caso y sierra tus ojos, pero no los abras no se vale hacer trampa.

 

Yo no sabía que iba hacer, pero cerré mis ojos como ella me lo pedía después puso uno de sus dedos en mis labios y comenzó abrirlos suavemente y me dijo.

 

-abre un poquito tus labios, así  y no abras tus ojos así quédate.

 

Después de dejar mis labios como ella los quería, se alejó, yo tenía los ojos cerrando aun a la espera de lo que aria y en eso ocurrió lo impensado para mí,  pude sentir como sus labios se juntaron con los míos, eso me tomo por sorpresa pero deje que pasara,  después del desconcierto inicial, me relaje un poco, y comencé a sentir la manera en la que Luz me besaba, al principio fue extraño pero después me empezó a gustar la forma suave y delicada en la que mis labios y los de ella se juntaban, era tan  suave su contacto de su boca con la mía, al contrario de mi primer beso, que fue muy atrabancado y fuerte, ella no, ella parecía que movía mis labios con los suyos con mucha delicadeza, como si mi boca bailara el ritmo que sus labios querían, podía sentir su respiración chocar contra mi piel y eso me relajaba, la forma suave y linda en que me besaba me gustaba mucho, y en los pocos segundos que nuestros labios cambiaban de posición podía escuchar ese sonidito único suave  y a la ves con la fuerza suficiente para cortar el silencio del momento,  ese sonido que nuestra labios hacían  al despegarse por unos segundos, para después volverse a juntar en ese baile hermoso que lucero con sus labios le daba a los míos.

 

Su mano derecha de Luz, se posó sobre una de mis mejillas, dándome unas tímidas caricias y asiendo mis cabellos aun lado, que se había corrido hacia un costado de mi cara,  mientras su otras mano sostenía mi mano izquierda, que estaba en mi pierna, aunque no tenía nada de fuerza parecía como si la sostuviera, yo seguía atrapada en ese lindo beso, que Luz me estaba dando.

 

De pronto sentí como su mano, la que estaba sosteniendo la mía sombre mi pierna cambiaba de posición y se metía en medio de mis piernas y por debajo de mi falda,  yo al principio pensé que hace, pero la intensidad de su beso y la forma en que manejaba mis labios no me dejaban pensar bien, ella sobaba mis piernas, ya por la parte de adentro y por debajo de mi falta, de pronto sentí como su pequeña lengua, entraba en mi boca y comenzada a juguetear con la mía, esa acción volvió a llenar de electricidad mi cuerpo la misma que había sentido esa noche que estaba acostada con mi mama, era una sensación única el sentir como la  pequeña lengua de Luz manejaba y masajeaba la mía, todo esto sin dejar de acariciarme mis piernas, de pronto en un movimiento rápido su mano entro aún más, hasta tocar mi vaginita por encima de mi ropa interior, esto hizo que dieran un pequeño salto, y que cerrara mis piernas atrapando en medio de ellas la pequeña mano de luz, quien continuaba con su beso, yo poco a poco me fui relajando, y cuando Luz , me vio relajada, comenzó acariciarme mi vaginita por encima de mi ropa interior, las descargar recorrían por mi cuerpo estaba sintiendo lo que había sentido esa noche  en la cama con mi mama, cuando me toque la primera vez pero mil veces mejor, de pronto sentía que algo quería estallar dentro de mí, ya no podía había momentos en que quería aventar a Luz porque ya no aguantaba el mar de sensaciones que su beso y sus caricias ocasionaban en mi cuerpo, pero había otra parte de mí que no quería que eso terminara nuca, todo eso sucedía hasta que de pronto Luz se desaparto y yo abrí mis ojos encontrándome directamente cara a cara con los de ella, y ahí, en ese momento me di cuenta que eran los ojos más bonitos que yo había visto, estaba todavía en transe cuando su voz me regreso a la realidad.

 

-y bien Luna, pues así debes besar a Alejandro ahorita que nos vaya a coger, tu sola has lo que yo hice y después el ara lo demás no te preocupes.

 

Yo solo asistí con mi cabeza, pues aún tenía la mente hecha una maraña, por el mar de sensaciones que acabada de experimentar, pero una voz se encargó de regresarme a la realidad de un solo golpe, a fuera en la vecindad se escuchó  el sonido de la puerta acompañado de los gritos del señor gatita que decía. 



 

-quiubole Alejandro, y ese milagro que vienes a esta ahora.

 

Una voz de un hombre rápidamente respondió.

 

-vengo de rápido gatita, por unas cosas para la chamba y chance a echarme un taco.

 

Después de decir esto la voz del gatita se volvió a escuchar.

 

-ta bien Alejandro, pero antes chécale la instalación de la Luz de mi baño así de rápido, no seas culo.

 

A lo que Alejandro contesto.

 

-ta bueno gatita pero de rápido porque no tengo mucho tiempo.

 

Después de decir esto se escuchó como se iban alejando a revisar en eso Luz me dice.

 

-ahora si Luna ya llego Alejandro, ahorita que venga lo voy a decir que nos coja, para que te quite lo virgencita, nada más recuerda besar como yo te dije, tu tranquila no pasa nada, al principio tal vez te duela pero veras que pronto te va a gustar mucho.

 

Hasta ese momento no me había dado cuenta de lo que estaba a punto de hacer con Luz, Luz quería que su  padrastro Alejandro, nos metiera su pajarito a ella y a mí en nuestra vaginas, fue ahí cuando me puse a pensar en la situación y comencé a llenarme de mucho miedo y nervios, no quería quedarle mal a Lucero pero tampoco quería hacer lo que ella decía, sabía que tenía poco tiempo porque una vez que entrara el padrastro de Lucero a la casa no habría marcha atrás, con mi voz entre cortada y juntando muchas  fuerza y con mis ojos llorosos por el miedo y el enojo de decepcionar a Luz le dije.

 

-oye Luz yo no quiero hacer eso, no ahorita.

 

Luz quien ya estaba levantada me volteo a ver y me pregunto.

 

-¿Hacer que Luna, no quieres que Alejandra te coja?

 

Yo sentí con la cabeza a su pregunta y con mis ojitos llenos de lágrimas, supongo que eso debió conmover un poco a Luz porque me dijo.

 

-está bien Luna, no te preocupes, ya después aremos que pierdas tu virginidad, tú no te asustes y deja esas lagrimas miga.

 

Sin darme cuenta por mis mejillas ya corrían algunas lágrimas, por el miedo y los nervios que sentía,  pero esas sensaciones se incrementaron cuando escuche unas llaves abriendo la puerta de la entrada de la casa de Luz, era Alejandro quien ya había terminado de checar el baño del gatita y entraba a la casa, muy asustada le pregunte a Lucero que, que hacía y ella me contesto.

 

-rápido Luna, metete en el ropero, pero no hagas ruido.

 

Yo me moría de miedo y sin replicas me metí, después de que lo hice Lucero cerro el ropero, tenía muy poquita ropa para el tamaño del ropero así que pude entrar sin ningún problema, después Lucero puso llave al ropero, yo miraba a través de una de las blusas de Luz y por uno de los hoyos que tenía el ropero, por el cual podía ver qué pasaba en el cuarto, fue ahí, que pude ver como el padrastro de Lucero entraba al cuarto de ella y rápidamente la saludaba, le hizo preguntas de la escuela y de cosas de la casa y siempre que le hablaba se refería a ella como bebita, después el entro y se sentó al borde de la cama y le hizo una seña a Luz para que se acercara a él.

 

Ella camino hasta estar de frente a  él, después su padrastro estiro sus manos la jalo hacia él y la levanto un poco, ella separo sus piernas quedando sentada en las piernas de él,  de frente al mismo,  después comenzaron a darse un beso que resonaba en todo el cuarto, yo solo podía ver lo que pasaba estaba muy nerviosa y tenía miedo, pero quería seguir viendo lo que pasaba, el beso de ellos continuaba Lucero había levantando sus brazos y ahora rodeaba su cuello mientras continuaba ese apasionado beso, el,   la abrazaba mientras acariciaba sus piernas, después el paso sus manos hacia enfrente, metiéndolas en medo de los dos, no sabía si la estaba acariciando a ella, pero de pronto él se levantó un poco con ella encima aun besándose y comenzó a bajarse su pantalón  hasta dejarlos en las rodillas, el beso continuaba, Lucero ahora acariciaba la parte de atrás de la cabeza de su padrastro, el en un momento la levanto y pude ver por poco tiempo el pene del padrastro del Lucero, era grande hasta ese momento el  más grande que había visto en mi corta vida, no lo podía ver porque la falda de Luz lo tapaba cuando estaba sobre de él, después ella se acomodó, y en  un momento el,  la jalo con fuerza hacia abajo, un fuerte quejido salió con fuerza de la boca de Luz, yo pensé que le había dolido mucho, después comenzó en un vaivén,  subiendo y bajando como si Luz cabalgara sobre las piernas de sus padrastro, el bajo su mano derecha y levanto la falda escolar de Luz, para tomar con una sola mano el glúteo izquierdo de Luz, pues él tenía unas grandes manos, y Luz  a sus 8 años, pues tenía un trasero de acuerdo a la edad, con esa mano levantaba el trasero de Luz y su mano izquierda la abrazaba a la mitad de la espalda de ella, él era tan grande comparado a lo pequeñita que era Luz que con una sola mano podía abrazar por completo a Luz,  había momentos en que Luz le daba unos besos muy apasionados en otros solo a recargaba su acalorado rostro sobre el hombro de sus padrastro quien no detenía ni un segundo el vaivén, al contrario incrementaba el ritmo, yo estaba que no parpadeaba mirando el espectáculo que mi amiga Luz me daba con su padrastro, y comencé a sentir ese misma electricidad por mi cuerpo, el momento era tan intenso que de solo verlos me provocaba esas sensaciones, yo baje mi mano izquierda y la metí debajo de mi falda y comencé acariciarme mi vaginita como Luz me los había hecho minutos antes intentando calmar esa sensación de  calor que recorría mi cuerpo.

 

Continúe viendo y escuchando como Luz y sus padrastro continuaban su ritual, el aceleraba el ritmo y los gemidos de Luz cada vez eran más fuertes, en un momento vi como Luz como desesperada abrazada con mucha fuerza a su padrastro y lanzaba un fuerte gemido, y después ambos se detuvieron, su papa con una voz ajitada le dijo.

 

-terminaste putita.

 

Lucero como pudo movió la cabeza, pues estaba completamente recargada en el pecho de su padrastro con los ojos cerrados como si estuviera desmayada o sin fuerzas, después él dijo.

 

-qué bueno amor, ahora me toca terminar a mí, pero ya sabes para que yo termine tengo que cogerte muy duro.

 

Una vez diciendo esto él se acostó en la cama y ella sobre de él, el levanto un poco sus piernas y ahí, tuve una visión más clara de la escena, luz estaba acotada sobre su pecho, muy cansada con los ojitos cerrados, parecía un angelito, con su carita muy bonita durmiendo en el dorso de un gorila, mientras él se acomodaba le dijo.

 

-así mi amor, tu quédate dormidita en sima de papa, que ahorita te voy a arrullar.

 

Él se acomodó y empujo sus piernas hacia arriba y ella volvió alanzar un suspiro y él dijo con una voz de gozo y excitación muy morbosa.

 

-hay pequeña, tu interior esta que quema, uuuff, me encanta cuando se siente así de calientito dentro de ti.

 

Después el comenzó a mover a Luz de arriba hacia abajo como tallándola en su pecho, luz solo lanzaba pequeños suspiros pero no abría los ojos, después  el bajo  su mano y levanto su falda y pozo su mano sobre la nalguita izquierda de Luz y le dijo.

 

-ahora si pequeña a coger.

 

Diciendo esto pareciera que se trasformó, tomo con gran fuerza a Luz y levantaba sus piernas arqueándola para que su entrepierna chocara con el trasero de Luz con una gran fuerza, el sonido del choque de sus cuerpos sonaba por toda la habitación, y los gemidos de Luz era cada  de más fuertes y evidentes, había partes que  levantaba su carita y lanzaba desgarradores gemidos, supongo por las fuertes embestidas que le daba su padrastro, ella metió la cabeza en el pecho de su padrastro y el con la voz entre cortada le dijo.

 

-aguanta putita, ya casi, tu aguanta Lucerito, mi putita aguanta.

 

Mientras decía esto incrementaba su velocidad hasta que los gemidos de Luz se convirtieron en verdaderos gritos, las envestidas de él continuaban y él una de esas, el embozo un gruñido ahogado, como si de su interior saliera un grito ahogado como liberando algo, después de esto los movimientos de él se detuvieron por completo y luz quedo desmallada sobre del como al principio, el seguía acariciando el trasero de Luz, mientras tenía los ojos cerrados y disfrutaba del momento.

 

Episodio 5 Lucero (segunda parte)

 

 

 

Ellos se quedaron acostado y yo seguía escondida en ese ropero intentando no hacer ruido para evitar ser descubierta, no tenía idea de cuánto tiempo estaría ahí encerrada, pensé que sería mucho pero no pasaron ni  5 minutos cuando el padrastro de Luz comenzó a vestirse, Luz no se movía seguía acostada en la cama boca abajo con los ojos cerrados su padrastro termino de vestirse, se acercó a ella y le dio un beso en la frente y se despidió de ella, después pude ver como salió del cuarto y abrió la puerta de su casa y después escuche como abría la de la calle, esto me anunciaba que ya podía salir de mi escondite, pero Luz seguía acostada inmóvil, como había cerrado el ropero por fuera no podía abrir, comencé a darle toqui dos a la puerta y hablarle  a Luz, quien seguía acostada como durmiendo, en eso ella se levantó con una cara de cansancio y abrió la puerta del ropero dejándome salir de él, y después me dijo.

 

-perdón Luna se me había olvidado que estabas en el ropero.

 

Después de decir esto ella volvió a acostarse boca abajo, se veía muy cansada, yo tenía muchas preguntas para Luz, pero la vi en verdad cansada, además voltee haber el pequeño reloj en la pared de Luz que anunciaba la hora, que ya era tarde, me despedí de Luz, pero ella apenas emitió un sonido, después Salí del cuarto de Luz y me dispuse a subir las escaleras para ir al segundo pido donde se encontraba el mío, cuando estaba por subir las escaleras el viejo gatita salió y dando unas palabras con su asentó burlón me dijo.



-adiós preciosa, me saludas a tu mami, las dos están como para comérmelas jajajaja.

 

Yo solo conteste.

 

-si claro y seguí subiendo las escaleras pues tenía mucho que pensar.

 

Los días que le siguieron a ese fueron en lo que puede considerarse normales, no podía sacarme de la mente todo lo que Luz me había dicho y había visto, en las noches mi mente era una maraña de pensamientos, Luz me saludaba y hablábamos un poco, pero ya no pasaba mucho tiempo conmigo, pensé que ella no me quería hablar porque se había molestado porque su padrastro no nos había cogido, o porque a lo mejor yo era virgen y decía que eso era  lo peor del mundo, yo poco a poco volví a caer en mi vida rutinaria, aunque no podía sacar nada de lo pasado de mi cabeza yo no podía hacer nada sola, era un jueves por la tarde, yo estaba acostada en la cama en mi cuarto leyendo una revista de muy interesante que mi mama había llevado la noche anterior, cuando en eso unos fuertes golpes  en la puerta de mi cuarto interrumpieron mi lectura, yo me asome por la ventana y pude ver a Luz parada afuera, me levante y rápido abrí la puerta  y Luz comenzó a decirme.

 

-Luna Hola, estaba en mi cuarto aburrida y se me ocurrió que si querías ir conmigo aquí a los video juegos de la equitativa, que dices Luna vamos.

 

Yo me quede pensando, claro que quería ir con Luz pues me interesaba mucho su amistad era mi única amiga y tenía muchas preguntas que hacerle, pero no quería desobedecer a mi mama, quien me tenía tajante mente prohibido salir del cuarto, entonces le conteste.

 

-mmmm, es que no se Luz, si quiero ir pero mi mama no me deja salir.

 

Luz me miro con sus penetrantes ojos verdes y me dijo con una voz más elevada.

 

-haber, haber, haber, tu mama no está y llega hasta ya en la tarde, ella no tiene  por qué saber que salimos, además solo será un momento y sin contar que tu mama  no es muy justa, no te puede tener encerrada en ese cuarto siempre, anda Luna, vamos solo tantito para matar el aburrimiento.

 

Yo en verdad quería ir con Luz pero no quería desobedecer a mi mama, en lo que yo creo fue el primer acto de rebeldía de mi vida le dije a Luz.

 

-bueno Luz vamos, pero nada más tantito.

 

Ella muy emocionada dijo.

 

-pues para pronto es tarde.

 

Y salinos camino a la tiende de la equitativa donde estaban los videojuegos y que no era muy lejos de la vecindad donde estábamos cuestión de unos 200 o 300 metros,  yo sabía jugar videojuegos, pues mi primo el hermano de Laura a veces nos visitaba y se la pasaba todo el día en el Play o el Xbox o el wii, además que mi papa también disfrutaba de sus juegos de video, pero nunca había ido a lo que las personas conocen como maquinitas, estas están en un  lugar público en donde cualquier chico o persona va puede jugar en ellas , estas funcionan con monedas, claro que a estos sitios van en su mayoría hombres, pero eso yo no lo sabía.

 

Llegamos a la equitativa, era un tienda de abarrotes pequeña, no muy surtida, pero si la más popular de la cuadra por ser la única que había en la zona, la parte de enfrente era de abarrotes, al entrar  había un pequeño pasillo que te llevaba a la parte de atrás, en la cual tenía las llamadas maquinitas,  llegamos y Luz entro a la tienda conmigo siguiéndola,  detrás del mostrador había un hombre, ya mayor, aunque no abuelo, era como de unos cincuenta y tantos años, color blanco de piel y cabello negro, su cara un poco arrugada evidenciaba su edad, él era el dueño de la tienda y por lo tanto de las maquinitas, en cuanto entramos él se asomó por el mostrados y dijo.

 

-vaya, vaya Lucerito, que milagro que vienes.

 

Después Luz lo volteo haber contestándole la sonrisa dijo.

 

-buenas tardes Don Ramón, vengo a jugar maquinitas, me puede cambiar 5 pesos.

 

Luz saco de la bolsita de sus jeas, una moneda y se la dio, y después camino había aun lado del mostrador para dirigirse al pasillo que llevaba  a los video juegos, yo camine atrás de ella y cuando estábamos por entrar al pasillo ya estaba casi junto a Luz Don Ramón, quien llevaba unas monedas en la mano y dijo.

 

-aquí tienes Lucerito para que juegues más rato.

 

Pude ver que él le había dado más de los 5 pesos que ella le había dado, era como el doble de monedas de a peso, Luz agradeció y se metió al pasillo, yo camine detrás de ella y en eso la voz del de Don Ramón nos interrumpió.

 

-y no mes vas a presentar a tu amiguita Luz.

 

Lucero al  escuchar esto se detuvo de a golpeo y yo con ella y contesto.

 

-así claro Don Ramón, ella es mi amiga Luna.

 

El me volteo a ver y me dijo.

 

-Hola Luna mucho gusto, a ti  también te gustan las maquinitas.

 

Diciendo esto estiro su mano para saludarme y no me quedo de otras más que también estirar mi mano y estrecharla con la suya y decirle.

 

-mucho gusto Don Ramón, si también me gustan.

 

Después de decir esto sin soltar mi mano metió la mano en su pantalón y saco 2 monedas de a peso y me las dio y dijo.

 

-pues toma Lunita,  para que juegues diviértete pequeña.

 

Yo agradecí las monedas y soltando su mano camine hacia donde Luz estaba, antes de entrar a la oscuridad que era el cuarto de los videojuegos, voltee hacia atrás, me di cuenta que Don Ramón cojeaba de una pierna y por eso tenía que usar un vasto, después de esto entramos a los video juegos, era un lugar oscuro, lo único que alumbraba era el resplandor que emitían las maquinitas, también entraba algo de Luz por una ventana que tenía una puerta que estaba al final del cuarto donde estaban las maquinitas,  a pesar de que el lugar era grande había solo  5 maquinitas cuatro apiladas consecutivamente y una pegada a la pared en la parte más oscura, el demás espacio era ocupado por cajas de manera y cartón que supongo eran del negocio de los abarrotes, cuando entramos solo había dos niños jugando, y nos voltearon a ver supongo que era novedad ver dos niñas en las maquinitas, casi todas la maquinitas eran de peleas pero Luz se fue hacia una que tenía multijuegos y metió un peso y comenzó a jugar, yo solo me coloque aun lado de ella y observe como jugaba.

 

Estaba tan concentrada en el juego que no me di cuenta que ya no estábamos solo nosotras y los otros dos chicos, había llegado dos personas más, no me habría dado cuenta de su presencia si no es porque uno de ellos interrumpió el juego de Luz.

 

-Hola Lucerito, estás jugando.

 

Luz volteo hacia atrás y cuando se dio cuenta de quién era quien le hablaba rápidamente dejo de jugar y dijo.

 

-si Iván, y tú que haces.

 

Diciendo esto camino hacia él, y mientras lo hacia el contexto.

 

-pues aquí mirando las cosas bonitas de la vida.

 

Iván era un chavo ya mayor, tendría no más de 25 años, era delgado y tenía el típico asentó de los chilangos, él hablaba mientras estaba parado en frente de nosotras, al lado del había otro chavo, él se veía un poco más joven que el Iban, pero aun así tendría más de 20 años, él era  moreno, delgado, de aspecto atlético, pero de ese atlético de trabajo, tenía unos grandes brazos y una colita de caballo que se hacía en su cabello lacio de color negro, aun o llegaba Luz hasta donde estaba el Iván y ella comenzó a decir.

 

-mira Iván te presento a mi amiga Luna.

 

Ella me llamo y yo algo penosa me acerque a ellos, pues la verdad me daban algo de miedo ellos dos, en especial el Iván, pero como pude estire mi mano para saludarlos a los dos, en eso dijo Lucero.

 

-él es Iván y él es.

 

Se quedó pensando un momento y al no saber la respuesta volteo a ver al Iván quien solo dijo.

 

-ese wey, no tiene nombre, todos lo conocen como tompo, así se llama el wey.

 

Yo los salude a ambos y me quede expectante de lo que pasaba, después Luz se acercó a mí y me dijo.

 

-ten Luna juega tu yo voy a estar un platicando con el Iván.

 

Una vez diciendo esto se alejó en camino al Iván que había tomado una caja y en ella estaba sentado, no me dio tiempo para decir nada, vi como Luz se sentó en las piernas del Iván y empezaron a platicar y después a besarse, yo me quede parada pensando que hacer, y después voltee mi mirada hacia el amigo del Iván el conocido Tompo, quien solo me miraba sin decir nada, yo solo di una pequeña sonrisa y me retire hacia la maquinita a jugar los pesos que me había dado Luz.



Yo llevaba puesto un pans, porque era lo que generalmente me ponía llegando del colegio para estar cómoda y no me había molestado en cambiarme para ir a las maquinitas, pues solo pensé que sería por  unos cuantos minutos, estaba jugando y a cada momento volteaba a ver a Luz quien seguía sentada en las piernas del Iván besándose mientras él le metía mano por todo su cuerpo, me hubiera gustado ver bien la situación pero el amigo de Iván Tampo, no dejaba de verme así que decidí concentrarme más en el juego.

 

Como era nueva en ese juego, no tarde en perder muchas veces y eso era muy notorio porque cada vez que perdía tenía que echarle otra moneda para poder jugar de nuevo, eso es algo que el Tompo debió de haber notado así que cuando me di cuenta ya estaba detrás de mí y me dijo.

 

-si quieres te enseño a jugar, para que no pierdas.

 

Yo tenía mucho miedo al sentirlo atrás de mí, así que solo atine a decirlo.

 

-bueno.

 

Una vez dicho esto yo iba a quitarme para dejarle la maquinita a él pero él me dijo.

 

-no Luna, tu quédate aquí, así como estas, yo solo voy a decirte como mover tus manos.

 

Una vez dicho esto se colocó ya completamente detrás de mí, su mano izquierda la puso sobre mi mano izquierda que sostenía la palanca, y su mano derecha fue a sostener mi mano derecha y según comenzó a enseñarme a mover la palanca y aplastar los botones, no paso mucho cuando pude sentir que comenzó a hacer un movimiento de caderas detrás de mí, y pude sentir ya que mi pans me lo permitía a la perfección, como su pene, chocaba por debajo de nuestra ropa con mi trasero, su vaivén era lento, pero podía sentir como su pene se metía poco a poco en medio de mis nalguitas, podía sentir su respiración agitada detrás de mí, y su incesante movimientos que ya tenían moviendo mi trasero al ritmo que él quería,  de pronto su mano derecha dejo de sostener la mía y de aplastar los botones, y se posó en mi pierna derecha, cerca de mi entre pierna, y comenzó a darme pequeñas caricias,  yo estaba muy nerviosa, quería decirle que se detuviera pero no tenía el valor para hacerlo seguía sintiendo el vaivén de sus caderas sobre mi pequeño trasero, después realizo algo que realmente me lleno de mucho miedo.

 

Sorpresivamente y pensando que como yo no había puesto resistencia me iba a dejar hacer, el en un rápido movimiento metió la mano por debajo de mi pans, llegando directamente a tomar mi vaginita y acariciarla por encima de mi ropa interior,  yo como un reflejo hecho mi cintura hacia atrás, pero como su vaivén no paraba y este auto reflejo de mi cuerpo hizo que su pene quedara ya perfecto en medio de mis nalgas, esto debió gustarle mucho, pues pude escuchar como emitió un pequeño quejido,  su ritmo incremento y las caricias que realiza en mi entrepierna también incrementaron, yo no sabía qué hacer, por un lado estaba muy apenada por lo que estaba pasando ahí en las maquinitas y frente a todos, por otro tenía mucho miedo al llamado Tompo y como reaccionaria si le decía algo y finalmente no sé porque pero las caricias y movimientos que el Tompo me hacía estaban regresando a mi esa sensación de electricidad que recorría todo mi cuerpo, mi propio cuerpo me estaba traicionando y yo no sabía qué hacer y como saldría de esa situación, en eso ocurrió mi salvación, como la situación nos tenía concentrados a los dos, ninguno se dio cuanta y en el juego perdimos indicando en la pantalla Game Over,  esta fue la excusa perfecta para hacerme a un lado como para sacar otra moneda, pero una vez al sentirme liberada, camine hacia donde Luz estaba con el Iván aun sentada en sus piernas pero ya nada más platicando y le dije.

 

-Luz yo creo que ya me voy a mi casa, ten tus monedas.

 

Luz me volteo a haber y dijo.

 

-pero porque Luna, mira sigue jugando ya ahorita nos vamos.

 

Pero yo estirando la mano le di las monedas que ella me había dado y le dije.

 

-no Luz de verdad ya me tengo que ir, mejor nos vemos en la vecindad más tarde.

 

Una vez dicho esto Luz dijo ok y me despedí del Iván y del Tompo,  quienes solo dijeron adiós y Salí de las maquinitas como Don Ramón estaba despachando a una señora, no se dio cuenta cuando Salí y  me dirigí  rápidamente a la vecindad y después a mi cuarto aun pensando en lo que me había pasado en las maquinitas y en cómo me había sentido,  toda la tarde se me fue pensando en lo sucedido, en las sensaciones que había experimentado y en todo esos momentos no sabía porque mi cuerpo se comportaba así, yo tenía entendido que eso estaba mal y no sabía porque me sucedían esas cosas a mí, así pensando esto se me fue el resto de la tarde hasta que tocaron a mi puerta,  pensando que era mi mama yo die un salto rápido de la cama y abrí la puerta, pero para mi sorpresa la que estaba de nuevo parada frente a mí era Luz quien me dijo.

 

-que paso Luna estas bien, como te viniste rápido pensé que tal vez te había pasado algo, como estas.

 

A lo que rápidamente conteste.

 

-no Luz no era nada, estoy bien ya sabes que yo me preocupaba por que mi mama no me encontrara.

 

En eso Luz dijo.

 

-a que bueno Luna.

 

Y continúo hablando.

 

-oye que crees tengo algo que contarte.

 

Yo llena de curiosidad le conteste.

 

-si haber cuéntame.

 

Ella rápidamente comenzó a decirme.

 

-pues mira Luna hable con Iván sobre lo que te pasa a ti, le dije que ya no querías ser virgen, pero que eras muy penosa, entonces estuvimos platicando y me dije que si querías él y sus amigos podían ayudarte con ese problema, de ser virgen.

 

Yo me quede helada, nunca pensé que Luz le diría a alguien sobre lo que nosotras habláramos, y menos eso de la virginidad, que siendo sinceros todavía no tenía bien claro lo que eso significaba, lo único que podía pensar es que ahora cada vez que viera a Iván y su amigo en la calle moriría de vergüenza, y solo pude preguntarle.

 

-y como me van a ayudar.

 

Luz me dijo con una voz un poco entusiasmada.

 

-pues Iván va organizar una fiesta, no es la gran cosa, en su casa porque no van a estar sus papas, y me dijo que si queríamos fuéramos,  y ellos pueden quitarte tu virginidad, como vez amiga vamos.

 

Me lo dijo de una forma tan animada y natural, que casi disminuía el temor que sentía por estar escuchando lo que Luz decía, de verdad quería decirle que no, que no estaba lista, que no entendía muchas cosas, pero quería que Luz siguiera siendo mi amiga, era la única persona con la que hablaba y me agradaba estar con ella, y la última vez que le había quedado mal con su padrastro ella me había dejado de hablar por varios días y no quería que eso volviera a pasar, pero tampoco quería decirle que si pues tenía mucho miedo, entonces busque una excusa convincente para poder decir que no, sin decir que no.

 

-y esto cuando seria.

 

Luz dijo.



-el viernes por la noche Luna, en casa de Iván.

 

De pronto mi cabeza encontró la solución, vi la escapatoria para poder salir del mi problema sin decepcionar a Lucero y le dije rápidamente.

 

-pero mi mama ya llega a esa hora y si ya es en la noche no creo que me deje ir Luz, en verdad si quiero pero mi mama es casi imposible que me deje

 

Por el contrario eso no desanimo a Lucero, quien solo me abrazo y me dijo muy emocionada.

 

-no te preocupes Lunis  ya pensaremos en algo.

 

Yo ya no le dije nada pues sabía que era imposible que mi mama dijera que sí, pues creí conocerla y recordaba lo sobreprotectora que era cuando estábamos con mi papa, así que le seguí la corriente a Luz, era un jueves por la noche, la fiesta seria mañana en la noche, así que continúe mi vida lo más normal que se podía.

 

Para el día siguiente en el colegio Luz ya tenía un plan bien elaborado, que consistía en lo siguiente, los papas de Luz cada dos viernes salían de su casa, dejando dormido al hermanito de Luz y a Luz en su casa, se iban temprano y regresaban ya por la mañana, Luz le había dicho a su mama que si me dejaba dormir con ella y que así tendríamos como una pijamada, para la mama de Luz  era muy buena idea así Luz y su hermanito no estarían tan solos como en otras ocasiones, ahora solo era cuestión de que yo y Luz habláramos con mi mama, yo  acepte todo lo que Luz había dicho pues estaba segura que mi mama diría un tajante no, así que le dije que si a todo su plan de ella.

 

Llegó la tarde noche, Luz tenía planeado que su mama subiera hablar con la mía, para pedirle permiso, pero mi mama llego más tarde, por lo cual los papas de Luz se fueron antes de poder encontrársela, en mi mente pensé genial, mas a mi favor, cuando llego mi mama yo la esperaba en el cuarto, me preguntaba lo cotidiano del día, que como me fue en el colegio, que había hecho y después me decía lo que ella había hecho en el día, estábamos cenando algo que mi mama había llevado cuando tocaron a nuestra puerta, yo sabía que era Luz, mi mama abrió la puerta y efectivamente era ella.  

 

Mi mama saludo a Luz  y Luz  a ella, después le dije que si quería comer y Luz contesto que no, una vez gastadas las formalidades mi mama le pregunto en que le podía servir, y Luz volteándome a ver con una cara de complicidad, comenzó a decirle a  mi mama lo de la supuesta pijamada,  yo solo escuchaba como Luz pedía el permiso y decía que si a todo lo que Luz decía, segura de  que era imposible que mi mama me dejara dormir en un lugar que no fuera con ella, cuando Luz termino de explicar le dijo a mi mama que si entonces si me daba permiso de quedarme esta noche con ella, se hizo un pequeño silencio, el cuan no duro mucho ´pues rápidamente los labios de mi mama se abrieron y dijeron.

 

-sí, :(), está bien, solo no se duerman muy noche niñas.

 

Queeeeeeee, estás loca mujer, pensé en mis adentros, no podía creer que mi mama estuviera diciendo que si a lo que Luz le pedía, pensé en todas la veces que en verdad quería hacer algunas cosas o ir a ciertos lugares y había dicho que no por mas pataleadas y berrinches que hacía y ahora que de verdad quería que fuera la madre estricta había dicho que si,  como si nada, yo con mi cara de sorpresa y fingiendo una sonrisa abrase a mi mama y le dije.

 

-gracias mami.

 

Pensé en mis adentros la ironía del momento, mi madre sin saberlo había dicho que si, a que me desvirgaran unos chavos que ni siquiera conocía y lo peor de todo es que yo le había dado un abrazo  de agradeciendo por  eso, pero en ese momento entendí ya no habría marcha atrás, no le podía quedar mal a Luz después de todo lo que había hecho para que yo saliera, no había que discutir esa noche dejaría de ser virgen con los amigos del Iván y enfrente de mi amiga Lucero.

 

El segundo paso del plan de Luz era también en ciertamente muy sencillo, íbamos a ir a su casa de ella y a estar en su cuarto despiertas como en una verdadera pijamada,  en lo cual Luz me iba a peinar y pintar los labios y darme ropa adecuada para verme bonita, peino mi cabello que siempre ha sido lacio, me puso sombra en mis ojos y enchino mis pestañas, después pinto mis labios para que se vieran más rojos de lo que ya se veían, incluso cuando termino me dijo que le daban ganas de besarme, después de su ropero saco una falda, muy corta para mi gusto, me dije que esa iba a usar esa noche, que  Alejandro su padrastro se la había regalado para tomarle fotos con ella y demás ropa, yo ya llevaba puesta una blusa de My Litte Pony (mi pequeño poni), me dijo que esa me la dejara, pues me hacía ver linda, solo me dio una chamarra color negro que hacia juego con mi falda, del mismo color, la falda era muy alta y la verdad me hacía sentir algo incomoda, era hasta eso momento la más alta que había usado en mi corta vida, pero aun así no le replique a Luz, pues ella tenía el mando de la situación.

 

La siguiente fase del plan de Luz era la siguiente, en punto de las 12 de la noche Iván y sus amigos nos esperarían afuera de la vecindad, nosotras saldríamos, Luz había amarado un hilo a la manija de la puerta, que saliera hacia afuera, para que de esta manera cuando regresáramos pudiéramos entrar como si nada, después iríamos a la casa del Iván, nos cogerían y regresaríamos a dormir a la casa de Luz como si nada hubiera pasado, se dieron las 12 y llego la hora, Luz me dijo que si estaba lista, yo tome aire y le dije que si como lo había dicho ya no había marcha atrás, salimos de la casa de Luz lo más sigilosas posibles abrimos la puerta de la calle asegurándose Luz que estuviera ya puesto el hilo que ella le había amarado y que saliera afuera, y salimos a la calle, ya sentados a fuera estaba el Iván y otro chavo muy gordito quienes no esperaban, rápidamente Lucero les dijo.

 

-Hola Iván, ya estamos lista, ¿y el tompo?

 

Pregunto Luz, a lo que el Iván contesto algo molesto.

 

-ese wey se rajo, que porque mañana tienen que trabajar, pero no hay pedo Luz, aquí traje a mi otro camarada el chichis.

 

Voltee a ver al chichis, y le hacía honor a su nombre, era muy gordo, un poco más alto que yo entonces era bajito recordando que yo apenas tenía 8 años, era tan gordo que parecía que realmente tenia chichis, era blanco de cabello negro y se veía que era mayor que el Iban pero sin llegar a los 30, esa era la impresión que me daba, nosotras saludamos, y él nos saludó a las dos con un beso en la mano y otro en la mejilla, cuando se me acerco a besar mi mejilla, me llego su olor  a alcohol y algo a sudor, pues se olía que había estado bebiendo además tenía una lata de cerveza en su mano, él  nos miraba con la baba que le salía y nos preguntó.

 

-se ven muy chiquitas, pues cuantos años tienen.

 

Las dos contestamos que 8 y el dándole un trago a su cerveza dijo.

 

-8 años, no cabe duda que las niñas de hoy cada vez son más putitas más jóvenes, pero la neta están hermosas moritas, y cual de ustedes dos quiere que no la cojamos, dejar de ser una niña.

 

Luz me volteo a ver y yo levante mi mano cono diciendo presente,  el chichis me bario con los ojos de los pies hasta mi cabeza y llevándose la mano a su entrepierna le dijo al Iván.

 

-no pues la nena si esta como para comérsela completita, esta hermosa y mira su culito que tiene, me encanta esa carita que tienen, no seas culero Iván déjame cogérmela y convertirla en toda una putita.

 

El Iván quien también estaba atento a la conversación y los comentarios de su amigo le dijo.

 

-si wey, no te preocupes nos la vamos a coger bien, le vamos a dar la verguiza de su vida, la vamos a disfrutarla  todita pinche chichis, nada más llegamos a la casa y ya.

 

Yo escuchaba con algo de miedo todo lo que decían y muchas de sus palabras y como das decían no las entendía, rápidamente comenzamos a caminar, Lucero se pegue al Iván y yo me puse a un lado de ella, ya era muy noche y no había nadie de gente en las calles además como muchos decían era un barrio peligroso, para que dos niñas anduvieran en la calle, pero el Iván era de los más malandros del barrio y pocos se metían con él, la casa del Iván no estaba muy lejos, a solo una cuadra, llegamos y el abrió la puerta entramos a la casa, y rápidamente nos llevaron al cuarto del Iván donde iba a pasar todo, antes de comenzar el chichis fue por unas cervezas al refrigerador, le dio una al Iván otra a Luz y una a mí, yo nunca había tomado cerveza pero veía como ellos la tomaban y parecían disfrutarla incluso Luz, yo la destape y le di un pequeño trago pensando que sabría a refresco, mi primera reacción fue una mueca y después quise escupirla tenía un sabor horrible, pero no lo hice porque estábamos en el cuarto del Iván,  así que me tuve que tomar ese primer trago, después el chichis dijo.

 

-que transa ya nos la cogemos pinche Iván.

 

El Iván que tenía la cerveza en su mano dijo.

 

-Ahorita pinche chichis hay tiempo quería enseñarte lo que ayer me encontré.

 

Se levantó y tomo  una bolsa  que estaba en el suelo  de color negro, mientras nosotras estamos sentadas en la cama cada quien con su cerveza en  su mano, de la bolsa saco un consola de video juegos era un Xbox de los blancos y rápidamente el chichis le dijo.

 

-jajajaja que chingon Iván a quien se la bajaste.

 

El Iván respondió.

 

-a unos cabrones que lo dejaron dentro de su auto, los pendejos dejaron la ventana baja y pues, así ni esfuerzo me costó y mira venía con esto.

 

De la misma bolsa saco un video juego, el llamado mortal konbat, y el chichis salto y le dijo al Iván.

 

-pues conéctalo, que te voy a bajar lo calientito con mi sub Zero.

 

Rápidamente se pusieron a conectarlo y Lucero solo me volteo a ver con una cara de que ridículos, todo el cuarto del Iván tenia alfombra, en el piso, era muy sencillo, constaba de una cama y una tele que estaba sobre una mesa justo al frente, tenía unas pesas en un rincón de su cuarto, ropa tirada por todas partes, también había poster de mujeres desnudas o en ropa interior o bikini, por todas las paredes,  comenzaron a jugar y Luz se puso a un lado de Iván como abrasándolo por detrás y le daba pequeños besitos en su cuello, yo me quede en la cama sentada pensando un todo lo que iba a pasar, intentaba distraerme viendo sus juegos pero estaba nerviosa por lo que iba a pasar, los minutos pasaban y como niños con juguetes nuevos poco a poco se iban metiendo más al juego, todo esto mientras se acababan y destapaban más cervezas cuando se acababan las que tenían ahí, Luz les traía otra paquete,  esto se prolongó por alrededor de una hora, lo que me dio mucho tiempo para pensar, y me decidí que esa noche no le quedaría mal a Luz, estaba dispuesta a dejarme hacer lo que ellos quisieran conmigo y no me podía acobardar en esos momentos.

 

En un momento el chichis se levantó y le dijo al  Iván con una voz ya de alguien que esta borracho.

 

-pinche Iván, mira lo que conseguí.

 

Saco de uno de sus bolsillos una bolsa trasparente  que traía un su interior un polvito blanco, parecido a la arena o al bicarbonato, el Iván salto y le dijo.

 

-jajajaja, justo lo que necesitábamos para poder esta noche más chingona, deja traigo una revista.  

 

Dejaron de jugar he Iván saco una revista de Play Boy, de una de sus gavetas, y la puso sobre un pequeño huacal, después el chichis derramo parte de lo que traía un su bolsita sobre la revista que tenia de portada una mujer desnuda que se cubría solo sus partes íntimas con su mano, después con un pedazo de hoja dividieron ese polvo blanco en 4 líneas y con la misma hoja que había hecho las líneas hicieron un como tubito y dijo el Iván.

 

-bueno yo primero.

 

Puso uno de sus poros  nasales en ese tubito de papel que había hecho y de un solo jalón acabo con toda la línea, después abriendo y cerrando los ojos le paso el tubito al chichis, quien hizo lo mismo, después le vio el tubito a Luz, ella hizo lo mismo que ellos, pero a diferencia de ellos ella acabo con su línea en tres aspiraciones, aunque la línea no era muy larga,  después me paso el tubito a mí, yo me le quede viendo y ella me dijo.



-solo ponlo en tu nariz y aspira como si quisieras jalar mucho aire.

 

Yo tenía algunas  dudas, pero no me pareció que fuera muy difícil,  así que lo hice, intente hacer lo que ellos hacían, pero cuando di el primer respiro con fuerza, pude sentir, como una gran cantidad de ese polvo entraba por mi fosa nasal lo que me provoco una gran molestia retirando mi fosa nasal y  por instinto intente sacar eso de mi nariz soplando hacia afuera, lo que provoco que soplara aire expandiendo por toda la revista el polvo blanco de mi línea, esto provoco que  el  chichis me dijera.

 

-no la desperdicies pendeja.

 

Estas palabras, me asustaron y al mismo tiempo me pusieron algo triste, porque sentía que había hecho algo muy malo, iba a intentar hacer la línea con mis manos pero en eso Luz hablo y le dije.

 

-oye, es la primera vez que Luna hace eso, no le hables así.

 

Dijo Luz, el  Iván se rio y dijo.

 

-si piche chichis, no te pases de vergas, mira ya me la asustaste, jajajaja.

 

El chiches levantando la revista y moviéndola de un lado a otro para ir juntando lo que se había regado por la portada dijo.

 

-tienen razón, perdóname princesa, me altere, es que ya estoy medio briago y ya se me está subiendo esta madre, pero esto que queda yo me la voy a chingar.

 

Acabando de hacer esto le dijo al Iván.

 

-entonces que pedo Iván, nos jugamos un último juego y ahora si empezamos a coger, porque ya se me está subiendo y si sigo tomando no voy a poder cogerme a estas putitas.

 

El Iván sonrió y dijo.

 

-ya está piche chichis, pero que sean  dos de tres.

 

Yo me senté en la cama, me sentía extraña sentía  como poco a poco la habitación daba algo de vueltas y comencé a sentir dormida mi nariz, como si me hubieran puesto anestesia, después ese adormecimiento se fue expandiendo por la mitad de mi cara y cada vez me sentía más mareada,  sentí algo de miedo al  sentirme así, pero pronto el miedo se fue desvaneciendo y todo me comenzaba a ´parecer chistoso,  no entendía que me pasaba, necesitaba estar en un momento sola, por eso me pare de la cama y le dije a Luz.

 

-disculpa Luz, donde está el baño.

 

Ella quien abrazaba al Iván me dijo.

 

-Está aquí saliendo al final del pasillo.

 

El Iván y el chichis estaban tan metidos en su juego que ni me pelaron, yo Salí del  cuarto y como pude camine por el pasillo, sentía que me tambaleaba, pero en realidad iba en línea recta, mis sentidos se había agudizado, los colores de los objetos resaltaban, y muchas cosa me parecían chistosa, como pude llegue al baño y me senté,  era un baño pequeño, pero me sentí bien al tener un poco de espacio, tomaba mucho aire intentando volver en mí, pero esa sensación cada vez era más fuerte, me sentía alegre y hasta llena de energía, pero seguía sin sentir mi cara, me puse a pensar en el porqué de eso, y la única conclusión que encontré fue que eso era causa del polvo blanco que había aspirado minutos antes.

 

Cerré mis ojos y me quede sentada, no sé por cuanto tiempo, mi mente divago por un instante, pensaba en mi mama, en mi papa, en lo que me había pasado el con amigo de mi abuelo, en las dos veces que había visto a Luz tener relaciones y lo que estaba a punto de hacer, pensé muchas cosa hasta en la existencia de dios, jajaja, fue todo un viaje, como lo dije no recuerdo cuanto tiempo estuve sentada solo sé que en cierto momento me acorde que estaba con Luz, y me dio algo de miedo el pensar que se podía regresar sin mí, me levante y abrí una de las llaves del lava manos y me eche mucha agua en la cara, la sentía muy dormida y esto hizo que se me corriera un poco las sombras de mis ojos como pude me limpie y me dispuse a salir.

 

Tenía la vista abajo pues aún me sentía algo mareada pero cuando iba a la mitad de pasillo, pude ver a alguien parado afuera del cuarto del Iván, quien como que veía por un pedazo de la puerta que estaba  entre abierta, yo estaba a punto de hablarle pensando que era Iván, pero cuando estaba un poco más cerca me di cuenta que no era el, me hice un poco al lado preocupada pensando quien podría ser, era un hombre alto, se veía ya mayor como de 40 y tantos, era blanco y tenía poco cabello en su cabeza, no me noto porque estaba ocupado viendo por la parte de la puerta que estaba entre abierta, eso se podía notar por el resplandor que salía del cuarto, supuse en ese momento que él era el papa de Iván, llevaba puesta una pijama, como si se acabara de levantar de su cama, tenía una larga bata que le cudria casi todo el cuerpo y llevaba puestas unas pantuflas, estaba tan atento al cuarto que no se había dado cuenta que yo me acercaba, por un minuto pensé que hacer, tan vez esta espinado que hacia  su hijo para después entrar y regañarnos a todos, bueno eso pensé, después me acorde de las cervezas y me dije que seguro con eso nos regañarían y llamarían a nuestros padres, eso me asusto un poco, entonces pensé, si me voy a cuarto entro y les digo tal vez ya no pase nada, (lo se era un plan muy malo, pero no pensaba muy clara mente y estaba algo alegre que me pareció buena idea).

 

Me fui acercando muy despacio y pegada a la pared del pasillo, mientras más me acercaba a la puerta del cuarto de Iván en donde estaba parado ese señor, podía escuchar algo de música que venía de dentro del cuarto cuando ya estuve a menos de dos pasos, aun el señor no había notado mi presencia pues estaba muy concentrado en lo que ocurría en el cuarto, lo único que lo hizo voltear fue mi voz que le dijo.

 

-buenas noches.

 

El me volteo a ver algo sorprendido y después de que hiciéramos contacto visual, el bajo su mirada hacia su entrepierna y yo por reflejo hice lo mismo, por la bata que tenía puesta no me había dado cuenta pero tenía bajado su pijama, y con su pene de fuera se estaba masturbando mientras veía lo que pasaba en el cuarto, yo lance una mueca de gran sorpresa, tenía un pene grande y peludo, era el segundo más grande que había visto porque el del padrastro de Lucero la tenía más grande, yo lo observe por unos segundos, pero después pensé que eso no estaba bien y me dispuse a entrar al cuarto.

 

Cuando estaba a punto de empujar la puerta del cuarto sentí como las manos de él me tomaron por la cintura y me jalaron con fuerza hacia el pegándome a su cuerpo, yo inmediatamente pude sentir la punta de su pene chocando contra mis nalguitas, casi, casi, cuando mi cuerpo choco con el suyo, la mano izquierda del paso por mi abdomen,  abrazándome a él, y la otra rápidamente levanto mi falda y se metió hasta tocar mi vaginita por encima de mi ropa interior, todo fue tan rápido que no me dio tiempo de mucho, mi primera reacción fue el de liberarme de la mano que me abrazaba y casi instantáneamente fue el de quitar su mano que se metía en medio de mis piernas y tocaba mi vagina, yo estuve a punto de hablar y supongo que esto él lo noto, pues quito su mano de mi entrepierna y la llevo a su boca y con su dedo me hizo la seña de silencio, y después con el mismo dedo señalo la puerta entre abierta  del cuarto donde pude ver algo que me impacto.

 

Me quede con la boca abierta y por un momento deje mi lucha por liberarme del abraso del papa de Iván, porque podía ver como en la alfombra del cuarto del Iván y frente al televisor, estaba el chichis tirado, con la camisa desabrochada dejando al aire libre si panzota y encima de él estaba mi amiga Lucero completamente desnuda, pero esto no era todo Iván esta encima de mi amiga Luz, empujándola por su trasero, si efectivamente Lucero estaba teniendo relaciones con los dos al mismo tiempo, el chichis mordía y chupaba los pequeñísimos senos de luz de una forma bestial como si la vida se le fuera en ello, el Iván, la agarraba con fuera de la cintura y la envestía sin piedad, de tal forma que cada vez se escuchaba el choque de las nalguitas de Lucero contra el dorso del Iván, cada vez que pasaba esto mi amiga Luz lanzaba gemidos, algunos se escuchaban de placer y otros de dolor, los tres hacían sonidos ahogados de placer, los gemidos iban subiendo de tono pero se disimulaban con la música, que  no estaba tan fuete pero aun así alcanzaba a disimular esto.

 

Yo me quede quieta paralizada viendo el espectáculo y de solo ver comencé a sentir la misma sensación de electricidad por todo mi cuerpo, luego me di cuenta que no solo era por ver, ya que el viejo aprovechando que ya no me movía había regresado a meter la mano debajo de mi  falda y había echo aun lado mi calzoncito, y estaba pasando un dedo por mi vaginita desnuda, era el primer hombre que me tocaba directamente mi vagina sin nada de tela de por medio, yo sentí que me orinaba e intente cerrar mis piernitas, el con gran habilidad lograba mantener su dedo rozando los pliegues aún muy cerrados de mi pequeña vagina, solo yo me había tocado así y no con tanto descaro como él lo hacía.

 

Yo estaba sintiendo una sensación de locos, aún tenía el efecto del polvo en mi cuerpo esto me hacía sentir como nunca en mi corta vida, sentía  que su áspero dedo era como un pedazo de fiero imperfecto y caliente que jugado por fuera de mi vaginita intentando abrirla, en partes cerraba mis ojos, pero después los abría porque seguía viendo cómo se cogían a Luz de una forma como nunca había visto, los gemidos del curto eran continuos y había momentos en que Luz lanzaba algunos gritos.

 

Sentía el pene del puntuarme una de mis nalguitas y a veces en medio de ellas, después con la mano que me tenía abrazada me movió un poco y dejando de tocarme mi vagina tomo mi mano derecha y la puso sobre su pene,  su pene estaba que quemaba, con mi mano no lo podía abarcar por completo de lo ancho que era, era como si me hubieran dado un fiero al rojo vivo, su punta ya se veía algo mojada, mi primera reacción fue quitar mi mano de su pene y pegarla a mi pecho, el,    volvió a tomar  mi  mano y la intento llevar a su pene, yo me puse un poquito dura y levante mi cabeza para mirarlo y decirle con movimientos de mi cabeza que no, el no contesto solo movió su cabeza afirmando y después me señalo con su expresión que volviera a mirar lo que pasaba en el cuarto, después de decir esto volvió a tomar mi mano y la puso de nuevo en su pene, sosteniéndola con la mía y una vez hecho esto  empezó hacer los movimientos de masturbarse guiando a mi mano.

 

Yo ya no puse resistencia y deje que el hiciera eso con mi mano, y seguí viendo lo que pasaba en el cuarto, Luz seguía sufriendo las salvajes envestidas del Iván mientras que el chichi, solo se quedaba quietos, pues no tenía que hacer nada, las envestidas de Iván eran tan fuertes que a cada arremetida movía a Lucero sin ningún problema de arriba abajo,  Iván parecía que estaba trabajando o golpeado algo que quisiera quebrar, se veía como gastaba sus fuerzas a cada envestida porque se marcaba la fuerza que usaba en su pecho desnudo, también el fuerte choque que se escuchaba cuando las nalgas de Luz chocaban contra el dorso de él, y los grito que mi podre amiga lanzaba a cada arremetida.



Para cuando me di cuenta de nuevo estaba sintiendo la misma electricidad pero ahora más intensa, sin darme cuenta el había dejado mi mano acariciando su pene, masturbándolo y esto ya lo estaba haciendo yo solita y el había seguido acariciando mi vagina, pero ahora él estaba haciendo lo que ahora si nadie, ni siquiera yo había hecho en mi corta vida, había metido un pedacito de su dedo entre mis cerrados labios vaginales, yo estaba que me moría de esa sensación, nunca antes la había sentido, sentía mi cuerpo a mil, quería que eso terminara y al mismo tiempo que nunca lo hiciera, después estaba en las nubes,  me sentía súper excitada, tanto que comencé a apretar y mover cada más y  más rápido el fuerte fiero que tenía en mi mano, el dedo del cada vez cavaba más adentro en mi virgen vaginitas, descubriendo a cada centímetro que entraba sensaciones nuevas  que no podía contener en mi pequeño cuerpo, sentía que el aire me faltaba y en un momento sentí un fuerte calambre algo que se desprendía de mí, intente resistir eso pero fue imposible, termine en un fuerte suspiro, pude sentir como algo salía de mi he iba a parar al dedo de mi captor, si él  no me hubiera estado abrazando por mi cintura seguramente habría terminado en el suelo, pues sentía que mis piernas no tenían fuerza alguna.

 

Inmediatamente después, pude escuchar un fuerte gemino de Iván, y después un grito de Lucero, después de esto Iván cayó desplomado en   la espalda de Luz y a su vez ella quedo acostada sobre la pansa del gordo chichis, quien también estaba igual que ellos solo acostado sin moverse, yo me voltee a ver al señor que tenía detrás  y él también me vio directamente, ahí pude ver sus arugas y su cara  que evidenciaba que era un hombre de edad ya madura, a pesar que ya lo veía directamente y el había sacado si mano de mi entre pierna yo seguía masturbándolo con gran fuera, quería que el también terminara, de alguna forma quería pagarle la sensación tan maravillosa que segundos antes el me había hecho sentir, pude ver como la mano que antes estaba en mi vagina ahora estaba en su boca, el chupo su dedo que supongo estaban mojados por lo que había salido de mí, después la respiración del aumento, sabía lo que esto significaba, el tomo mi mano izquierda y la puso enfrente de su pene, haciendo con esto una pequeña barrera, yo solo lo miraba a sus ojos y después a su pene, a sus ojos, a su pene y así una y otra vez sin dejar de masturbarlo, de pronto el lanzo un pequeño gemido y me empezó a empapar mi mano con los disparos de su semen, su semen chocaba con mi mano y después resbalaba hasta quedarse en la misma.

 

Yo seguí masturbándolo, y puse sentir como su pone poco a poco se iba poniendo flácido en mi mano, también sus descargas de esperma fueron disminuyendo, hasta que estas se detuvieron, yo seguía moviendo su pene, y mirándolo él no me decía nada solo se dejaba tocar mientras su mano acariciaba mi cara y mi cabello, después el paso su dedo por mis inexistentes pecho, bajo y pude ver como remojo dos dedos en el pequeño pósito de su esperma que se había hecho en  mi mano y después con sus dedos mojados los guio hasta mi cara, en ese momento yo comprendí lo que él quería abrí mi boca y deje que metía sus ásperos dedos en ella, yo succione sus dedos pasando mi lengua por ello, el dibujo una sonrisa en su boca y después volvió a bajar sus dedos y remojarlos en mi mano y repito la operación, respondiéndole  de la misma manera.

 

Des pues el simplemente subió su pijama, me dio usa sonrisa y se retiró por el pasillo, tocándome mi trasero antes de irse, yo simplemente me quede ahí, viendo cómo se retiraba, rápidamente limpie mi mano en mi falda, porque aun la tenía mojada por su esperma y pensé en volver a entrar pero me dije a mi misma que no era buena idea así que decidí volver a mi casa, me daba miedo salir yo sala a la calle siendo tan noche, pero más miedo me daba entrar y ver a Luz después de todo lo que paso, mientras iba por la calle pensaba en todo lo sucedido y en que le iba a decir a mi mama, mi mente se aclaró un poco y tuve un buena idea, le diría a mi mama que tuve una pesadilla y que quería dormir con ella seguramente ella me entendería y no me haría preguntas de nada, el problema era como iba vestida no era normal, pero recordé que en la azotea Luz ese mismo día había subido a lavar ropa tal vez ahí encontraría algo que me cubriera y así mi mama no pensaría mal  ni me aria preguntas,  llegue rápido a la vecindad, abrí gracias al hilo que había puesto Luz y subí con mucho cuidado las escaleras, arriba en la azotea estaba la ropa de Luz tome unos jeas  y me quite la falda, al hacerlo note que mi ropa interior estaba algo mojada, tal vez por lo que había pasado con el señor, me los puse y toque la puerta mi mama salió y me pregunto que si pasaba algo, yo le dije lo que antes había planeado mi mama me dijo que estaba bien pero que esperara tantito afuera, yo no entendí porque me hacía esperar para entrar a nuestro cuarto, pero en un momento salió un hombre del cuarto de nosotras como estaba oscuro no lo pude ver bien le dio un beso a mi mama y se despidió de ella, después de esto emprendió su camino a la salida, seguido de esto mi mama me llamo para entrar a dormir, yo le pregunte a mi mama que quien era y que hacía en el cuarto mi mama se limitó a decirme que era un amigo y que había ido a visitarla, estaba muy cansada por todo lo sucedido y todavía me daba algo de vueltas la cabeza, pero en ese momento entendí porque mi mama había aceptado que fuera a dormir al cuarto de Luz, era porque quería meter a ese hombre a la casa, yo no dije nada y entre a la casa me acosté y al sentir a mi mama a mi lado no tarde en quedarme dormida.

 

Me desperté ya tarde, mi mama no estaba como era sábado y suponiendo que había pasado una mala noche mi mama me había dejado dormir y ella había salido al trabajo, dejándome solo el desayuno hecho, por mi parte tenía mucho en que pensar en lo sucedido, en lo que había hecho con el señor, que habría hecho Luz, y quien era el hombre que estaba con mi mama, desayune y me dispuse hacer mis pocas obligaciones que me dejaba mi mama hacer en el cuarto en eso estaba cuando tocaron mi puerta abrí y para mi sorpresa era Luz quien rápidamente con un tono de reclamo me dijo.

 

-te pasas Luna, porque te fuiste, en serio te pasas me dejaste sola.

 

Yo tenía miedo de decirle lo que había pasado con el señor, y que me había acobardado y más que la había visto hacer todas esas cosas con los chicos así que le mentí.

 

-perdón Luz, es que el polvo eso que nos dieron no me callo bien, me empecé a sentir mal y por eso me vine, no quería molestarte por eso no te dije nada.

 

Luz se me quedo viendo con algo de molestia y me dijo.

 

-y luego cuando quise volver, ya no estaba el hilo, lo habías dejado por dentro y ya no pude entrar y me tuve que regresar a casa del Iván, ahora me duelen mis nalgas hasta para sentarme y ni te digo la regañada que me dio mi mama, lo bueno es que Alejandro me defiende si no hasta una madriza me habrían puesto mi mama.

 

Yo la escuchaba decir esto y tenía razón yo había dejado el hilo dentro sin darme cuenta cuando entre, no sabía cómo pedir disculpas estaba súper avergonzada con Luz por todo lo mal que le había quedado y le dije en tono de súplica.

 

-perdón, perdón, perdón, Luz no sabes cómo  lo siento, perdóname, no me di cuenta lo siento mucho perdón, lo siento.

 

Ella me miro y suspiro y me dijo.

 

-si no te preocupes Luna, ya eso ya paso, solo venía a decirte que no creo que debamos ser amigas lo siento, pero ya no voy hablar contigo.

 

Las palabras de Luz me llenaron de una profunda tristeza, ella era mi amiga, y no quería que me dejara de hablar y menos que me dejara de hablar por todas las cosas que le había hecho pasar, así que suplicándole aún más y con mis ojos vidriosos le dije.

 

-no Luz, perdóname, yo quiero seguir siendo tu amiga, perdóname, dime que quieres que haga para que sigamos siendo amigas Luz.

 

Ella se me quedo viendo y me dijo en tono de reclamo.

 

-es que Luna tu no quieres perder tu virginidad y yo ya no puedo ayudarte lo mejor será que ya no seamos amigas.

 

Yo en ese momento rápidamente conteste,

 

-¿y si pierdo mi virginidad hoy podríamos seguir siendo amigas?

 

Ella lo medito por un momento y me dijo.

 

-mmmm, pues si Luna, pero con quien el Iván y su cuate no creo que quieran cogerte con eso que te viniste anoche y ni adiós dijiste, y luego dicen que con Alejandro no, pues no creo que encuentres alguien hoy.

 

Yo pensaba y entonces dije lo primero que se me venía a la cabeza cada vez que veía a Luz.

 

-y si voy a que me coja el viejo gatita, crees que quiera.

 

Ella dibujo una sonrisa en su rostro y me dijo.

 

-¿que si quiere?, te trae ganas a ti y a tu mama desde que llegaron a vivir a la vecindad, pero dime Luna si lo harías con el gatita.

 

Yo asistí con mi cabeza y después Luz dijo.

 

-bueno hay que prepararte.

 

Me dijo que si traía la falda que me había prestado ayer y le dije que sí, me dijo que me la pusiera  y una blusa, me peino un poco y me dijo.

 

-estas lista Luna solo toca su puerta él te invitara a pasar y ya lo demás dependerá de él, es muy caliente pero de seguro te va a coger y dejaras de ser virgen.

 

Yo tome aire y Salí del cuarto y fui rumbo a las escaleras, a cada paso tomaba mucho aire, estaba decidida a hacerlo, el gatita era el hombre más feo del mundo al menos que yo había visto, pero no me iba echar para atrás, el sería el encargado de quitarme mi virginidad, esta vez no le quedaría mal a Lucero, comencé a bajar las escaleras, y en donde se dividían para ir para abajo yo llevaba la cabeza agachada decidida a los que iba hacer, cuando di la vuelta no te que había alguien en la base de la escalera, como esperándome alce mi cabeza para ver quién era y lo primero que vi fue una sonrisa dibujada………. Continuara….





 


 




 


 




 


 




Comentarios

  1. Donde estan las demas partes de estos relatos continuaron o ya no siguio con sus vivencias?

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    1. Las partes anteriores están publicadas primero en el blog las puedes buscar con ayuda del buscador como, Despertar tiempo de cambio 4, al cine con mi abuelo 3, mi primer beso 2, y mi tío me dio su lechita a las 6 años, si preguntas por las continuaciones de esta saga, pronto se estará subiendo las siguientes partes, 6, 7, 8, 9, 10... y las que siguen.

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  2. Por favor de verdad quiero saber que pasa despues soy fan fe estas historias como quisiera haber conocido una chica tan bella como dulce

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    1. Hola Jesús ya publique la parte 6 de este relato y pronto se estará publicando la continuación

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