La vida perfecta 5
Esa noche después de tener una de las mejores secciones
de sexo con mi esposa no podía dormir estaba muy pensativo, mi esposa había
quedado dormida casi instantáneamente una vez terminado, ella estaba feliz su
vida parecía que se estaba arreglando, mi mal humos y mi depresión habían
desaparecido por completo de hecho a todo lo que ella me pedía le contestaba
que sí, también en su trabajo las cosas iban mejorando y le gustaba que pasara
más tiempo con mis niñas, en esa casa yo era el único que sabía porque las
cosas estaban mejorando, todo era gracias al gran sacrificio que realizaban mis
niñas al dejarse tocar y abusar por su viejo maestro, debo admitir que en un
principio ese nunca fue mi plan, en un principio pensé que solo serían unas
secciones y que después una vez sintiéndome mejor me detendría y que ya no
continuaría dejando que ese viejo le metiera manos a mis tiernas he inocentes
niñas, pero a mi duro pesar lamentablemente no fue así, como un adicto que cada
vez quiere más solo pensaba como sería la próxima sección de mis niñas con su
viejo docente, me preguntaba si ellas ya lo disfrutaban o en verdad no
entendían que su viejo profesor realmente se aprovechaba de ellas, como sea ya
no podía arrepentirme estaba hasta el cuello no había forma en que no se
hiciera una investigación y no saliera involucrado o al menos eso pensaba, pero
lo más importante tampoco quería que eso terminara.
El Espacio de las Pequeñitas… :3 …
Como lo mencione en el primer capítulo soy fotógrafo
profesional y una de las grandes ventajas es que podía trabajar desde mi casa y
más ahora que me lo había permitido por mi “depresión” , aunque era pocas las
veces pero las había que nos mandaban llamar a la oficina ya sea para hablar de
las nuevas técnicas de fotos o nuevos equipos de marcas que estaban interesadas
en trabajar con nosotros o entre otras cosas, a mí se me hacían muy aburridas
estas secciones pero bueno era trabajo había que ir, nunca me imaginé que ese
día se tocaría un tema que en lo particular llamaría mi atención, la mayoría
estaba feliz de verme recuperado como todos decían, pues aunque suene algo
egocéntrico no era un secreto que yo era el mejor fotógrafo que tenían, por eso me habían aguantado tanto, la sección
fue de lo más aburrida hablando de lo mismo pero al final cuando llegaron con
los fotógrafos de niños tocaron un tema por demás interesante, dijeron que ya
no se iban a poder subir ciertas fotos en ciertas poses a sus redes sociales en
especial Facebook y que se iban a tener que deshabilitar los comentarios ya que
esta red social se había llenado de muchos comentarios por demás morbosos y que
las fotos eran muy fáciles de descargar y como no querían tener problemas
legales deberían tomar sus precauciones, todos entendieron el punto pero en mi
caso ese comentario me excito en demasía
pensé en mis hijas y en todas las posibilidades, fue como si prendieran un foto
en mi cabeza, también mi instinto me dijo que era mi oportunidad de ampliar mi
mundo, aun no sabía que podría hacer, pero sabía que era una oportunidad que no podía
dejar pasar, así que una vez terminada la reunión me acerque a nuestro editor
en jefe.
-Hola Carlos tendrás unos minutos.
-Claro ¿dime que paso? ¿Si entendiste todo?, que bueno es
verte ya mejor ¿Cómo está tu familia?
-Bien todo bien, si lo entendí todo y mi familia está
mejor que bien, creo que ahora que me siento mejor ya todos en mi casa también
están bien, de hecho todo se debe a mis hijas gracias a ellas ya todo ha ido
mejorando.
-Qué bueno me da mucho gusto, y si los hijos son la
fuerza que necesitamos para salir adelante y tú tienes una familia hermosa,
unas niñas muy bellas y una mujer despampanante no debes deprimirte, muchos quisieran la vida que tu llevas se
puede decir que llevas la vida perfecta.
-Si lo se Carlos, es por eso que intento salir adelante y
en verdad te agradezco mucho la paciencia que me has tenido y todo el apoyo en
verdad gracias.
-No hay de que agradecer tu trabajo es muy bueno y todos
en algún momento pasamos por tiempos difíciles y que bueno que ya estés mejor.
-Si gracias Carlos, bueno respecto a eso, quería saber si
hubiera la posibilidad que me dejaras cambiarme de ambiente ya no quiero
trabajar tanto con modelos presumidas, materialistas y bulímicas, creo que por
el momento no estoy para lidiar con esas cosas, es por eso que quería pedir si
mejor me mandabas a trabajar con los niños, en secciones infantiles.
Mi jefe se quedó atento y pensando todo lo que le decía y
finalmente con una mueca un tanto de preocupación me dijo.
-Vaya, no me esperaba eso, bueno, tu sabes que eres el
mejor y que muchas marcas nos contratan porque sabes que tu trabajo es garantía
de éxito, además pronto llegara la primavera y tú sabes que es nuestra época
más importante, si entiendo que es difícil trabajar con las modelos en especial
las de hoy en día que están llenas de complejos y caprichos, pero lo que me
pides si es muy difícil.
Ya esperaba su negativa pues era claro que yo era la
estrella de ese lugar por lo cual ya tenía pensaba mi respuesta.
-Si entiendo Carlos por eso no te digo que me voy a
desobligar de los proyectos, seguiré al pendiente de ellos, los asesorare y si
me lo pides claro que los tomare solo que también me gustaría hacer lo que te
digo creo es algo que necesito, alejarme un poco de las cosas más complicadas.
Mi jefe continuaba escuchando pero sus negativas
continuaban.
-No lo sé, además tú sabes que con los niños es
complicado, la mayoría solo quiere fotógrafos mujeres ya sabes más por la
confianza de las mamás y las que ya trabajan de modelos la mayoría ya tienen
sus fotógrafos de confianza, aunque no dudo que más de una le gustaría que tu
hicieras sus trabajos pues tienes un nombre, pero aun así es complicado.
-Vamos Carlos es un gran favor que te pido, sé que me has
ayudado mucho pero necesito esto para ayudarme a estar bien.
-Está bien amigo, are lo posible no te prometo nada
porque en verdad que es complicado, pero aremos el intento.
Con un fuerte saludo nos despedimos y le agradecí sus
atenciones y el favor que estaba dispuesto hacerme, apenas habíamos dado dos
pasos después de la despedida cuando él dijo.
-Oye ¿no te importaría trabajar con los que apenas van
empezando, los que quieren una oportunidad?, mira sé que un fotógrafo de tu
calibre no está para anda educando ni enseñando a modelos jóvenes, pero es una
posibilidad ya que si te conocen no dudaran en trabajar contigo, además tú me puedes dar el visto bueno si
crees que haya nuevo talento, ya que las ultimas que me han pasado resultaron
ser muy malas y ya sabes siempre se necesita nuevo talento, pero como te digo
es estar enseñando ¿no sé si te interese?.
-Claro que sí, no importa lo que quiero es alejarme un
poco de todo lo demás.
-Muy bien veré que puedo hacer y te llamo, pero como te
dije no te prometo nada.
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Esa tarde noche en mi casa está muy animado por todo lo
que había hecho y escuchado esa mañana en la junta, mi esposa y yo siempre
habíamos sido muy estricto con las redes sociales, habíamos quedado que nuestras hijas no usarían
redes sociales e intentamos publicar lo menos posible fotos de nuestras hijas, pero esa tarde en el anonimato de mi oficina
comencé a crear una cuenta de Facebook de mis niñas, obviamente con nombres
falsos, una vez terminado subí algunas fotos de ellas a la red social y espere
pacientemente, mi calentura estaba a mil, por fortuna para mí el viernes
llegaría pronto y podría ver de nuevo a su maestro despacharse con la cuchara
grande de nuevo con mis nenas.
Viernes.
Como lo hacía normalmente su profesor llego temprano a la
cita, bueno quien llegaría tarde sabiendo que puede disfrutar de mis angelitos,
igual que la vez pasada me despedí de ellos y salí de mi casa con dirección hacia mi cochera,
encendí mis cámaras y me dispuse a ver el espectáculo que mis niñas y el
sexagenario docente me darían, la clase comenzó como era costumbre al pasar
alrededor de 15 minutos y ver que todo estaba de lo más normal comenzó.
-María quédate practicando el piano como te dije, quiero
escucharte tocar, Irina ven conmigo.
El docente se levantó y camino al cuarto de mis niñas con
su maletín en el brazo, ¡vaya ahora que
perversión se le habría ocurrido al viejo!, la intriga y excitación me mataban.
Llegaron a la habitación de mis niñas y el docente le
pidió que se sentara en la cama mientras el sacaba lo que parecía ser una
cámara de su portafolio, mi Irina fiel a su costumbre pregunto.
-¿Qué es eso? ¿Es una cámara?
-Si Irina, es una cámara hoy tu y yo firmaremos una
película, veras tengo varios amigo y les he platicado de ti y mis amigos
quieren conocerte y por eso aremos esta película, ¿Qué te parece Irina te gusta
la idea de ser como una estrella del cine?
Siiii, dijo mi Irina muy emocionada sin sospechar que el
viejo solo quería exhibirla a los depredadores como su padre jeje. Ese día mi
Irina llevaba un pans rosa con un arcoíris y su cabello rubio suelto y una
playera blanca igual que sus tenis la verdad se veía muy bonita, su maestro al
escuchar la respuesta y la emoción de mi Irina se aseguró que ya la tenía en el
bolsa y después continúo diciéndole.
-Muy bien pequeña pero para poder jugar bien quiero que
te pongas tu playera del colegio la que te llevas a la escuela, mi niña
obedeció y como si fuera nada se quedó desnuda de su cinturita hacia arriba,
pero para ella era normal ya había estado incluso más desnuda frente a su
maestro, poco a poco mis niñas iban perdiendo el pudor que le deben tener a su
cuerpo en especial en presencia de extraños, mi niña tenía su pechos
completamente plano, cosa de dos pequeños granitos color rosa que tenía como
pechos a la edad de 7 años, una vez
puesto su playera del uniforme el cual tenía bordado el escudo del colegio su
profesor prosiguió.
-Muy buen pequeña ahora que prenda la cámara quiero que
estés sentadita en la cama y te are una preguntas será fáciles tu solo me las
contestas por favor.
Mi Irina dijo que si, y espero sentadita a que su maestro
comenzara con su interrogatorio, ¿pero que tenía planeado este docente?
-¿Cómo te llamas?
-Irina.
-¿Cuántos años tienes?
-Tengo 7 años.
-¿Cómo se llama tu escuela?
Terminando de hacer esa pregunta se pegó la cámara hasta
abarcar el escudo por completo de mi hija la cual contesto al cuestionamiento.
-Es……………
-¿a qué lugares te gusta ir, que lugares visitas?
-Pues voy mucho al centro comercial………. Al cine…… al
parque…. Y a el museo……
Mi Irina daba toda la información que el docente le pedía
para deleite del mismo, por mi parte ya tenía rato que me estaba haciendo una
paja de campeonato.
-¿Dónde vives, como se llama tu calle?
-pues es……………….
Mi niña daba la dirección de su casa, los lugares donde
frecuentaba y el colegio donde asistía, daba toda su información personal pero
para mí en eso momento de profunda excitación eso no me importaba.
-Perfecto Irina, ¿dime de que color son tus pantaletas?
-Blancas.
-Haber muéstranos quítate tú pans y tus tenis.
Mi Irina poco a poco se fue despojando de su ropa para
deleite de su viejo docente quien no perdía detalle de como la infante le
ofrecía ese espectáculo, al quedarse solo con su ropa interior que en efecto
era completamente blanca y con su playera del colegio, ella puso sus dos manos
cruzadas intentando tapar su parte intima por enfrente de una forma muy
inocente.
-Quita tus manos pequeña anda acércate muéstrale a todos
tu carita hermosa.
Mi Irina dio un acercamiento a la cámara mostrándole al
viejo su hermosa carita.
-Dinos de nuevo tu nombre y tu edad.
-Hola soy Irina y tengo 7 años.
-Levanta tu playera muéstranos tus tetitas pequeña.
Irina obedeció mostrando su pechito completamente plano, Irina se quedó paradita simplemente esperando las indicaciones de su docentes quien parecía disfrutar en demasía del momento, él viejo le hizo señas las cuales mi pequeña entendió y mirando a la cámara hizo la seña del corazón juntando ambas manos.
-¿Dime Irina te gusta estar a si en calzoncitos para
todos nosotros?
Pregunto el viejo a lo que la niña contesto, con una
pequeña risita.
-jijijjiji, no lo sé, me da un poco de pena.
El profesor continúo con su video perverso.
-Porque no, nos muestras un poco tu vaginita, ándale
bájate y súbete rápido tu calzoncito.
La niña obedeció a su docente y bajo un poquito el frente
de su ropa interior y rápidamente volvió a taparse aunque si dejo ver un poco
de su rosada vaginita.
-¿Cuál es tu materia favorita Irina?
-Ciencias naturales y música.
Contestaba mi niña a sus preguntas.
-Acerca más el escudo de tu escuela a la cámara, quiero
que todos conozcan donde estudias.
Mi Irina obedeció y pego por casi treinta segundos el
escudo de su escuela a la lente del video, ya no había duda de quién viera esa
video sabría con certeza y seguridad donde estudiaba mi niña, pero estaba tan
excitado en ese momento que yo no
pensaba en eso.
-Bájate un poco tu calzoncito pero mantenlo un poco de
más tiempo abajo muéstranos tu vaginita niña.
Irina tomo de nuevo el frente de su ropa interior y dejo
ver ahora si por completo su linda y pequeña vaginita dejando por un tiempo
prolongado a la vista de su docente y su video.
-Muy bien Irina ahora quiero que te des la vuelta y que
te quedes de espaldas a nosotros.
La niña giro en su misma hasta quedar de espalditas al
video, la verdad es que mis niñas tienes unas bonitas nalguitas, bueno unas
nalguitas paraditas y bien formaditas para las niñas de su edad y solo con ropa
interior en verdad que se veía divina, además su cabello ondulado castaño rubio
que le llegaba hasta la mitad de su espalda la convertían en una visión irreal para
cualquiera.
-Ahora mientras estas así quiero que te bajes tu ropa
interior hasta descubrir esas preciosas nalguitas, vamos enséñanosla a todos
nosotros.
El viejo continuaba hablando en plural que hasta me hacía
pensar que tal vez hasta un en vivo podía estar haciendo, pero eso era
imposible no tenía la clave del internet además dudo que un hombre de su edad
fuera tan lucido para esto de la tecnología, ¿o sí?
La nena obedeció y se bajó su calzoncito hasta liberar
esas nalguitas blanquitas pequeñas y paraditas para deleite del docente.
-Muy bien Irina estas muy rica, ya puedes subirte tus
calzoncitos y darte la vuelta.
Por largos periodos del video el viejo no decía nada y solo la dejaba
ahí parada filmando sin perder detalle, después le volvió a dar la indicación
de darse la vuelta y bajarse su ropa interior y mostrar sus nalguitas aunque
esta vez le pidió que mientras lo hacía con sus dos manos se abrir sus
nalguitas para mostrar su lindo orificio trasero, esta operación pidió que la
realizara tres veces más y mi Irina como había sido siempre complació al viejo
obedeciendo sus órdenes.
-Muy bien Irina has sido una niña muy buena felicidades,
ahora quiero que saques el lápiz o lapicero que usas en la escuela con el que
escribes, anda búscalo y enséñanoslo.
Mi Irina va hasta su mochila que estaba aún lado de su
cama y comienza a buscar en ella su lápiz, la cámara no perdía detalles de sus
movimientos mientras hacía esto, una vez teniéndolo en la mano se apresuró a
mostrarlo a la cámara de su docente, él tomo el lápiz de las manos de mi
pequeña y después lo metió a su boca y se apresuró a chuparlo hasta dejarlo
completamente lleno de saliva.
-Ok pequeña ahora queremos que te metas un poco tu lápiz
por detrás vamos pequeña hasta lo.
-No profesor eso me va a doler mucho.
Era la primera negativa que lanzaba mi pequeña en toda la
sesión después de haber complacido a su docente en toda ella.
-Vamos Irina, se una
buena estudiante y muéstranos como te metes tu lápiz por tu culito.
Se notaba la perversión y excitación en el lenguaje de su
docente, Irina llevo el lápiz hacia atrás de su espaldita supongo que
intentando metérselo en su colita de princesas.
-ayyyy, profesor no puedo me duele.
-jajajaja, vas a ver que si se puede haber préstamelo te
voy a ayudar.
Irina le dio el lápiz, el viejo docente de nuevo lo chupo
hasta dejarlo completamente brillante de su saliva para después continuar
ordenando.
-Creo que ya esta pequeña anda date la vuelta, bájate tu
calzón y ábrete tus preciosas nalguitas.
Mi nena lo hizo tal y como su maestro se lo había pedido.
-Ayyyyy, Ayyyy, Ayyyy,
Se quejaba mi pequeña Irina ante los avances del
instrumento que alguna vez sirvió para plasmar sus ideas en lienzos en blanco y
que ahora era utilizado para violar su inocencia anal.
-Jajajaja, aguanta pequeña, aguanta solo lo meteré otro
poquito.
El viejo se degustaba con los gemidos emitidos por la
niña mientras comenzaba hacer pequeños círculos en medio de la colita de mi
hija, para lograr que aquel objeto de enseñanza se adentrara más en ella, poco
a poco el lápiz fue metiéndose más y más ante los pequeños lamentos de la niña
que se quejaba cada vez que el intruso abría su pequeño conducto anal, cuando
ya tenía un cuarto del lápiz dentro de
ella su docente por fin detuvo su avance.
-jaja, creo que con eso será suficiente, vamos Irina
muéstranos como detienes el lápiz dentro de ti.
Irina se voltea por completo dejando ver como el lápiz
esta incrustado dentro de su colita, se podía ver incluso como cada vez que
latía su anito este intentaba meter más a su intruso violador.
-¿Dinos que sientes niñas? ¿Te gusta tener ese lápiz
dentro de tu colita?
Irina guardo silencio unos segundos y después contesto.
-Siento como una presión no sé, me duele un poquito.
-Pero no contestaste nuestra pregunta ¿te gusta?
Para mi gran sorpresa y no sé si era porque ella se
imaginaba lo que su docente esperaba escuchar pero mi pequeña niña de solo 7
años contesto con un tímido si, mientras movía su cabecita de arriba abajo.
-Jajajaja, muy bien Irina ya puedes quitarte el lápiz,
pero tiene que prometernos una cosa, tienes que prometernos a todos que mañana
usaras esa lápiz todo el día en la escuela con ese es con el que vas a
trabajar, ¿lo prometes Irina?
-Si profesor se lo prometo.
-Muy bien Irina, muy bien, ahora despídete de nosotros,
dinos de nuevo tu edad y tú nombre por favor fuerte y claro.
-Hola me llamo Irina y tengo 7 años.
La niña lanzo un besito a la cámara seguido de un saludo
de despedida y su maestro finalizo el video.
-Bravo Irina has estado excelente, te felicito los
muchachos estarán feliz con tu desempeño te convertirás en una gran estrella
del cine de niñas, pero espera aun no te vayas te daré tu líquido para aclarar
la voz porque te has portado muy bien te lo has ganado pequeña.
El sexagenario docente se bajó la cremallera de su
pantalón de vestir y comenzó a masturbarse en frente de la niña, desde antes que terminara el video ya había
empezado a tocarse viendo a mi Irina se masturbaba con gran velocidad, no paso
mucho tiempo antes de que con su voz entre cortara ordenara a la niña.
-Abre la boca, ahahahaha, abre la boca, ahahahaha, abre
grande la boca.
Mi Irina se hinco y abrió grande su boquita ya sabiendo
lo que vendría vaya que su docente poco a poco las iba entrenando en el arte
sexual a su corta edad, él con desesperación la tomo de la parte trasera de su
nuca y comenzó a verter en la boquita de la niña todo el material genético que
sus testículos albergaban, fueron varios disparos de un líquido entre blanco y
amarillento que eran depositados dentro de Irina, quien cerrando los ojos
recibía el supuesto líquido que le aclararía la voz para ser una gran cantante.
Cuando por fin termino de expulsar todo sacudió su pene para no dejar ni gota
en él, exprimió la punta he incluso se
limpió en un labio de la niña como si fueran una servilleta.
Listo princesa ya termine puedes comértelos.
Irina aun con los ojos cerrados trago todo el líquido
genético que su maestro le había dejado en su boca, que gusto debió ser para
ese viejo el saber que una niña tan hermosa como mi Irina se estaba tragando su
esperma, ¿o que creen ustedes?
Terminada esta acción le pidió que se vistiera y para mi
sorpresa pues hubiera jurado que el pervertido iría por más, no fue así el
resto de la tarde dio su clase como si del mejor y más respetado maestro de
piano se tratara.
Ya por lo noche después de haberles contado un cuento a
mis niñas y dejarlas dormidas en su
cuarto y de haber tenido una de mis ya acostumbradas secciones de sexo con mi
esposa por lo caliente que me había dejado lo visto en la tarde algo de miedo
entro en mí, me preguntaba si el viejo tenía planeado compartir ese video con
más personas, la acción realizada por el docente esa tarde habían roto
completamente lo que imaginaba de estas cosas, pensé que estos actos los
intentabas mantener lo más discreto y en secreto posible no exhibirlos como lo
que pienso estaba dispuesto hacer el maestro, me dio miedo que la policía se
enterara y comenzara investigar y me encontraran responsable aunque no había
forma de que eso pasara, en todo caso solo me aria el inocente como cualquier
padre, también me asustaba la idea de que si compartían ese video mucho
pervertidos estarían al asecho de mi hija, había dado su nombre y dirección y
escuela donde estudia debo decir que esta idea aunque me daba algo de miedo
también me daba mucho morbo el saber que más personas se acercarían a ella
sabiendo de lo que mi niña era capaz he intentado sacar ventaja de eso, decidí
no pensar más en eso y dormir, como sea mañana será otro día pensé.
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Mis niñas tuvieron un gran éxito con el Facebook secreto
que les había creado, apenas unos días de su creación y ya tenían casi 2000
invitaciones de amistad y cientos de me gusta en las fotos que publicaba, también varios habían querido contactarse con
ellas, pero hasta el momento no le había
contestado a nadie, solo hubo un mensaje que me llamo mucho la atención y el
cual si conteste, se hacía llamar Lucifer, y después del clásico hola me dijo
que estaban hermosas las niñas de las fotos que publicaba y a partir de eso
comenzamos a entablar una conversación sobre niñas y esas cosas.
También a partir de ese día estaba muy al pendiente de lo
que mi esposa me dijera, ya que era ella quien las dejaba y las recogía del
colegio y quería saber si había notado algo raro, ya saben que alguien las
espiara o algo así por el miedo a que su docente hubiera compartido el video
que hizo con mi Irina, pero para mí fortuna los días parecían trascurrir de lo
más normal posible, también había dejado de ir al centro comercial por miedo a
lo mismo aunque una tarde después de que mis niña me insistieran tanto de que
querían una hamburguesa y un frappé decidí tomar el riesgo y llevarlas, el centro comercial estaba come siempre algo
concurrido, llegamos y pedimos la comida y después mis niñas se fueron a jugar
a unos juegos de pelotas que estaba cerca, mientras yo admiraba a la distancia
lo hermosas que se veían mis niñas en esos vestidos azules que llevaban puestos
con sus cabellos sueltos y vestidas casi igual como le gustaba vestirlas a mi
esposa.
Esta tan distraído pensando que no me di cuenta que un
hombre se había sentado en el otro extremo de la banca y que también no perdía
detalle de los movimientos de mis niñas, supongo que él se dio cuenta que yo
también no perdía detalle de ellas y pensó que estábamos ahí por lo mismo.
-Que hay amigo buenas noches.
Me saco del trance
su pregunta, que hizo que lo volteara a
ver, era un hombre caucásico de más o
menos mi edad tal vez un poco mayor que yo, se veía normal aunque se me hizo
raro que me estuviera hablando.
-Nada amigo, aquí nada más descansando.
Hubo un gran silencio en el que ambos solo mirábamos a
las niñas jugar, entonces vino a mi
mente lo del video y que mi niña había mencionado el centro comercial que
visitaba y pensé ¿será acaso posible que este hombre este aquí por ese video?
Pensando me preguntaba cómo podría
averiguarlo supongo que él pensaba lo mismo ya saben era como estar jugado
ajedrez mental mente porque ya saben también podría ser solo un desconocido
más.
Quería sacarme esa duda de la cabeza así que dije las
palabras que revelarían nuestro juego, y
si no fuera así pues solo sería un momento muy incómodo.
-Están muy bonitas las niñas ¿verdad?
Hubo otro silencio incomodo por alrededor de unos 30
segundos, mi corazón latía no podía creer lo que estaba haciendo no cabe duda
que este era el siguiente paso, pero bueno si algunas vez ya había llevado a
mis niñas a la tienda de un amante de las niñas esto ya no era nada, y como
todo buen adicto mi perversión cada día me pedía más.
-si amigo están hermosas.
Eran las palabras que quería escuchar, tuve una erección
a mil en ese momento, aunque esa hubiera sido una respuesta de lo más común en
cualquier otra conversación para nosotros ese desconocido y yo sabíamos perfectamente
de lo que hablábamos.
-¿Estás aquí también por el video amigo?
El sujeto había soltado la bomba ahora mis sospechas ya
estaban seguras, el viejo docente había compartido el video que le tomo a mi
Irina y ahora estaba a la vista de todos los pervertidos que tuvieran
oportunidad de verlo, a partir de eso momento llegarían como abejas a la miel.
-si amigo por eso estoy aquí.
Hubo otro pequeño silencio y después él se sentó un poco
más cerca de donde yo estaba y dijo.
-¿Esta bárbaro el video verdad? Y la niña esta hermosa
por eso tenía que verla, pinche viejo siempre se anda agarrando cosas buenas,
no cabe duda que debí ser maestro de piano.
Me sorprendió escuchar que para el docente no era a las primeras niñas que tocaba
y que exponía para deleite de otros hombres, bueno aunque debo decir que no fue
una sorpresa como tal, sabía que un hombre
a su edad ya habría hecho lo mismo con otras niñas no creía que mis
hijas fueran las únicas, aunque si me sorprendió que fuera tan conocido por ese
tipo de personas, vaya se notaba la maestría del viejo.
-Pues es la primera vez que veo un video de él.
Conteste queriendo conocer más del tema.
-Pues tengo algunos años de seguirlo y si le conozco
algunos que otros videos, aunque debo decirlo esta es una de las mejor niñas
que le he visto y mira son dos me pregunto si serán gemelitas.
Se notaba la excitación del tipo al estar contemplando a
mis niñas, esa situación para mí era de lo más morbosa escuchar como un hombre
se expresaba de esa forma de mis niñas fue para mí la locura, después de toda
mi depresión de todos esos días que parecían no tener sentido por fin me sentía
lleno, animado, con ganas de más, para mi mala suerte esto no pudo continuar,
pues sin darme cuanta una de mis niñas había corrido hacia mí, al llegar dijo
papá me puedes comprar un jugo.
Esto hizo que mi acompañante saliera disparado casi
corriendo de la banca, supongo que no se imaginaba que de las niñas que
estuviéramos hablando fueran mis hijas y esto le dio miedo.
Esa noche tuve como ya era costumbre una sección
espectacular de sexo con mi esposa, aunque ya más tarde no podía dormir pensaba
en todo lo que había pasado en lo del video, en el tipo del centro comercial,
en cómo se había expuesto mis niñas, en
cómo me había hecho sentir todas estas cosas que están pasando, tome mi
computadora y decidí revisar la red social que le había creado a mis niñas,
como siempre la cantidad de like que tenían era muy alta y había un mensaje
habitual del usuario Lucifer, que me
decía que le encantaban mis niñas y que no podía dejar de ver sus fotos,
observe que se encontraba conectado así que decidí enviarle un mensaje y así
comenzamos una conversación de la cual el centro de todo eran mis niñas, poco a
poco y omitiendo muchos detalles le fui explicando cómo me gustaba que miraran
a mis niña he incluso que les metieran mano y sin darme cuenta me fui
sincerando con él, creo que una parte de
mi quería hacer eso, es como ser un asesino serian el que quiere que le den
crédito de sus muertes, lo mismo pasaba conmigo fue reconfortante el poder
hablar con alguien que no me juzgara al contrario que parecía entenderme y que
como él me dijo podía ayudarme.
-Mira amigo te entiendo, en todo lo que dices, yo también
tuve hace tiempo a una sobrina a la cual le metía mano y después dejaba que un
amigo también lo hiciera y sabes que es lo mejor del mundo, ahora que me
cuentas lo que paso en el centro comercial te pregunto no sería posible que
dejaras que ese tipo le metiera mano a tus niñas frente de ti, no sería o más
excitante y loco del mundo.
Sus palabra resonaban a mi cabeza, había partes de mí que
querían eso, pero como convencería a mis niñas, no sería casi como
prostituirlas, tenía muchas dudas pero
hablando con ese desconocido poco a poco estas se fueron disipando, al final de
la conversación me die cuenta que yo y mis hijas estábamos listos para el
siguiente nivel del juego, un nivel más peligroso pero tendría más lujuria de
la que nunca podría haber imaginado.
A la noche siguiente de esa conversación estaba listo
todo para dar el siguiente paso en esta historia, solo tenía que hablar con mis
niñas para que no hubiera problemas, esa noche entre a su habitación mi Irina está en su cama leyendo un libro
mientras que su hermana María están en su cama también pero ella peinaba y
jugaba con una de sus muñecas, quien podía imaginarlo mis niñas tan lindas tan
bellas tan inocentes inconscientes del plan lujurioso al que su propio padre
las pondría.
-Hijas ¿cómo están?
Bien papi, contestaron juntas como en corro, me senté en
la cama de María y le acaricie sus lindos cabellos y su tierna carita de
princesa y luego continúe.
-Hijas quería hablar con ustedes, verán se acuerdan que
hace tiempo papá estaba siempre muy triste y que no tenía ganas de hacer nada,
de salir con ustedes y cosas así.
-sí, papi a nosotras no, nos gustaba verte triste no, nos
gustaba verte solo acostado papi.
Ambas niñas me abrazaron asiendo recuerdo de esa dura y
triste etapa de nuestra vida esa etapa que el docente había aprovechado para meterse
en nuestras vidas y comenzar a pervertir a mis inocentes niñas, aunque al final
eso fue una bendición para mí también.
-Claro que si niñas, ya nunca más quiero volver a estar
triste y saben todo esto, el que ya no
este triste con ustedes es gracias a que han sido niñas muy buenas y han
obedecido a su maestro y hayan hecho y jugado con él a todo lo que él les dice.
Mis niñas se quedaron muy calladitas, como si hubiera
revelado un secreto o algo que las incomodara pude ver la expresión en su
rostro en especial en el rostro de mi María, ella aún era muy pequeña y tímida
entendía porque todo esto a ella se le hacía muy difícil de entender.
-¿Qué pasa María dime no te gusta obedecer y jugar con tu
profesor?
Ella agacho un poquito su cabecita y dio un tímido no
moviendo su cabecita de un lado a otro.
-María, yo sé que las cosas que te pide tu profesor a
veces son difíciles y que no te pueden gustar tanto pero es parte de crecer
María, hasta ahorita lo has hecho muy bien, te has comportado como una niña grande, y veras con el tiempo todas esas cosas te
gustaran mi niña.
La abrace y le di un besos como cualquier padre hubiera hecho cuando le dan un
buen consejo a tu hija.
-¿y a ti Irina te gusta lo que haces con tu profesor?
Ella simplemente levanto los hombros en señal de que le daba igual, una respuesta
muy satisfactoria para mí y mis próximos planes.
-Muy bien niñas pues quiero que sepan que gracias a todo
eso que hacen, su papá es muy feliz y
por consecuencia también su mamá, y ustedes quieren que nosotros sean feliz
¿verdad niñas?
Si papi contestaron las dos al mismo tiempo.
-Bueno niñas entonces tal vez papá les pida que jueguen con algunos amigos de papá así
como juegan con su profesor, ¿qué les parece la idea?
Mis niñas se quedaron en silencio las dos sin decir ni
una sola palabra.
-No se preocupen niñas esta vez yo estaré viendo mientras
juegan vamos será divertido que dicen niñas, quieren hacer feliz a papá,
Siii, contestaron ellas de nuevo en corro.
-bueno entonces no se diga más yo les diré en cuanto
comencemos a jugar, me despedí con un beso en la frente de ellas y salí con
dirección a mi cuarto ahora solo era cuestión de tiempo para que iniciara la
máxima de las diversiones.
Los días siguiente fui con mis niñas de nuevo al centro
comercial en busca de ese extraño que había conocido en las bancas de ese día,
una parte de mi pensaba que tal vez ya nunca lo iba a volver a ver por ahí,
pues seguramente se había asustado con lo que paso la última vez, todos los
días sin falta íbamos y nos paseábamos por esas galerías, pero nada, a mis niñas les daba mucho gusto ir,
disfrutaban de estar en ese lugar podían jugar, curiosear y más que otra cosa
yo no les negaba a nada de lo que quisieran comprar, por ese motivo disfrutaban
mucho nuestros paseos, fue hasta el día jueves por la tarde que ya perdiendo
todo esperanza y mientras paseaba por el segundo piso pude ver de nuevo al
mismo sujeto sentado comiendo en las mesas de abajo, llame a mis niñas y nos en
caminamos a la mesa de ese hombre.
Ese día mis niñas ibas
vestidas con unos shorcitos de mezclilla azules que se pegaban a su pequeña
figura infantil y una blusa rosa, ambas vestidas de la misma forma.
-Hola amigo ¿nos podemos
sentar?
El tipo quien miraba su
celular dio un salto como de susto, su cara se desdibujo aún más cuando me vio parado frente de él con mis
niñas si hubiera podido habría salido huyendo de ese lugar pero estaba
acorralado imposibilitado de tomar ese opción.
-No quiero problemas amigo.
Me contesto mientras tenía
una mueca de arrepentimiento y miedo.
-Tampoco nosotros amigo,
simplemente queremos sentarnos.
El vio como moví la silla y
tome asiento y mis niñas hicieron lo mismo.
-Papi ¿me puedo comprar una
malteada?
Pregunto mi Irina una vez
que nos habíamos sentado y María pidió lo mismo que su hermana.
-Claro que si niñas.
Con una seña llame a la
mesera, mientras tanto el desconocido se veía súper incomodo, nervioso, quería
salir de ese lugar aunque de vez en vez podía notar como recorría a mis niñas
con su mirada, la mesera vino y tomo nuestras ordenes, cuando ella se fue, el
sujeto ya no pudo aguantar la tensión del momento y con su voz algo angustiada
dijo.
-Mira amigo, yo no quiero
problemas con nadie, solo vi un video donde creí ver a la niña y solo quería
verla eso es todo, no tenía pensado hacer nada, déjame ir y ya nunca me
volverás a ver en tu vida lo prometo.
Con sus palabras me di
cuenta que se sentía atrapado estaba preocupado por lo que podía pasar, creo
incluso pensó que tal vez sería una clase de policía.
-No amigo no te preocupes,
yo no tengo ningún problema con eso, es más vine a decirte que si quieres jugar un ratito con las niñas.
Hubo otro gran silencio veía
como en su cara se preguntaba si era verdad lo que le estaba diciendo, me veía
y después veía a mis niñas, supongo que al verla sentadas frente de él le dio
valor para preguntar.
-¿Lo dicen en serio amigo?
¿Cuándo me va a costar o qué?
Reí para mis adentros, lo
había logrado, ahora solo faltaba afinar detalles.
-No amigo, no será nada, solo es un favor que le hago a un
hermano con los mismos gustos finos que yo, solo que abra unas reglas si me
prometes seguirlas al pie de la letra te apuesto de que la pasaras muy bien en
este juego.
El tipo se quedó pensando y
después dijo.
-Ok cuales son las reglas
amigo.
-Ellas obedecerán todo lo que tú les pidas que hagan te lo garantizo, pero debo de ver todo, quiero estar viendo todo lo que les puedas hacer durante el juego, y lo más importante no importa que este asiendo o que esté pasando si te digo que se acabó el juego se acabó el juego y ya no puedes seguir tocando o haciendo lo que este asiendo con mis niñas, ¿está claro?
El sujeto se quedó muy
pensativo como analizando si aún podía haber una trampa, en todo momento miraba a mis niñas, para su
fortuna nuestro pedido llego y en lo que lo servían le dio más tiempo para
pensar, cuando la mesera se fue el estiro su mano y dijo.
-Ok amigo si es verdad trato
hecho y pues gracias.
Estrechamos nuestras manos
en un pacto perverso.
-Si amigo, si sigues las
reglas puedes pasar el mejor momento de tu vida y una cosa más, tú pagas la
comida de las niñas, digo por caballerosidad.
Ambos reímos mientras
veíamos como comían las niñas, inocentes
al pacto que su papá acaba de hacer con un completo desconocido.
-Conozco un motel que está
aquí cerca podemos ir para mayor privacidad, solo que las niñas no bajen del
carro ¿cómo vez?
Acepte su propuesta y una
vez que terminaron de comer las niñas partimos rumbo a mi coche y salimos a un
motel cercano, la verdad nunca en mi vida había estado en un motel de paso y
fue una experiencia nueva, peligrosa para mí y muy excitante.
-¿A dónde vamos papito?
Pregunto mi María mientras
avanzábamos por la ciudad.
-Vamos a jugar con el señor
mi amor acuérdense que les dije que quería que jugaran con mis amigos pues hoy
quiero que jueguen con mi amigo.
-Enrique, dijo él, me pueden
llamar Enrique, no se preocupen princesas ya verán que la vamos a pasar muy
bien nos vamos a divertir mucho.
Se podía notar el morbo en
sus palabras y como conducía rápido intentando llegar lo antes posible al lugar
pactado, llegamos al motel se bajó y pago, me sorprendió lo discreto que son
esos lugares y la atmosfera de sexo que se respira, una vez entrando al cuarto
comenzamos el espectáculo.
Nos sentamos en la cama mis
niñas y yo mientras Enrique se quedó parado enfrente de nosotros mirando a mis
niñas, para mí la situación ya había rebasado todos mis limites estaba
disfrutando mucho del momento y le pregunte.
-¿Con quién quieres jugar
primero, con Irina o con María?
-Con la peque, con María.
Su respuesta fue casi
inmediata se nota que mi María era la que más le gustaba de mis hijas o tal vez
prefería las niñas pequeñas no lo sé, tome la mano de mi niña y como si de su boda se tratara se la entregue a ese
desconocido para que saciara sus bajos instintos con ella.
La sentó en una de sus
piernas con mucha delicadeza, mi hija se veía un poquito asustada temerosa de
lo que fuera a pasar, lo que la tranquilizaba era la presencia mía y de su
hermana quien solo veíamos como el juego comenzaba.
-No tengas miedo pequeña la
vamos a pasar muy bien, que hermosa eres y que rico hueles.
Acariciaba la cabeza de
María descendiendo por todo su cabello y terminando en su pequeña espalda,
después tomo del mentón a la niña para hacer que levantara la cabeza y darle un
pequeño beso en sus labios, me daba mucho morbo ver como Enrique besaba a la
niña, un hombre de mediana edad besando a una pequeña niña de solo 5 años,
después paso toda su lengua por los labios de mi niña, saboreándolos como si
del mejor manjar se trataran.
-Tócame amor.
Tomos las manos de mi niña y
hacia que recorriera con ellas su pecho, sus brazos, Enrique quería que ella
también lo tocara supongo que el sentir las manos de la menos recorriendo su
cuerpo lo calentaban aún más, se comenzó a desabrochar la camisa hasta quedarse
desnudo de la cintura hacia arriba y luego le ordeno a la niña.
-Vamos nena dame besitos por
todo mi pecho, anda bebé.
María me volteo a ver como
intentando encontrar alguna respuesta a lo que estaba pasando, de mi parte solo
le hice una señal de aprobación y que
obedeciera las ordenes que Enrique le daba, y fue así como mi niña comenzó a
darle besitos en el pecho, tímidos y pequeños besitos, el sonido que hacia el
contacto de los labios de la niña con el pecho del hombre al contactarse y
separarse eran casi como una sinfónica para el silencio que reinaba en ese
cuarto.
-Siii, siii, siiii, sigue
bebé que ricos se sienten tus labios amor, vamos más, más.
Enrique cerraba sus ojos
mientras disfrutaba de los besos de la niña, después tomo una de sus manos y
con gran desesperación y gusto comenzó a chupar los pequeños dedos de la niña
degustándolos como si de su comida favorita se tratara.
Una vez que devoro con gula
cada dedo de la mano de mi peque se tiró sobre la cama y cargando a la pequeña
la subió sobre de él.
-Chúpame mi lengua amor,
vamos.
Saco su lengua que era muy
gruesa ancha me sorprendió que cupiera
en su boca y como una serpiente comenzó a menearla fuera de su boca, mi niña
obedeció y con la punta de su boquita comenzó a chupar la lengua de Enrique el
cual disfrutaba de la succión que le realizaba la pequeña boca infantil de mi
princesa, Separo a mi pequeña de su labor succionadora y le ordeno.
-Quítate toda tu ropa bebé
quiero sentirte completamente desnuda.
María obedeció y comenzó con
su hermosa danza a desvestirse, se despojó de su blusa rosa y luego de su short
para quedar solo con sus Pantaletas blancas,
las cuales también se quitó ya que él la quería completamente desnuda.
-Eres toda una visión
pequeña eres hermosa, mírate me encanta tu cuerpo.
Cargo a la niña y la acostó
arriba de él, mientras con sus manos recorría todo el cuerpo de la niña
deteniéndose en sus firmes nalguitas las cuales sobo con delicadeza y fuerza al
mismo tiempo, parecía que Enrique estaba
disfrutando tanto del momento que incluso juraría que había olvidado que su padre
y hermanita de la niña estábamos ahí, desde mi posición podía ver perfectamente
como sus manos sobaban las nalguitas de mi niña, con sus dedos de sus manos separaba las
blancas nalguitas de María para parar un dedo por todo su canal anal, sobaba de
arriba abajo como si estuviera pintando y el dedo fuera su brocha, después daba
pequeñas vueltas fuera del rosado anito de mi niña, para después separar su
mano y darle una nalgada a la niña. Ay, ay. Que solo podía emitir pequeños
quejidos.
Volvió a sacar su lengua
para que la niña desnuda y encima de él continuara succionando su lengua, era
como ver cuando chupan una esponja, después
le dio la vuelta y la acostó de espaldas sobre de él, para que con su mano
acariciara los pechos planitos de la niña, después su vaginita la cual sufrió
la misma visita del dedo que subía de arriba abajo tallándola por completo, en
esa parte se concentró más la tallaba hacia círculos, intentaba sacar el
pequeño clítoris de la niña que por su edad aún no estaba a la vista, era una visión de los dioses ver como esa
manos jugaba con la vagina de la niña, ver como la movía por completo y a su
voluntad, esa manos grande que contrastaba con la pequeña vagina, era más de lo
que podía aguantar y sin importar que mi Irina me estuviera viendo saque mi
pene y comencé a masturbarme por el espectáculo que mi niña y Enrique me
regalaban.
De pronto se levantó y dejo
acostadita a mi niña, se comenzó a quitar su pantalón y después su ropa
interior, hasta quedar completamente denudo tenía un pene de lo más normal unos
14 a 16 centímetros, blanco con bellos
negros por los lados, después balo a mi niña al borde de la cama y comenzó a
tallar su pene en la pequeña vaginita de la niña, lo tallaba como hace un
momento lo había hecho su mano, lanzaba suspiros al contacto de su pene con la
parte más íntima de mi hija.
Tallaba de arriba a abajo
mientras que con sus dedos intentaba abrir los labios vaginales de mi niña los
cuales de acuerdo a su edad se encontraban completamente cerrados.
-ah,ah,ah,ah,ah,ah,ah,ah,ah,ah.
Eran los únicos sonidos que
emitía Enrique mientras frotaba su aparato reproductor contra el de la infante,
escupía una gran cantidad de saliva primero en su pene después en la vagina de
la nena, después sin dejar de tallarse se inclinó para ordenarle a la niña.
-Vamos bebé sigue chupando
mi lengua.
El tipo saco su lengua para
que la niña comenzara de nuevo a succionarla, la imagen era de lo más visara y
morbosa posible, mientras la niña chupaba la lengua del tipo este continuaba
tallando los pequeños labios vaginales de la niña, de pronto ella emitió un
gran gritito.
-ayyyy, ayyyy, ayyyy.
Me levante para ver más de
cerca lo que pasaba, era increíble ver eso, el tipo había logrado meter la
mitad de la cabeza de su pene en la pequeña vaginita de mi hija, la cual a su
corta edad y por primera vez en su vida recibía la invasión parcial de su
primer pene, al tipo poco le importo mi
presencia el continuo haciendo movimientos de coito ofreciendo a mi niña su
lengua para que ella continuara chupándola lo cual ya no hizo pues el
estiramiento de sus pequeños labios vaginales la habían llenado un poco de
miedo, de un momento a otro mi niña
volvió a emitir otros gritito.
-Ayyyy, ayyyy, está muy caliente quema.
María me daba a entender que
el sujeto estaba terminando se podía decir que dentro de ella, a sus cortos 5
años recibía su primera descarga de semen dentro de su cuerpo infantil, voltee
a ver y pude observar como la pequeña vaginita de María se llenaba de semen,
era demasiado pequeña para guardar la cantidad abundante de semen que el tipo
intentaba depositarle, por lo cual mucho del semen termino por desbordarse y
empapar por completo la pequeña vagina de la infante, una vez que termino la
descarga el tipo se dejó caer aun lado de la cama completamente satisfecho por
haberse vaciado por completo en mi
pequeña María.
María también se quedó
acotadita respirando agitada, era un contraste total del antes y el después, su
vaginita rosa y cerradita se había enrojecido por la fricción del aparato
reproductor de Enrique, ya no se veía completamente cerrada, ahora de ella
resbalaba semen, es una imagen la cual creo me llevare hasta el día de mi
muerte, hubo un gran silencio en la habitación el cual se vio interrumpido por
mi María.
-Papá quiero ir al baño.
-Claro hija le conteste
rápido. Saliendo de mí transe.
-No espera niña, no vayas al
baño quiero que me bañes a mí, princesa.
Mi hija se me quedo viendo
como no comprendiendo lo que quería decir Enrique, a mí me pareció una idea muy
peligrosa, asquerosa y hasta traumatizante para mi niña pero muy excitante ya
había llegado hasta ahí, que más era hundirme otro poco.
-Anda hija has pipi encima
de Enrique.
Mi hija se me quedo viendo
como preguntándose si era verdad lo que le estaba pidiendo a su corta edad
lejos estaba de imaginar los límites de la perversión humana, Enrique la tomo y
dejándola parada sobre la cama, él se acostó justo debajo en medio de las
piernas de mi niña.
-Papá no quiero hacer esto
me da pena, quiero ir al baño.
-Vamos hija no pasa nada
solo hazlo es como estar en el baño, es normal todo el mundo lo hace, relájate
cierra tus ojitos y solo hazlo.
Mi niña cerró sus ojitos
mientras soltando algunas lágrimas comenzó hacer pipí en el cara y pecho de
Enrique quien recibió la orina de la niña como si del mejor elixir del mundo se
tratara, al principio le fue difícil a mi hija, pero una vez que comenzó la
naturaleza hizo lo suyo, hasta que termino dejando empapado a Enrique.
Una vez que termino este
espectáculo especial mente morboso, mi niña bajo de la cama y Enrique la jalo
de bueno hacia él y comenzó a llenarle la cara de muchos besitos.
-Te es portado muy bien
gracias princesa hermosa, gracias.
Una vez terminado nos
vestimos y salimos del hotel, Enrique se despidió y me dijo que estaría feliz
de volver a repetir lo que había pasado esa noche, me dejo su número de
teléfono se despidió de las niñas en especial de María a quien por último beso
en los labios y se despidió, por mi parte partí rumbo a mi casa, esa noche
había rebasado todos mis limites ahora quien sabe cuál sería el límite que mi
cordura me pondría si es que un tenia cordura, iba manejando mientras pensaba
todo esto y lo más genial de todo es que mañana era viernes y quien sabe lo que
su maestro pervertido tenía planeado para mis niñas.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&
Ese viernes comenzó como todos los demás, el maestro llego justo a la hora mis niñas y yo ya lo esperábamos, una vez que me fui su clase comenzó de forma normal pero ese viernes para mi sorpresa el viejo docente no toco a mis niñas solo les hizo una candente sección de fotos, utilizando como objeto al piano donde practicaban, primero era solo Irina y María de frente, de espaldas, mandando saludos, mandando besitos, luego dándose pequeños piquitos entre ellas, después les ordeno que se quitaran la ropa y fue el mismo protocolo cada foto era muy sugestivas en poses no adecuadas para niñas de su edad, finalmente ambos terminaron desnudas mientras el viejo docente les tomaba fotos a sus pares intimas, sus vaginas, sus nalguitas, ellas tocándose etc. Supongo que el viejo iba continuar promocionándolas, ese viernes solo se quedó en eso, no las tocó, una vez terminada la sección de fotos la clase continúo de forma normal.
Esa misma noche mientras
subía nuevas fotos de mis niñas a su Facebook, me llego el esperado saludo de
Lucifer, quiero decir que estaba esperando con ansia el poder constarle lo que
había pasado con el extraño y como habían resultado las cosas, después de
contarle cada detalle supongo que deje expuesto mi juego era evidente que me
gustaba ver como se aprovechaban de mis niñas y eso Lucifer lo supo aprovechar
muy bien.
-Oye amigo, tengo un amigo
que viene a tu ciudad, esta con la feria, creo que estarán en la colonia…. ¿Qué
tan lejos te queda?
Me pregunto Lucifer a lo que
le conteste.
-Pues si está lejos está al
otro extremo de la ciudad, ¿pero cómo se llama la feria? ¿Quién es tu amigo?
-Pues prefiero mantenerlo en
secreto el nombre de mi amigo, es mejor el anonimato, la feria es de esos carnavales
que van de ciudad en ciudad, muy económica, no como lo que acostumbran, pero si
decides llevar a tus niñas ahí, te aseguro que te la pasaras muy bien, yo
arreglaría todo para que eso sucediera.
Me quede pensando un poco la
verdad la propuesta de Lucifer se me hacía extremadanamente peligrosa,
realmente no conocía quien era Lucifer, solo su seudónimo, y si eran
secuestradores y me quitaban a mis niñas, o las violaban, o posiblemente fueran
policías que por el video se hayan encargado de rastrear a las niñas, pero
también había una parte de mí que se le hacía muy morboso y excitante todo el
ambiente que albergaba ir a una feria común y corriente a ver como mis niñas
eran tocadas, como seria, que clase de artimañas usarían, vaya no sabía que
contestar.
-Déjame pensarlo y te avisos
ok.
-Claro amigo, y no te
preocupes si decides hacerlo te aseguro que tendrás todo el tiempo el control
de la situación.
No se dijo más por esa
noche, pero esa idea me estuvo retumbando en mi cabeza, pensaba en todos los
pros y en los contras era una tortura me tenía excitado todo el día y debo
decirlo algo nervioso, no sabía que hacer pero al final la lujuria y perversión
que hay en mi le gano a la razón y conteste que sí, que llevaría a mis niñas a
la feria, pero que en todo momento quería tener control de la situación,
Lucifer acepto mis términos, le comente que poníamos ir el jueves, él acepto y
me dijo que le diría a su amigo para que todo estuviera listo, de mi parte
pensé que el jueves era buen día ya que el viernes era reservado para su
maestro, el viejo pervertido que comenzó toda esta locura.
Al día siguiente les dije a
mis niñas que iríamos a la feria y ellas muy emocionadas se alegraron, me
preguntaron ¿si también nos acompañaría su madre?, pero les dije que no que
ella tenía trabajo, la verdad es que no le había comentado nada pues su
presencia me arruinaría mis planes, estaba tan emocionado por lo que mis niñas
y yo íbamos hacer que decidí llevarlas de compras un día antes, quería que se vieran divinas para
quien fuera el afortunado, si algo le habían sacado mis niñas a su madre aparte
de su gran belleza era el amor por las compras, a ellas les fascinaba ir a las
boutiques y sobregirar mis tarjeta en ropa y zapatos, tenían un guardarropa
inmenso lleno de ropa que solo usaron una vez, pero bueno después de toda la
felicidad que me daban con sus cuerpecitos el complacerlas en todo era lo menos
que podía hacer.
Esa misma noche en el chat.
-¿Emocionado amigo o
nervioso?
Me preguntaba Lucifer en el
chat.
-Un poco de las dos cosas
creo, pero bueno lo vamos hacer, mañana llevare a las niñas de compras para que
luzcan especial mente hermosas ese día.
-O mira que bien, oye tengo
un amigo que le gusta ver a las niñas así luciendo su ropita como en pasarelas,
es su fetiche, ¿cómo vez si mañana lo invitas a que te acompañe a llevar a las
niñas y que le modelen la ropita que usaran?
Me preguntaba Lucifer cuando
escucho que llevaría a las niñas de compras, vaya pensé pues a cuantos
pervertidos conoce este sujeto.
-No lo sé amigo, se me hace
muy arriesgado eso, son lugares muy públicos.
-No te preocupes, él no
tocará a tus niñas, solo verá como lucen en la ropita que les compraras, solo
eso, vamos anímate mira que ara feliz a un hermano.
Me quede pensando nuevamente
y como había ocurrido frecuentemente mi lujuria le gano a mi razón, y termine
aceptando el trato, me dijo que lo recogiera una calle cercana me dijo que llevaría puesto el
tipo y ese fue todo.
A la mañana siguiente íbamos
rumbo a nuestro destino mis niñas y yo, la verdad iba muy nervioso pensando en
lo que podía pasar pero también pensé que esta era una buena prueba para saber
qué tan confiable podían ser los amigos de Lucifer y todo sería en un lugar muy
público por si las cosas se salían de control, ya estando cerca del lugar donde
recogeríamos a nuestro invitado le dije a mis niñas.
-Niñas vamos a pasar por un
amigo para que nos acompañe a la boutique.
Las niñas que iban
platicando todo este tiempo de diferentes cosas, ya saben de lo que suele
platicar las niñas en estos tipos de viajes se quedaron calladas al escucharme
para después preguntarme.
-¿Y con tu amigo también
vamos a tener que jugar papi?
Pregunto mi Irina, con una
mueca de satisfacción y risa le conteste a mi hija, me gustaba la forma dócil
en la que se estaba convirtiendo su carácter.
-No hija, él solo viene a
ver cómo les queda su ropita esos es todo.
Mis niñas continuaron en sus
pláticas, mientras yo cada vez más nervioso al llegar al lugar donde había
quedado de recogerlo lo reconocido por un libro que me dijo que llevaría, nos
saludamos con las formalidades propias y lo hice subir a mi carro en la parte
de enfrente mis hijas iban en la parte trasera, se veía un tipo de lo más
normal, de mi complexión le calculaba mi misma edad, al subir solo saludo a mis
niñas y ellas muy educadas le contestaron amablemente en saludo, el tipo casi
no volteo a ver a mis niñas como cualquiera que tuviera frente a esos tesoros
hubiera esperado, pero bueno el resto del viaje fue todo silencio de nuestra
parte las únicas que hablaban entre ellas eran las niñas, una vez llegado a la
boutique fuimos rápido a la zona de vestidores a esperar que las niñas aligeran
sus ropas para que comenzaran a modelarlas a mí y a nuestro desconocido
invitado.
Primero ambas niñas salieron
vestidas igual con una pants de licra negros y una playera blanca, el pants
dejaba ver muy bien sus pequeñas figuras y en especial esa lindas nalguitas que
se les marcaban, para aumentar el morbo mío y de mi invitado les pedí que se
dieran vuelta y así lo hicieron, el segundo conjunto fue ambas con el shorts blanco
pequeñito que nos dejaba ver sus lindas piernitas de niñas, mi María traía una
playera azul mientras que Irina una rosa, se veían muy lindas en especial
cuando dieron vuelta, para el tercer atuendo salieron igual con unos shorts de
mezclilla azules y unas playeras de manga larga naranjas, para el cuarto
conjunto fue cuando las cosa comenzaron a subir de tono, mis niñas salieron
ambas igual con un vestido color crema, con vivos en color verde ambos vestido
eran pequeños y no se notaba que los hubieran escogido bien de su talla,
dejaban ver sus lindas piernas y se veían hermosas con su caritas tiernas,
voltee a ver la reacción del tipo y para mi sorpresa este ya se estaba tocando
por encima del pantalón su paquete mientras veía a mis niñas modelar frente de
él.
Así continuaron mis niñas
mostrándonos sus lindos atuendos, pero en un momento solo salió mi María y su
hermana no regresaba de los vestidos cuando se escucha decir una voz.
-Papá me pueden ayudar a
subir este cierre.
-Claro hija.
Conteste, ya estaba a punto
de pararme para ayudar a mi pequeña cuando el extraño dijo.
-No te preocupes voy yo.
Y sin esperar respuesta ni
palabra salió rápido hacia los vestidores para ayudar a mi hija con su
emergencia, no entiendo porque me quede callado por un lado tenía ganas de
decirle que no, que se detuviera pero
por otra parte había algo dentro de mí que no me dejaba hacerlo, además pensé
que era un lugar muy público dudaba de que se atreviera hacer algo más que solo
tocar a mi hija, por ese motivo decidí no hacer drama y quedarme con mi María
que seguía mostrándome como lo quedaba un vestido color de rosa, muy bonito en
verdad, el tiempo pasaba y ni mi hija ni el extraño salían del vestidor, abrían
pasado uno 5 minutos cuando escuche en pequeño.
-Ayyyyy.
Salir de los vestidores
donde estaba mi hija, tuve el impulso de levantarme pero justo en ese momento
llego una de las empleadas a preguntarme si todo estaba bien o si me podía
ayudar en algo, le dije que todo bien que gracias, pero ella lejos de irse comenzó
a mostrarnos algunos conjuntos para mi niña, no veía la hora de que la empleada
se fuera para saber que pasaba en ese vestidor y ver que mi hija estuviera
bien, abrían pasado alrededor de 10 minutos cuando la empleada por fin se fue,
cuando me dirijo a toda prisa al área del vestidor, pensaba entrar sin previo
aviso pues era mi hija la que se encontraba, pero ya saben el diablo siempre
mete su cuchara justo cuando estaba por aventar la puerta, entro una señora ya
mayor a probarse unas prendas en el vestidor del ultimo, como que cuando me vio
se incomodó un poco y recordé que esa área eran los vestidores de las mujeres,
pensé en el drama que se armaría si abría la puerta de golpe he encontraba ese
extraño metiéndole mano a mi hija que era lo que seguramente estaba pasando, si
la señora nos veía ya me imagino, incluso afuera había cámaras y seguramente
llamarían a la policía y adiós juego y todo, por ese motivo me contuve un poco
y solo toque dos veces la puerta y pregunte.
Toc, toc –¿Todo bien haya adentro?
-Siiii, amigo todo muy bien,
yaaaa ahorita salimosssss.
Su voz se escuchaba como
entre cortada como si estuviera haciendo ejercicio, mi pene reacciono de
inmediato sabía que algo estaba pasando ahí dentro, pero que podía hacer, pegue
mi oído a la puerta del vestidor para escuchar mejor lo que ahí ocurría.
Mmm, mmm, mmm, pop, pop,
mmmm, mmm, pop, pop, pop, mmm, mmm,mmm, pop, pop, pop.
Era todo lo que podía
escuchar y la respiración agitada del tipejo que seguramente estaba metiéndole
mano a mi hija, incluso pensé que tal vez hasta se la estaba cogiendo y yo sin
poder ver nada, en ese momento en verdad quise entrar pero recordé todo lo que
podía pasar el escándalo y la inevitable intervención de la policía por
tratarse de un asunto así en un lugar tan público, fue por eso que con todo el
dolor de mi corazón y mi verga como un mástil solo me limite a decir.
-ok, se apurar por favor.
Salí del área de los
vestidores y me fui a sentar al lado de María a esperar a su hermana, el tiempo
se me hacía eterno los minutos parecían horas, habrían pasado alrededor de 5 o
7 minutos que para mí fue una eternidad cuando por fin salieron el tipo con mi
hija del área de vestidores, ambos se veían acalorados y mi hija algo
despeinada señal inequívoca de que le había ocurrido algo pero no mostraba
algún tipo de trauma o miedo y su caminar era normal así que descarte la idea
de que ese desconocido le hubiera robado su inocencia a mi Irina, por lo cual
me tranquilice un poco, Irina aún se dio tiempo de mostrarnos su ultimo atuendo
un vestido color rosa pastel, no se dijo
nada más, pague las compras de mis hijas y ya a la salida el tipo se despidió
de nosotros y se perdió entre la multitud de gente que transita siempre en el
centro de la ciudad de México.
No quise interrogar de
inmediato a Irina ella se veía normal y pensé que era mejor esperar un momento,
aunque las ganas de saber lo que había
pasado en ese vestidor me carcomían el alma, fuimos a comer y luego las lleve a
comprar golosinas en todo este tiempo mi Irina hablaba con su hermana y se
divertía como una niña normal de 7 años lo aria, pero no cabe duda que ella ya
no era una niña normal de 7 años, después de lo que su maestro les hacía y
ahora lo que su padre jugaba con ellas, poco a poco mis niñas se estaban
acostumbrando a que extraños les metieran mano a sus hermosos cuerpos y para
ellas esto cada vez era más normal, ese idea me calentaba mucho, el ver como
poco a poco mis nenas se iban pervirtiendo sin ella siquiera saberlo.
Ya en camino de regreso a
nuestra cosa le pedí a Irina que se sentara enfrente conmigo, ella obedeció,
esperaba que me contara lo que había pasado en ese vestidor así que comencé con
el interrogatorio.
-¿Estas bien hija?
-sí, papi.
Contesto mi pequeña mientras
comía una frituras.
-Qué bueno hija, cuéntame
¿Qué paso en el vestidor con mi amigo? ¿Te ayudo a con tu vestido?
-Sí, papi, me ayudo.
Fue lo que me contesto mi
hija luego hubo un pequeño silencio, esperaba que me contara más pero ella
parecía más entretenida con sus frituras, estaba a punto de volver a
interrogarla cuando ella dijo.
-También hizo que se la
mamara hasta que saco el líquido por su cosa.
Escuchar salir estas
palabras de es una niña tan tierna, hermosa he inocente es lo más surreal y
morbosamente excitante del mundo, creme amigo amante de las niñas cuando te
digo que es una sensación orgásmica para la mente, a sus tiernos 7 añitos mi
Irina ya me manejaba estas palabras sin siquiera saber su significado en
realidad y esa idea me calentaba en demasía, por cosas como esa valían la pena
vivir.
-¡Vaya mi niña!, ¿Te
gustaría contarme?, pero como si fuera
una historia dime desde que entro hasta que salieron.
Irina comió sus últimas
frituras y comenzó a contarme.
-Pues cual lo vi que entro
le pregunte ¿y mi papá? A lo que él me contesto, no te preocupes pequeña yo te
voy ayudar date la vuelta, y pues me di la vuelta para que subiera el cierre de
mi vestido pero el señor bajo sus manos y las metió por debajo de mi vestido y
comenzó a sobarme mis pompitas, entonces le dije, señor ahí no está el
cierre está más arriba y me contesto,
lose pequeña, pero ahorita tu y yo vamos
a jugar, siguió sobando mis pompis hasta que hizo a un lado mi calzoncito y
comenzó a pasarme un dedo por toda mi colita, eso me dio un poco de cosquillas,
de pronto sentí como unos de sus dedos hacia presión en mi colita, como cuando estaba enferma y me
ponían la medicina en mi colita, pero el dedo del señor estaba más ancho papi y
me dolió entonces intente hacerme para enfrente para evitar que se metiera su
dedo en mi colita pero él me sostuvo fuerte, hasta que pudo meter su dedo en mi
colita, lance un gritito porque en verdad me dolió un poquito papi pero el
señor no saco su dedo, lo movía dentro de mí y dijo que sentía calientito, después
empezó a mover su dedo he intentarlo meter más en mi colita pero no se podía,
lo podía sentir como se meneaba dentro de mi papá después comenzó a meterlo y
sacarlo despacito, porque decía que
estaba muy apretado y que mi colita no deja que se moviera mucho su dedo,
después se bajó su cierre y dejo salir su cosas, ya estaba muy parada y era más
grande que la del maestro y me dijo que se la chupara, al principio yo no
quería, pero con su otra mano tomo mi cabeza y la fue acercando a su cosa, su
olor era muy fuerte y abrí mi boca y comencé a chupársela papá como se la chupo
a mi maestro, y su dedo en mi colita cada vez se movía más rápido, ahí fue cuando escuche que tocaste la puerta
y que él te contesto que casi
terminábamos, yo no podía hablar papá porque tenía su cosa en mi boca, me decía
que le hiciera círculos con mi lengüita a su cosa y así lo hacía papá, pero mi
colita me empezó a doler más porque su dedo poco a poco se metía más dentro de
mí, creo que casi entro todo su dedo en mi colita papá, ya después escuche como
decías que nos apuráramos, él continuo metiendo y moviendo su dedo en mi
colita, yo chupando su cosa, sentí como su cosa comenzó a vibrar dentro de mi
boca y sabía que ya venía el líquido
para cantar así que metí más su cosa en mi boca, casi hasta que me de asco como
dice el profe, echo todo su liquido en mi boca papá y yo me lo comí no
desperdicie nada, una vez que termino de dejar todo su liquido en mi boquita
saco su dedo de mi colita y que bueno porque si me dolía un poquito, me dio un
beso en la frente y luego me subió mi cierre de mi vestido y salimos papá.
De no haber estado
conduciendo seguramente me hubiera masturbado en ese momento escuchando la
caliente historia que mi Irina de 7 años me confesaba como si nada, no podía esperar la noche para cogerme a mi
esposa, la iba a dejar rosada se los aseguro con todo lo que había pasado ese
día, aunque estaba algo molesto porque Lucifer me había dicho que no tocarían a
mis niñas que solo las vería su desconocido amigo y esa sensación me hacía
pensar que tal vez ir a la feria no era buena idea las cosas podían salirse de
control.
Esa noche le hice el amor a
mi esposa hasta la madrugada era un bestia insaciable solo de recordar las
palabras de mi hija, lo que había pasado con el sujeto del centro comercial e
imaginar lo que iba a pasar cuando fuéramos a la feria me volvían a levantar
para coger, si esposa acabo rendida y por mi parte no podía esperar a mañana a
la visita al parque de diversiones.
&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&
La mañana tarde de esa
jueves como eso del medio día mis hijas y yo partimos con destino a la feria
que como lo había dicho quedaba muy lejos de nuestra casa era casi de lado a
lado de la ciudad, mis hijas iban muy emocionadas pensando que irían a una ferias
y las comprendo la última vez que visitamos un parque de diversiones fue Disney
Word, en se entonces Irina tenía como 5 años y María solo 3, Irina tenia recuerdos muy gratos de lo que era
un parque de diversiones y María apenas y se acordaría, pero ambas iban muy
emocionadas, las había vestido hermosas
para la gran ocasión con unos vestido muy altos algunos centímetros más y se le
pondrían ver su ropa interior a mis hijas de color pastel y vivos en azules y
blancos, con unas playeras blancas de manga larga y ambas con su cabello suelto,
debo admitirlo mis niñas se veían hermosas incluso debo ser sincero por un
momento me generaron morbo sus pequeños cuerpos y el saber lo que posiblemente
les iba a pasar, mis niñas al principio no se sintieron cómodas con la ropa
porque incluso para ellas sentían muy cortos sus vestidos, pero rápidamente olvidaron eso
por la idea de ir a un parque de diversiones.
El viaje fue eterno y más
porque hubo algunas partes donde nos tocó trafico la feria era de lo más común
y corriente, no era los tipos de lugares que gente de nuestra clase frecuentara
y miren no me malentiendan no soy presumido o racista o creído pero era la
verdad este tipo de lugares personas de nuestro estatus social no vienen, a mis
niñas pocos les importo la farsa de feria a las que las había traído en cuanto
vieron una rueda de la fortuna muy mal pintaba ambas se pusieron muy contentas,
inmediatamente al bajarnos resaltamos como esferas de navidad en medio de
clavos, todos se nos quedaban viendo a mí y a mis hijas, no sé si era nuestra
forma de vestir o como se venían mis
hijas y simplemente como dirían la riqueza es algo que no se puede esconder,
pero la verdad es que todo el mundo nos veía, pero bueno ya estábamos ahí, no
me echaría para atrás, entramos al parque y comenzaron mis hijas a decirme a
donde querían ir primero y esas cosas, Lucifer me había dicho que no me
preocupara que cuando llegara el momento su amigo se presentaría conmigo y que
él se encargaría de la situación dejándome a mí solo el disfrute.
El tiempo pasaba y mis niñas
corrían de un juego a otro divirtiéndose mucho, se veían hermosas al correr de
aquí para allá, en varias movimientos por lo cortos de sus vestidos dejaban ver
su linda ropa interior, pude notar como
varios hombres las veían discretamente cuando pasaban y en especial cuando
tenían este tipo de descuidos, por mi parte está feliz y lleno de morbo al ver
el revuelo que causaban mis niñas, como era evidente que resaltábamos de los
demás no había vendedor que no nos ofreciera sus productos con la esperanza de
que le compráramos a varios si les compramos y fue a una señora que vendía
algodones de azúcar que se atrevió a decirme.
-Que bonitas están sus niñas
señor, son unos angelitos, solo tenga cuidado aquí luego hay gente cochina y
mala y con esa ropa sus niñas llaman mucho la atención.
Me quede sorprendido por las
palabras de advertencia que esa señora me decía y no me quedo otra que
preguntar.
-¿De verdad señora lo dice
enserio?
-Si joven, mire ante traía
a mi nieta a que me acompañara a vender,
pero no siempre podía estar cuidando y bueno una vez encontré a un viejo
queriéndole hacer sabe que cochinadas y desde entonces ya no la traigo, mejor
la dejo en casa, por eso le digo tenga cuidado con sus niñas no las pierda de
vista ni un minuto.
Le di las gracias a la
señora y una propina por su advertencia, si supiera la señora que justo estaba
en ese lugar esperando que pasara eso con mis niñas, mi excitación estaba al
mil, pensaba en que pasaría, en quien sería el amigo de Lucifer, todo los tipos
que me encontraba y que volteaban a ver
a mis niñas o incluso los mismo operadores de los juegos se me hacían
sospechosos, pero el tiempo pasaba y nada ocurría, lo que también pude notar es
que en varias partes de la ferias la gente hacia ruedas para ver a payasos que
de vez en vez ofrecían espectáculos y regalaban globos a los niños, mis hijas
se detuvieron en varios de estos círculos a ver a los payasos, payasos de muy
malos actos, si me permiten decir y con
pésimos maquillajes.
Ya tendríamos cerca de 3 horas
en esa feria y comenzaba a desesperarme, mis hijas estaban dando vueltas en los
caballitos cuando un payaso gordo, bajito y muy sudado acompañado de otro de
más o menos mi estatura y algo fornido se acercaron a mí y me dijeron.
-Que pasó compañero, queríamos
invitarte a ti y tus niñas a un espectáculo
privado.
Me quede serio por fin había
llegado el momento era obvio que esos payasos eran los amigos de Lucifer,
aunque por un momento dude y me preocupe porque Lucifer solo había dicho que un
amigo, pero detrás de mí había dos tipos vestidos de payasos, mi imaginación
voló y el morbo de la situación que me imaginaba que se avecinada me gana por
completo.
-Pues no sé, payasos,
depende de lo que digan las niñas.
Fue mi respuesta y no dije
más, ellos tampoco hablaron más solo se dedicaron a mirar como las niñas daban
las últimas vueltas en el carrusel y se cuchicheaban entre ellos, al estar
subidas en los caballitos con sus vestidos tan cortos dejaban al descubierto
sus lindas piernitas y parte de su ropa interior.
-Que hermosas están tus
niñas amigo, bien ricas que se ven.
Dijo el más gordo de los
payasos.
-Gracias.
Conteste sintiendo en el
pantalón una erección que casi me causaba dolor, el carrusel por fin se detuvo
y mis niñas corrieron hacia donde yo estaba sorprendiéndose por mi compañía
payasa, en cuanto llegaron los payasos rápidamente tomaron el control de la
situación.
-Hola niñas ¿se están
divirtiendo?
Preguntaron los payasos.
-Siiii.
Contestaron mis niñas al
mismo tiempo y de forma fuerte.
-Mi hermano (señalando al
otro payaso delgado), y yo queríamos decirles que por ser las niñas más
hermosas de la ferian se han ganado un premio muy especial.
Mis niñas se vieron entre
ellas y sonrieron creyendo en las patrañas de esos payasos, sin sospechar que
solo era una treta para disfrutar de sus infantiles cuerpos.
-Mi hermano y yo vamos a
darle un show privado solo para ustedes dos, que les parece niñas.
Mis niñas se miraron con sus
bellos ojos verdes y se abrazaron mientras saltaban de felicidad pensando en
que verdaderamente se habían ganado un premio, lejos están de pensar en la
trampa de que esos payasos con la complacencia
de su padre les habían planeado.
-Muy bien niñas entonces
vamos para la carpa de haya, ahí será el espectáculo.
Mis niñas muy contentas
enfilaron a caminar hacia donde los payasos nos habían dicho, mientras nosotros
las seguíamos sin decir una sola palabra solamente observábamos el lindo vaivén
que hacían sus nalguitas al caminar, llegamos a la carpa la cual estaba al
fondo de la feria ya era el límite de los terrenos, era una carpa mediana dentro
de ella solo había tres sillas blancas
de plástico, y una mesa plegable del mismo color en el centro, dos mochilas aun
costado y algo de ropa sucia tirada en el suelo, no era un lugar muy acogedor
para estar pero a mis niñas poco les importo ellas querían disfrutar de
espectáculo sin saber que ellas serían las estrellas principales de show,
inmediatamente después que entramos nos invitaron a sentarnos mientras uno de
ellos fue hacia una de las mochilas a sacar unos globos, una vez todo listo
comenzó este espectáculo.
Por primero se presentaron
al más gordo se presentó con el nombre de Mantecón y el más fornido con el nombre
del Burro, después comenzaron a realizar los típicos chistes de payasos
acompañados de golpes entre ellos con los globos y alguna que otra figura, vaya
cualquiera pensaría que en verdad solo estaban haciendo su trabajo y que el
famoso show en verdad solo tenía la intención de hacer feliz a las niñas, mis
niñas reían muy contentas disfrutando de estos malos chistes se notaba que cada
vez creían más en estos payasos, pero pronto se acabaría las buenas intenciones
de estos payasos y comenzarían con el verdadero motivo por el cual estábamos
ahí esa tarde.
-Muy bien niñas ahora
ustedes jugaran con nosotros vengan.
Dijo el payaso Mantecón
mientras les estiraba las manos a mis niñas invitándolas a levantarse, las
niñas muy contentas rápidamente se levantaron y los dos tomándolas de sus
pequeñas cinturas las levantaron del suelo como si fueran plumas y las pusieron
de pie encima de la mesa que están en el centro.
-Muy bien niñas ahora
queremos que cierren los ojos y no los abran.
Mis niñas aun riéndose por el supuesto juego obedecieron y cerraron sus lindos ojitos verdes, mientras los payasos se agachaban y comenzaban a ver por debajo de sus vestidos, que al ser muy altos no les costaba muchos trabajo, ambos miraban bajo el vestido de las niñas luego se miraban y se saboreaban, después volvían a ver y me miraban y me hacían señas de aprobación y de algo de burla, luego sacaban sus lenguas y simulaban que estaba dando lengüetazos mientras veían la ropa interior de mis niñas, vaya eso era un degenere total y apenas estaba comenzando.
-Muy bien niñas ya pueden
abrir los ojos y bajar, es hora de jugar otro juego.
Ambos payasos ayudaron a mis
niñas a bajar y luego el Burro comenzó a decirles con su voz chistosa.
-Buenos niñas el siguiente
juego se llama tocar y se juega así, cada una de ustedes se pondrá de frente con
un payaso y después nosotros tocaremos una parte de su cuerpo y cuando lo
hagamos ustedes deben de tocarle su nariz al payaso que está enfrente ¿está
claro?
Mis niñas contestaron que si
al mismo tiempo mientras que Mantecón se ponían enfrente de Irina y el Burro
enfrente de María, el juego comenzó y ambos payasos comenzaron primero solo
tocándoles sus pancitas y ellas cada vez que ellos les acariciaban sus pancitas
les tocaban su roja nariz, después les tocabas sus cachetes, su orejas sus
labios, incluso Mantecón metió un poco uno de sus dedos dentro de la boca de
Irina, después comenzaron a sobarles y darles pequeños pellizcos a sus pechos
planos, las niñas solo reían ante estas acciones y seguían apretando la nariz
de los payasos, finalmente Mantecón bajo hasta las nalguitas de Irina y el Burro
hizo lo mismo aunque después se pasó a la vaginita de María, a partir de este
momento ambos payasos, sobaron, acariciaron, estrujaron y amasaros las
nalguitas y vaginitas de mis niñas a placer, comenzaron ambos a tener una
erección que no se podía ocultar aun en sus pantalones de payasos.
-Ok niñas es hora de pasar
al siguiente juego, vamos a inflar unos globos, y después ustedes los van a
tener que romper de un sentón niñas, la que rompa primero tres globos ganas,
¿está claro?
Siii, volvieron a contestar
mis niñas de nuevo, los payasos se sentaron en las sillas y ni tontos ni
perezosos pusieron el globo cada quien en medio de sus piernas, las niñas
rápidamente corrieron y comenzaron a saltar con sus nalguitas sobre los globos
para reventarlos, cuando alguna de ellas lo lograba caían de sentones en las
piernas de los payasos quienes tocaban el mismo cielo al sentir como esas
lindas, pequeñas y bien formadas nalguitas chocaban con sus aparatos
reproductores, a cada globo que las pequeñas reventaban era un sentón sobre los
penes de los payasos, ¡vaya! pensé de dónde sacan todas sus ideas estos
pervertidos, será que ya las han practicado en otras fiestas infantiles.
Termino el juego e Irina fue
la ganadora, pues al ser más grande es más pesada y también tiene sus nalguitas
mejor formadas y duritas que María, ambos payasos felicitaron a las niñas por
su esfuerzo, y le dieron un premio a Irina y también a María por el esfuerzo.
-Ahora continuaremos el
siguiente juego, este juego se llama adivina lo que chupas, para este juego
niñas nosotros les vamos a dar a chupar unas cosas, solo las tienes que chupar
no se vale morder, jejeje, pero para que no hagan trampa les vamos a tapar los
ojos con estos antifaces.
Las niñas muy animadas
dijeron que si, luego ellos sacaron unos antifaces de sus mochilas y les
taparon sus ojitos a las niñas, sacaron otros objetos de su mochila también y
los pusieron sobre la mesa, una paleta, pepinillo, y un poco de sal, finalmente
de nuevo volvieron a tomar sus lugares el Mantecón con Irina y el Burro con
María y comenzaron el juego.
-Están seguras que no pueden
ver niñas.
No, contestaron las niñas,
después ambos payasos les dieron a probar las paletas las niñas chuparon y
rápidamente dijeron paleta, adivinando lo que estaban chupando, después
continuaron con la sal, la cual fácilmente también adivinaron, luego
continuaron con el pepino con ese tardaron un poco más pero María fue la
primera en reconocerlo, se notaba el gozo de los payasos al estar metiendo
cosas en las boquitas llenas de dientes de leche de mis niñas y como todos
ustedes imaginaran faltaba lo mejor ambos payasos se desabrocharon sus
braguetas dejando salir sus penes ya erectos por todos los juegos previos, el Mantecón
tenía un pene de lo más normal se podía
decir que hasta pequeño aunque ancho, mientras que el Burro hacía honor a su apodo, tenía un pene grande
sin llegar a ser monstruoso se pude decir que solo un poco arriba del promedio,
ambos penes morenos con venas negras, ambos con la intención de ser mamados por
los infantiles labios rositas de mis niñas.
-Abran grande la boca niñas
y recuerden solo mamar sin morderlo.
Ambos payasos casi al mismo
tiempo introdujeron sus aparatos reproductores en las boquitas de mis niñas, al
mimos tiempo ambos lanzaron unos suspiros de satisfacción cuando sintieron como
los labios infantiles comenzaron con la succión casi de manera sincronizada,
era un espectáculo aberrante lo que estaba pasando frente de mí, mis tiernos
niñas eran violadas oralmente por unos payasos desconocidos de alguna forma en
mi cabeza lograba hacer ese momento más morboso, me preguntaba ¿dónde abrían
estado esas vergas antes?, ¿abrían tenido relaciones sexuales la noche anterior?,
¿estarían limpias? y mira en donde están ahora siendo devoradas por mis niñas,
pude notar que Irina casi se metía por completo la verga del Mantecón en la
boca se notaba la maestría que mi niña a su corta edad, ya que su maestro la
había instruido muy bien, por otro lado María solo podía meterse la cabeza del
pene que lo toco, al ser más pequeña y menos hábil le costaba mamar un poco más
que a su hermana, el sonido que producían los penes en las bocas de mis niñas
era embriagador créanme cuando les digo que es el sonido más enviciaste del
mundo, todo aquel que ha tenido la fortuna de recibir sexo oral de una niña
sobra de lo que hablo ese sonido no se puede igualar por una mujer, los
pequeños gemiditos que lanzaba María también me estaban volviendo loco y yo
solo estaba mirando, no me imaginaba lo que podían estar sintiendo esos payasos
quienes podían sentir como esa lengüitas jugaban con sus miembros, un en sonido
de poppp. Irina dejo su labor mamatoria para decir.
-Es la varita de
aprendizaje.
Ambos payasos se quedaron
viendo y como que les dio risa, soltando algunas carcajadas y luego me
voltearon a ver, como diciéndome ya sabemos lo que hacer cabron, lo que ellos
no se podían imaginar es que no era yo quien había instruido a las niñas en
esas artes.
Ambos payasos guardaron sus
penes y dijeron.
-Muy bien niñas han
adivinado todo, ahora pasemos al siguiente juego de esta tarde.
El Burro fue hacia una
mochila y saco una botella de vidrio grande de esas llamadas patonas sin
etiqueta que tenía un líquido rojo como si fuera una especie de vino, pero no
estaba seguro que lo fuera.
-Muy bien niñas ahora vamos
a jugar de esta manera, en la mesa mi compañero va a poner una bolita y la va a
esconder dentro de estos vasos, ustedes tienen que adivinar donde quedó la
bolita, si adivinan nosotros les regalaremos un dulce, pero si no tendrán que
dar un trago a este dulce de manzana que tenemos aquí.
El Burro mostro la botella,
señalando cual sería el castigo si mis niñas fallaban, en ese momento decidí
intervenir pues mis niñas eran muy pequeñas para tomar alcohol, no me parecía
que estos payasos las quisieran emborrachar, más o menos se me ocurría para
donde iba el plan de los payasos.
-Ese juego no creo, les
podría hacer daño.
Los payasos pusieron su cara
triste y comenzaron hacer muecas como si quisieran llorar, lo que a las niñas
les dio algo de gracia.
-ooooouuuu, papá no quiere
que juguemos que lastima, ahora que are con todos estos dulce y nosotros que
queríamos jugar con ustedes niñas.
Ambas niñas fueron a donde
yo estaba y comenzaron a jalarme mi camisa.
-ándale papi, déjanos jugar
te prometemos que no, nos hará daño, por favor papá déjanos jugar, ándale no
sean malo papi siiiiiii.
Mis niñas casi me rogaban
que las dejara jugar con esos pervertidos y a mí me gano el morbo de la
situación.
-Mmmm, no lo sé niñas.
-Vamos papá deja que las
niñas jueguen con nosotros es más ten tomate un traguito para que veas que no
sabe feo.
El Mantecón me decía
mientras me ofrecía un vaso con la bebida que había en la botella sin dudarlo
acepte quería saber que era lo que esos hombres le querían dar de beber a mis
hijas, al probarlo me di cuenta que tenía un sabor dulce no sabía para nada
feo, creo que a mis niñas si les iba a gustar, pero también pude sentir que
tenía una gran cantidad de alcohol que era escondido por lo dulce de la bebida,
pero ya saben dicen que la combinación de lo dulce con el alcohol pega más
fuerte, no sé cuánto mis hijas podrían tomar sin sentir sus efectos, era una
decisión difícil, detener este juego o dejar que continuara para saber qué plan
tendrían estos payasos.
- ¿No sabe feo papi?
La voz de mi peque María me
saco de mis pensamientos al voltear a verla todo pequeña, hermosa he inocente
fue el último empujón para darme cuenta que quería saber hasta dónde llegaba
estos juegos pervertidos que tenían preparados los payasos con mis niñas.
-No hija no sabe feo pueden
jugar.
Las niñas y los payasos
celebraron mi decisión y continuo el juego.
-Muy bien niñas entonces el
juego se llama ¿dónde está la bolita?, ustedes tienen que encontrar esta
bolita, entonces dimen niñas ¿Dónde está la bolita?
Al principio en las primeras
tres rondas del juego mis niñas encontraron rápido la bolita y los payasos
aparentaban sufrir cada vez que le atinaban y les regalaban como premio un
dulce de los más corriente a mis niñas, las cuales se alegraban cada vez que
ganaban, ya las tenían donde ellos querían.
Fue al quinto juego que el
payaso comenzó a mover más rápido las manos su maestría como embaucador de este
juego se dio a notar de inmediato, fue mi Irina la primera que perdió y tuvo
que tomar su primer sorbo de ese líquido embriagantemente dulce, el cual tuvo
que tomar de golpe.
-mmm, sabe rico.
Le decía mi niña a su
hermanita desconociendo los efectos que le tendrían a su pequeño y novato
cuerpo dicho elixir, después la que perdió fue mi María quien imitando a su
hermana tomo de un sorbo el líquido, después de nuevo perdió Irina y de nuevo
trago, la empato en seguida María con otro dos a dos, ambos payasos se miraban
cómplices y se reían, viendo como emborrachaban a las niñas, se notaba que
también estaba ya muy calientes, al tercer trago se empezó a notar los efectos
era de esperarse mis niñas nunca en su vida habían tomado alcohol eran unas
niñas delgaditas y finitas sus pequeños cuerpos fueron presas fáciles, Irina ya
comenzaba a tambalear un poco en su lugar lo mismo que María, los payasos se
dieron cuenta y no dejaron pasar esta oportunidad para acelerar las cosas.
-Ahora antes de beber niñas
tiene que darse tres vueltas y luego trago.
Jajajaja, reían los payasos,
mientras mis niñas obedecían y tomaban su cuarto trago con su vuelta incluida,
las niñas ya se veían borrachas entre las vueltas y lo fuerte de la bebida no
paso mucho tiempo para que se notara el influjo del alcohol en ellas, fue
cuando los payasos comenzaron los verdaderos juegos pervertidos.
-Bien niñas vamos a cambiar
de juegos, hace ratos nos dimos cuenta que ya saben mamar muy bien la verga,
jajaja, la competencia será la siguiente, cada una de ustedes nos mamara la
verga la primera que nos saque la leche ganará y le daremos un dulce y la que
pierda se tomará otro traguito, ¿está claro niñas?
Mis niñas no contestaron
pues entre lo tomadas que estaban y que no comprendían muchas de las palabras
pervertidas que este payaso les decía era imposible que pudieran contestar si o
no.
Poco les importo a los
payasos quienes ya de plano se despojaron de sus pantaloncillos y dejaron a la
vista sus erectos penes y sus velludas piernas, ambos se sentaron en las sillas
y separaron sus piernas y como lo habían hecho la primera vez el Mantecón jalo
a mi Irina mientras que el Burro jalo a María, mis niñas al encontrarse de
frente con esos duros mástiles comprendieron de que trataría el juego y ambas
niñas se prepararon paro tragar cada quien su pene.
-Toma papá tú también vas a
necesitar unos tragos para disfrutar de show.
El Burro estiro su mano y me
dio la botella completa y vaya que, si necesitaba valor para no parar ese espectáculo,
ya hacía unos momentos me había sacado la verga y me masturbaba con todo
descaro viendo como esos payasos enfermos disfrutaban de mis ángeles.
Ambas niñas comenzaron a mamar lo más rápido que podían, si en algo se habían caracterizado aparte de su semejanza física y unidad es que entre ellas siempre han sido competitivas y por más morboso que parezca una le quería ganara a la otra a mamar un pene más rápido, Irina podía meterse casi por completo el pene del Mantecón en su boquita, era irreal ver como sus labios rosas recorrían el tordo del pene de ese hombre, hasta casi desaparecerlo dentro de ella y como al llegar a la base sus labios apretaban a su invitado bucal intentando que este liberara su información genética dentro de su tierna pero bien adiestrada boquita, si su maestro la viera seguramente se sentiría orgulloso, poco le importaba a Irina que la mata de vellos púbicos le topara su nariz o el color a amoratado que este pene iba tomando mientras ella lo mamaba, ese payaso obeso se sentía en la gloria sintiendo como esos tiernos labios de 7 años comían su viejo pene, desconocía si ese hombre ya habría degustado antes de otras niñas me imagino que sí, pero me gustaba pensar que mi Irina seria la niña más bella que ese horrible hombre habría tenido la fortuna de tocar, el obeso comenzaba a sudar mientras sentían las delicadas succiones y los soniditos que los labios de la niña hacían al jugar con su pene, él llevo una de sus manos a la cabecita de la niña y tomándola un poco de sus cabellos rubios se dedicó a acompañar el vaivén de la niñas mientras cerraba los ojos y se dedicaba a subir al mismo cielo, ese cielo que solo te puede dar una niña con su infantil boquita.
Por otro lado, a mi María no
le iba también, no solo no era tan diestra como su hermana si no que en comparación
el pene que le había tocado a ella era mucho más grande su boquita aun
abriéndose a su máximo no podía tragar más que solo la cabeza de ese pene, no
obstante, intentaba recorrer con su lengüita
desde la base de ese pene hasta su punta lamiendo como si dé un perrita
se tratara, era sublime ver como esa puntita rosa que era la lengua de la niña
recorría ese pene, era como ver a una hormiguita subir por un palo, cuando
llegaba a la punta de nuevo metía solo lo que ella podía, ósea solo la cabeza
de ese pene y volvió a repetir la acción, a sus 5 años, mi María iba en camino
a convertirse en una experta mamadora, cuando María tenía la cabeza de ese pene
metida en su boquita, el Burro puso su mano en la cabeza de la niña y ya no la
dejo salir, comenzó a hacer un poco de presión y a llevar su pelvis hacia
arriba, haciendo que la boca de mi niña se abriera lo más que pudiera hasta
topar con lo que parecía el fondo de la boca infantil porque se escuchó una
gran arqueada.
-Uuuuuuaaaahhhhh.
El payaso retrocedió un poco
y después volvió a meter su pene hasta de nuevo escuchar ese envician te
sonido.
-uuuuuuuuuaaaaaaahhhhhh.
Después de esto
relativamente se empezó a coger la boquita de mi María, con un frenesí empujaba
su pene hasta la garganta de la niña quien no podía aguantar la arqueada que le
causaba esto, María intentaba liberarse, pero las manos fuertes del payaso la
sostenían y la empujaba hacia abajo cada que ese verga subía, volviéndose a
escuchar el mismo sonido cada vez que sucedía esto.
-uuuuuuuuuuaaaaaahhhhhhhhh,
uuuuuuuuuuaaaaaaahhhh, uuuuuuuuuuuaahhh.
Irina voltea a ver a su
hermanita al escuchar los sonidos que emitía, pero no dejo de chupar el pene
del Mantecón a quien poco le importaba lo que sucediera a su alrededor el
continuaba ojos cerrados disfrutando de la mamada de mi Irina le proporcionaba,
fue en ese momento que sus músculos se tensionaron mi Irina sabedora de lo que
vendría metió el pene del payaso lo más adentro que pudo de su boquita, y
apretó sus labios, con sonidos como los que emiten los puercos entre gruñidos y
quejidos el Mantecón no resistió más y comenzó a vaciar su esperma dentro de la
boquita de Irina quien hábilmente y sin desperdiciar nada sorbía como si de un
popote se tratara cada emisión que descargara ese pene, los sonidos de la
garganta de la niña anunciaban que el líquido iba con destino a su estomago de
la pequeña, no dejo de succionar ese pene hasta que saco la última gota y este
fue perdiendo dureza dentro de la boca de la niña.
-Gane.
Dijo Irina emocionada
mientras sacaba el pene de su boquita y volteaba a ver a su hermanita quien
seguía siendo utilizada para satisfacer al Burro, el pene del Burro brillaba
por la cantidad de baba que lo bañaba, baba que venía de la boquita de mi
María, quien habría su boquita lo más que podía para intentar recibir al
invasor que la violaba bucalmente, sus ojos llorosos de tantas lagrimas que
habían soltado para ese momento, su cabello rubio alborotado a los lados por el
continuo y salvaje movimiento, ese
cabello que a veces me ocultaba lo que estaba sucediendo, algo de moquito
trasparente escurría por los poros nasales de la niña, y los sonidos de constante
ahogo eran la filarmónica que se había apoderado de esa carpa, un sinfín de
sonetos que niña y payasos componían único seguramente en el mundo, el payaso
componía su obra maestra con su pene y la boquita de 5 años de mi hija María.
Se notaba que María estaba a
punto de llegar a su limite su carita de ángel completamente enrojecida
anuncian que la niña básicamente estaba siendo asesinada por ese pene que no
dejaba de entrar hasta tocar fondo de la garganta de la niña para después salir
lo suficiente para dejar entrar una minúscula pero necesaria bocanada de aire
para de nuevo entrar hasta tocar fondo, se podía notar que en algún momento que
desconozco la niña ya había regurgitado algo, algunos trocitos de
chicharon resbalan por el mástil del
Burro que poco le importaba lo que pasaran con la niña lo único que a él le
interesaba era saciar su pene en esa pequeña boca, finalmente la tortura de la
niña llego a su fin, cuando en una última y feroz estocaba el burro comenzó a
vaciar su esperma dentro de la infantil boca, esperma que resbalo por la
boquita de la niña y el pene del payaso, María estaba incapacitada para poder
devorar la descarga genética del Burro, su boquita había residido mucho pene
por mucho tiempo y ya no podía tragar más, finalmente el Burro la soltó y ella
corrió a buscar consuelo entre mis brazos,
los cuales la abrazaron mientras acariciaba su espaldita y mi otra mano
aun masturbaba mi pene, quien ya también
había liberado su carga en toda mi mano y parte del suelo.
Pero los payasos no pensaban
con terminar todo aquí, no dejaron pasar ni tres minutos cuando el Burro
comenzó.
-Muy bien niñas lo hicieron
muy bien, ahora les devolvernos el favor nosotros vengan.
El Mantecón tomo a mi Irina
de su mano y la jalo hacia la mesa, el Burro estiro su mano hacia mi María
quien continuaba en mis brazos, por un momento pensé que después de lo sufrido
la niña ya no quedría ir con él, pero para mi sorpresa María estiro su manita y
dejo que se la llevara igual para la mesa donde ya estaba su hermana.
-Antes de comenzar niñas
creemos que en necesario otro traguito.
Con una seña me indicaron
que querían la botella, y comenzaron a servirles a cada quien su trago, no sé
si con la mamada que les habían hecho y por el tiempo que había pasado mis
niñas se veían un poco más mareadas, después de tomar hasta dejar vacíos sus
vasos, cada payaso cargo a su niña hasta sentarlas en la mesa, después las
hicieron acostarse por completo, luego ambos levantaron sus vestidos dejando a
la vista su linda ropa interior de las niñas, mi Irina llevaba un calzoncito
completamente blanco mientras que María llevaba un calzoncito blanco pero con
pequeñas florecitas amarillas, mis niñas acostadas sobre esa mesa se veían
divinas una alucinación hecha realidad, sus lindas y torneadas piernitas eran
divinas, los payasos las contemplaron por un momento y después ambos quitaron
las ropas interiores de mis niñas dejando a nuestras vista esa vaginitas
rositas, bien cerraditas propias de niñas de su edad, los payasos comenzaron a
sobarles levemente sus vaginitas con sus dedos, las niñas solo lanzaban
pequeñas risitas de borrachitas y se dejaban tocar por estas escorias.
-mmmmm que delia.
Dijo al Mantecón mientras sumergía
su cara entre las piernas de mi niña y succionaba su pequeña vaginita, no tardo
casi nada en hacer lo mismo el Burro quien se apodero de la intimidad de María,
quien suspiro al sentir esa lengua abrir sus cerrados pliegues vaginales, ambas
lenguas jugaban con los pequeños clítoris de las niñas, quienes comenzaban a convulsionarse
por esa sensación, los sonidos que emitían ahora eran de chupetones,
succiones y lamidas, aparte de pequeños
y muy deliciosos gemiditos que emitían las niñas, ambos payasos devoraban con enorme gula a las
pequeñas, por mi parte ya me había puesto de pie y ahora estaba aún lado de la
mesa viendo el espectáculo más de cerca, mientras continuaba masturbándome.
El Mantecón fue quien le dio
vuelta a la niña poniéndola boca abajo y obligando a la infante a poner en
pompa su colita para que este continuara comiéndola, mientras que el burro, se
reservó a continuar en la misma posición con María, el Mantecón lamia con
desesperación la vaginita de Irina quien ya había comenzó a gemir por el trato
que estaba recibiendo, en un momento pude observar como el Mantecón chupo unos
de sus dedos y comenzó hacer círculos en el diminuto y rosadito ano de Irina
sin dejar de chupar su vaginita.
Me concentre en ver como el
Burro comía literalmente la vagina de María, me era especialmente llamativo ver
como si fuera un separador su lengua abría los pliegues de la pequeña vagina de
la niña y lamia todo su centro para de nuevo repetir esta acción una y otra
vez, la cantidad de baba que escurría de la lengua del tipo hasta el pequeño
anito de la niña también era para destacar.
Ayyyy, se escuchó chillar a
mi Irina, voltee a ver que sucedía y cuál era el motivo de ese grito, el payaso Mantecón había metido la mitad de su
dedo en el trasero de la niña y ahora hacia pequeños círculos dentro intentando
expandirlo, lo cual le causaba algo de molestia a Irina, el tipo al poder
conseguir esta exitosa invasión estaba como loco, sus lamidas se intensificaron
al igual que los movimientos con su dedo, metía y sacaba he intentaba expandir
más el rosa orificio de la niña.
-Ayyy, ayyy, ayyy, ayyy,
ayyy, ayyy, ayyy, ayyy, ayyy, ayyy.
Era todo lo que Irina podía
decir ante tal invasión, los dedos del payaso eran gordos y reclamaban gran
cantidad de espacio dentro de la niña, se notaba como ese dedo era aprisionado
por el orificio de la niña y que era difícil las maniobras que este intentaba
realizar dentro de ella.
-Pero que apretadita estas
niña, no me digas que eres virgencita por detrás.
El tipo reía mientras decía
esto y continuaba con sus movimientos, era lógico que una niña de 7 años nunca
hubiera recibido sexo anal pensé, el payaso dejo de mamar la vagina de la niña
y se dedicó solamente a trabajar intentando expandir el anito de la infante,
poco a poco el dedo iba ganado espacio en el pequeño orificio, al grado que ya
se podía mover con mayor libertad.
-Ayyy, ayyy, ayyy, ayyy,
ayyy.
Irina solo se quejaba, pero
se dejaba que esos dedos cada vez se hundieran más en su infantil ser, hubo un
momento que el payaso cargo a mi niña y la llevo hasta la silla para que se
sentara sobre de él.
La puso de frente con sus
piernitas abiertas mientras le daba besos en su frente, la imagen era muy
bizarra ver a ese hermoso cuerpecito de tenia mi niña montado en esa mole sin
forma, el sujeto en un momento levanto un poco a mi niña y pude ver como
intentaba colocar la punta de su pene justo en el centro de las nalguitas de mi
niña, el contraste de sus pieles era muy claro, mi niña era piel clarita algo bronceadita
mientras que ese payaso era moreno y quemado, estos contrastes de pieles
resaltaba más en sus partes íntimas de cada quien.
Logro acomodar su pene justo
a la entrada del pequeño orificio anal de la niña y una vez ahí, comenzó hacer
algo de presión era evidente que ese payaso intentaba penetrar la colita de mi
hija.
-Aayyy, AAYYYY, AYYY, AYYYY.
Dijo mi niña en tonos más
fuertes, pero cada vez que el payaso intentaba introducirse era rechazado por
el pequeño orificio, pero el payaso no cedía apenas era rechazado cuando de
nuevo volvía a tomar posición para volver a la carga.
-AYYY, AYYY, AYYY, AYYYY.
Irina continuaba con sus
quejas, el sujeto volvió a llenar su mano con saliva para lubricar bien su
pene, luego lo volvió a colocar en la entrada del ano de la niña, pero esta vez
utilizo sus dos manos y abriendo las nalguitas de Irina y ayudado por la
gravedad la cabeza de su viejo pene por fin pudo entrar dentro del traserito de
la niña.
-AYYY, AYYYYY, AYYYYY,
AYYYY, AYYYYY, AYYYYY, AYYYYY, mi colita señor, me duele mi colita.
Dijo Irina al sentir la
brusca invasión del aparato reproductor del payaso, al payaso poco pareció
importarle una vez estando dentro de la infante seguramente sentía lo
prestadito que estaba y por nada del mundo sacaría su pene hasta haber
terminado de romper esa colita.
-Uuuuuufffff, ya entre, ya
te estoy penetrando zorrita, que apretadita estas, soy el primer hombre que te coge el culo.
El payaso decía esto con un
morbo que se podía notar que estaba en el cielo mismo sintiendo los espasmos de
apriete que le regalaba el traserito de Irina intentando volver a su forma
original, el payaso continúo metiendo en poco más su pene dentro de la niña
hasta que con la ayuda de la gravedad un cuarto del pene ya se alojaba dentro
del culito infantil.
-Ayy, ayyy, ayyyy, ayyy, por
favor señor payaso, me estar partiendo mi colita sáquemela por favor, me duelo
mucho.
El payaso se puso de pie
cargando a mi hija y acercándose a la mesa dijo.
-Silencio niña, vasta de
lloriqueos, solo relájate pronto te acostumbraras ya verás sete pasara el dolor
y después vas a querer que siempre te coja solo por tu culito.
Llegando a la mesa como pudo
volteo a Irina hasta dejarla boca debajo de nuevo, sin sacarle ni un centímetro
de su pene.
-Ayyy, mi colita, ayyy mi
colita, ayyy mi colita.
Decía Irina a cada
movimiento que el Mantecón hacia dentro de ella.
-Mira papá mira como ya se
traga una verga tu niña, ven acércate.
Me acerque mientras el payaso volvía abrir las nalguitas de mi niña solo para mostrarme de que forma tenia empalada a la pequeña Irina, era de no creerse como esa cosa tan ancha había podido adentrarse en el ano de mi niña y como se mantenía firme dentro de ella a pesar de los movimientos que realizaba por inercia el cuerpo de la niña intentando repeler al invasor, lo que para mi niña era un sufrimiento para el payaso era un goce continuo.
Puso ambas menos en la
pequeña cintura de mi niña y levantando sus nalguitas un poco de la mesa empezó
el trabajoso mete y casa del infantil orificio anal.
-Nooo, señor payaso no se
mueva, sáquela, aay, ayy, ayy, ayy.
Decía mi Irina a lo que su
abusador contestaba.
-No la voy a sacar te estos
cogiendo niña.
-Sáquela, aay, ayy, ayyy,
ayy.
-Nooo.
Esta acción se repetía cada
vez que Mantecón entraba Irina pedía que se la sacara a lo que el payaso
contestaba con un rotundo no, después de unos minutos Irina ya no dijo nada
solo saco su lengüita por la boca y se dedicó a lanzar pequeños gemiditos de
dolor.
-Aayy, ayyy, ayyy, ayy,
ayyy, ayyy, ayyy, ayyy, mi colita, ayyy, mi colita.
Por fortuna para la niña y a
pesar que el Mantecón intento alargar lo más posible esto no pasaron ni diez
minutos cuando el viejo payaso comenzó a correrse dentro de la colita infantil
de Irina.
-Aaaaarrrr, arrrrr, arrrr,
ufffff.
Se presionó todo lo que pudo
contra Irina mientras descargaba en el intestino de la niña toda su carga
genética.
-AYYYYYYYYYY,AYYYYYY.
Fue lo único que dijo Irina
supongo que sintiendo como le depositaba esperma dentro de ella, poco a poco
fue volviendo las respiraciones de ambos a la calma y el viejo payaso fue
retrocediendo poco a poco hasta que salió de dentro del pequeño orificio.
-¿ya acabaste wey? Porque es
mi turno.
Decía el Burro quien hace
ratos que había dejado de manosear a María y solo se había dedicado a observar
como su compañero gozaba de lo lindo con esas nalguitas.
-Ya cabron te la deje bien
abiertita para que no te cueste trabajo, jajaja.
El mantecón decía esto
mientras se limpiaba su pene con el vestido de mi niña como si de una
servilleta se tratara, a mi niña la había dejado tirada sobre esa mesa, se
podía ver un gran círculo rojo en medio de sus nalguitas, fácilmente cabían dos
de mis dedos en él, el anito de la niña palpitaba intentado recuperar la forma
a cada palpite salía el esperma depositado del Mantecón, salía revuelto con un
líquido rojo prueba inequívoca que ese culito acababa de ser desvirgado, mi
niña intentaba recobrar el aliento, entre su penetración anal y el efecto del
alcohol estaba ya rendida, no podía ni siquiera entender que detrás de ella el
otro payaso con una verga aún más grande comenzaba a ocupar el lugar de su
amigo y apuntaba su pene a ese círculo enrojecido y maltratado con la intención
de hacer uso nuevamente de él.
De un solo y brusco empujón
el Burro logro meter casi un cuarto de su alargado pene, la niña al sentir este
nuevo invasor solo grito.
-Yaaaa nooo. Aayy, aaay
ayyyyyy.
Intento como gatear con sus
manos para liberarse, pero era inútil el payaso detrás de ella la tenía bien
sujeta y no la dejaría ir hasta quedar satisfecho.
-No,no,no,no,no, calmada
gatita a dónde vas, tranquila que me toca a mí darte amor.
Le decía esto a la muy
maltratada Irina mientras le acariciaba su espaldita como si de una gatita se
tratara en verdad.
-Nooo, mi colita ya me arde
mucho, me arde mi colita, me van a partir mi colita.
Las suplica de la niña eran
acompañadas de algunas lágrimas y era natural pensé, si a las mujeres adultas
les cuesta mucho el anal con más razón a una niña de 7 años y más que esta no
era la primera era su segunda penetración anal seguidas y sin tiempo de
descanso.
El payaso ya no escucho más
suplicas y comenzó con su mete y saca endemoniado a diferencia del Mantecón que
era más paciente al Burro no le importo y era más brusco, supongo que ayudo
también que encontró menos resistencia por parte del anito de Irina.
-Auuuu, auuuu, auuuu, auuuu,
auuuu, auuuu, sssss, sssss, sssss, sssss, ssss, ayyy, ayyy, ayyy, ayyy, ayy, mi
colita, mi colita, mi colita, me arde mi colita.
Pop, pop, pop, pop, pop,
pop, pop, pop, pop, pop, pop, pop, era todo lo que se escuchaba en ese momento
ambas partes luchaban cada una con su resistencia, uno intentando prolongar el
placer lo más posible que pudiera, otra intentaba resistir con todas sus
fuerzas el empalamiento al que era sometida, para fortuna de la niña al igual que
Mantecón el Burro no duro ni 6 minutos a la velocidad que intentaba cogerse la
infante era imposible que durara mucho y tal y como su compañero lo hizo entre
gruñidos lanzo su material genético dentro del intestino de la niña.
-Ayyyyyyyyy.
Mi Irina se quejaba
sintiendo como se vaciaban por segunda vez dentro de ella, poco a poco fue
bajando la erección del payaso quien finalmente se Salió de dentro de la
niña.
Después de esto ambos
payasos comenzaron a vestirse como si nada, mi Irina se quedó inmóvil tiradita
sobre esa mesa, tenía un gran hoyo dentro de sus nalguitas, eso que una vez fue
un puntito rosa ahora era un boquete rojo y palpitante que escupía a cada
palpitación semen con algo de sangre, ella no decía nada ni se movía, solo
respiraba agitada sin decir nada.
Los payasos terminaron de
vestirse, para ellos Irina no era nada, era solo un pedazo de carne donde se
habían saciado esa tarde, mi María solo había visto lo que pasaba sin decir una
palabra los efectos del alcohol aún estaba presentes en ella, finalmente los
payasos se despidieron no sin antes darme sus teléfonos y me dijeron que si en
algún momento quería hacer algo para las niñas con gusto les llamara y salieron
de la carpa como si nada hubiera pasado, como si dentro de esta carpa no
hubiera una niña hermosa que acababa de
ser desvirgada anal mente.
Como pude recompuse a las
niñas, les acomode sus vestidos y les puse sus ropas interiores que habían
quedado tiradas en el suelo, las intente peinar con mis manos y luego cargando
a Irina y llevando de la mano a María salimos lo más rápido posible de esa
feria.
Por fortuna cuando llegue a
casa mi esposa aún no había llegado, lleve a mis hijas a acostar pues después
de todo lo que habían pasado y por el alcohol que habían tomado estaba muy
cansadas, al llegar rápidamente se durmieron, me preocupaba un poco Irina el
cómo reaccionaría y si se iba a quejar de su colita en los días siguientes, no
quería llevarla al doctor y que se descubriera algo, me daba miedo un poco
pensar en eso.
Cuando llego mi esposa le
dije que las niñas estaban cansadas y tuvimos mucho sexo esa noche, estaba
vuelto todo un semental por todo lo que había vivido ese día, las imágenes de
mis niñas jugando con esos payasos me volvían loco, las imágenes de mi Irina
siendo sodomizada era lo que más tenia presente en mi cabeza, incluso le
propuse tener sexo anal a mi mujer, nunca lo habíamos hecho así, lamentablemente
mi esposa no aguanto dijo que le dolía mucho y que mejor otro día lo
intentáramos, pensé “no puedo creer que mejor nuestra hija haya aguantado hasta
dos y tú no”, pero bueno que se puede hacer.
Finalmente, mi esposa quedo
domina y yo aún inquieto decidí levantarme para ver si Lucifer estaría
conectado y avisarle todo lo que había pasado, aunque pensaba que lo más seguro
es que él ya sabría cada detalle.
Al entrar observe que tenía
un correo de mi jefe así que decidí abrirlo y este decía;
Hola_______ ya hablé con los
patrocinadores y les parece buena idea que tú seas el reconocedor de los
talentos creen que con tu vasta experiencia y profesionalismo puedes ayudarnos
a encontrar las nuevas modelos ya que las ultimas que mandaron no resultaron
ser tan profesionales, siempre y cuando no descuides tus otros trabajos para
nosotros es perfecta la idea, te mandamos unos PDF con la información y fotos
de las niñas para que te contactes con ellas ya tu veras como la seleccionas
confiamos en ti, saludos.
Se me dibujo una sonrisa de
oreja a oreja cuando abrí el PDF eran más de 300 niñas que querían ser modelos
en marcar prestigiosas no solo de nuestro país sino de todo el continente
americano, y habían caído justo en mis manos, si todo lo que les conté podía
hacer con mis hijas ¿Qué no podría hacer con todas estas niñas?
Continuara ……………..










Me encantó la parte en que Irina se presenta dando sus datos personales. También me gusta que el padre no abuse de sus putitas, que sean otros es muy original. Me gustaría que el profesor sea el que desvirgue a las putitas, se lo merece por entrenarlas y que también entreviste a la menor
ResponderBorrarGracias por leer la historia y por tu comentario.
BorrarBuen relato. Esperando continuacion
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