Mi hermanita abriéndose paso a un mundo nuevo (Epi.5)

 



Mi papá no siempre fue en gordo alcohólico como lo era ahora, no, alguna vez fue un joven con sueños e ilusiones que lamentablemente fue perdiendo con el pasar del tiempo, siempre fue muy trabajador, pero nunca fue suficiente para mi mamá, siempre lo considero muy poco para ella, mi mamá siempre ambiciono una mejor vida para ella y para nosotros y supongo que al no poder satisfacer las exigencias de mi madre poco a poco fue orillando a mi padre a la bebida, lo que al final terminaría siendo el divorcio completo, eso ya de plano lanzo a mi padre al alcoholismo y a descuidarse por completo en su físico y en su forma de vivir.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

Lo que nunca imagine fue que fuera capaz de tener relaciones con su propia hija, esa noche después de que él se retiró y dejo a mi hermanita toda agotada y llena de su semen, me preguntaba desde cuando había pasado eso, cuando fue que él comenzó a tocar a Danielita y tener relaciones con ella, ahora creo entender que él fue el primer hombre en la vida de Danielita, no podía creer lo que había visto, ahora entendía porque Danielita y yo éramos tan calientes, pues mi papá y mi mamá era unos cochinos lujuriosos y seguramente no lo había heredado a nosotros, no sé en qué momento me quede dormido pero caí en un profundo sueño.

Me despertó un fuerte ruido que me asusto en poco y me saco de mis sueños, mire mi reloj y eran casi las 5 de la mañana, el ruido había sido causado por mi padre quien alistaba sus cosas para salir a trabajar, él trabajaba en un mercado vendiendo papas, y pese a que era un borracho, desobligado y lujurioso, nunca fue flojo y no importaba como fuera aun estando ebrio incluso nunca falto a su trabajo, eso si se lo tengo       que reconocer a mi padre, fue siempre muy trabajador, lo que a él le falto fue estudio y oportunidades porque las ganas de salir adelante siempre las tuvo.

Me quede escuchando como prendía su vieja camioneta y partía a su trabajo, la casa se quedó en silencio, era una casa vieja en su mayoría hecha de manera, dejada a mi papá por mis abuelos quien ya había partido a la otra vida, tenía recuerdos de más niños de cómo se veía esa casa, con flores y muy limpia, mi abuela metida en la cocina y atendiendo sus plantas y mi abuelo quien salía a trabajar al campo para luego llegar a sentarse a su mecedora, en su tiempo era un casa muy bonita, en lugar perfecto para vacacionar para cualquier niño, era la típica casa de los abuelos, no era en lo que se había convertido ahora, era más una casa de terror, descuidada y alejada de todo, lejos quedo esa linda casa en la que Danielita y yo corríamos jugando con el perro de mi abuelo o persiguiendo mariposas, ella con sus vestidos floreados que tanto le gustaba ponerle mi abuela, la recuerdo se veía hermosa desde pequeña Danielita, ¿Danielita?.

Recordé lo que apenas hace unas horas la había hecho mi padre a mi hermanita, y con la imagen aun nítida de ella en su niñez tenía una erección como la de un martillo, incluso podía decir que me dolía de lo caliente que estaba, trague un poco de saliva en mi boca seca y con mucho cuidado me levante de mi cama, hice aun lado mi cortina para verla ahí, durmiendo de ladito, ella miraba hacia la pared de tablas mientras me daba la espalda, ahí estaba ella la causa de mis delirios, de mi excitación de mis desvelos, durmiendo plácidamente como una bebé, era increíble en verdad como ese ángel de apenas 10 años podía despertar tantas pasiones en los hombres, como era posible que esa niña flaquita con unas piernas largar y firmes y un trasero respingón pudiera hacer ya tantas cosas en el sexo.

Lentamente me baje mi pijama dejando al descubierto mi pene, para poco a poco comenzar a masturbarme a unos centímetros de Danielita, quien lejos de imaginar lo que pasaba seguía durmiendo como bebé, veía como su respiración subía y bajaba su cuerpo era como algo hipnótico, pensar que ese ser perfecto y deseable era mi pequeña hermanita y estaba a unos centímetros de mí, tenía que hacerla mía, no era posible que el obrero, Don Francisco y mi propio padre ya hubieran disfrutado de ella en más de una ocasión y que yo, que era la persona más cercana a ella no haya pasado de tímidos tocamientos mientras ella dormía, pensé en meterme directamente a la cama y comenzar a tocarla y hacerla mía, sabía que era muy caliente seguramente no me diría nada, pero mi propio miedo a mi inexperiencia me detenía, era un joven de 12 años que no había tenido ni su primer beso mucho menos había estado con una mujer y mi hermanita ya con experiencia a sus cortos 10 años ya había estado con 3 hombres, me daba miedo pensar que mi inexperiencia la molestara o que no le gustara, pero no me podía irme de ahí tenía que intentarlo o moriría de sentimiento.

Lentamente comencé a bajar la pequeña sabana que cubría su cuerpo, la cual al caer fue dejando al descubierto el fino cuerpo de mi hermanita, ella solo dormía con un pequeño camisón y su ropa interior, deje al descubierto su lindo trasero, se veía muy deseable era levantadito muy perfecto, comencé a pensar en lo mucho que habría disfrutado Don Francisco cuando metió su pene por ese orificio tan pequeño, debe ser el cielo, no estaba seguro pero podría decir que Don Francisco fue el primer hombre en arrebatarle su virginidad anal a Danielita, yo también quería probarlo, se debe sentir delicioso, estaba decidido también me la cogería por su culito,  con mis manos tome parte de su cabello labio, y lo lleve lentamente hasta mi nariz, olía a shampoo de fresas, era delicioso el olor de Danielita, tome su lindo cabello y lo enrollo en mi pene, se sentía divino el contacto de su cabello con mi mástil, y comencé a masturbarme con él,  ver la carita tierna de mi hermanita, sus lindas piernas sus nalguitas que bajo esa tenue luz que apenas se colaba en la habitación era lo mejor del mundo, pensaba en todo lo que le había visto hacer, en como ese obrero la había recargado en los costales para tomarla como un animal, en como el viejo de Don Francisco se la había cogido en se catre, cerraba mis ojos y casi, casi podía escucharlo rechinar, el como la había hecho suya a la niña borracha después de la fiesta y mientras otros hombres se iban a coger a mi madre mientras él aprovechaba para desvirgar anal mente a la niña, y como mi padre la había hecho suya a un metro de mí, sin importar nada, lo cierto es que ella había gozado, pero lo más importante pensaba en todo lo que yo le aria, a diferencia de los demás pervertidos yo la tendría solo para mí, sería mi noviecita, mi saco de práctica, con ella cumpliría todas mis fantasías y practicaría para cuando conociera a mis futuras novias, era delicioso pensar en todo lo que le aria.

Guie mi mano izquierda hasta esas lindas nalguitas que asomaban por el pequeño camisón que usaba mi hermanita el cual se había subido, inclinándome un poco mientras continuaba masturbándome logre tocar esas lindas nalguitas, ¡pero que! Sentí inmediatamente húmeda mi mano y algo pegajosa, por la poca luz que entraba y la naturaleza del líquido no se veía, pero las nalguitas de Danielita de la parte de abajo estaban mojadas supongo que por sus propios jugos y por la gran cantidad de semen que mi papá le habría vertido dentro, me sorprendió que aún no se hubiera secado, por un momento sentí un poco de asco el sentir mi mano tan húmeda y pegajosa seguramente por los fluidos de mi padre, pero después el morbo me gano y poco me importo, como si fuera una crema y con gran gozo comencé a esparcir ese líquido por todas las nalguitas de mi hermanita mientras daba pequeños apretones a su bien formada figura, sentir lo dura de sus nalguitas mientras me masturbaba con su cabello era lo más alucinante que había hecho en mi joven vida.

Sin poder resistir mucho y por el gran placer que sentir comencé a venirme sobre el cabello de Danielita quien seguía dormida, no pude aguantar mis quejidos de placer mientras vertía mi esperma sobre su cabello, la mayoría de mi semen fue aparar al cabello de Danielita, pero una gota fue a caer directamente en su oreja lo cual le ocasionó un poco de comezón, rascándose su oreja y despertando brevemente al sentir mis caricias sobre su pequeño cuerpo.

- ¿Qué pasa?

-No pasa nada hermanita, solo soy yo, me quiero acostar contigo.

Sin dejar de tocar sus lindas nalguitas intente meterme a su cama, imaginaba todas las cosas que le iba hacer una vez que estuviera junto a ella.

-No hermano espérate.

Ella se dio la vuelta y empujo un poco su cuerpo para tapar el espacio donde pensaba acostarme, con mi excitación que sentía poco me importaba he intente mover a mi hermanita para hacerme un espacio.

-ya te dije que no hermano, no molestes y déjeme dormir.

Sus palabras fueron recia y directas creo que nunca en su vida me había hablado así, en un minuto mi corazón se rompió y con él todas mis fantasías, todas las cosas que había imaginada se habían esfumado en un segundo, mi hermanita me había rechazado o al menos así lo sentí, algo apenado y resignado volví a mi cama mientras mi hermana seguía durmiendo como si nada, eso sí con todo mi semen por todo su cabello, pero eso ya poco me importaba, me sentía triste, enojado, frustrado, no podía imaginar por qué mi hermana no me había dejado acostarme con ella, tal vez simplemente estaba cansada o realmente no quería estar conmigo, me ponía furioso porque había visto lo fácil que había resultado para otras personas el estar con ella y cogérsela sin ningún problema, el obrero, Don Francisco he incluso mi padre, se notaba que era un putita, pero no conmigo, yo que había crecido con ella y a mí me había rechazado, tal vez me consideraba feo o poco hombre, ¿no era un viejo maduro como ellos?, no podía darle el mismo placer o simplemente no quería estar conmigo, fue la primera vez que una mujer rompió mi corazón, muy enojado y frustrado poco a poco me fue venciendo el sueño.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

A la mañana siguiente me desperté algo tarde, lo sé porque el sol ya entraba por todas las rendijas de las tablas he iluminaban casi todo el cuarto, supongo que por la desvelada que me había dado tocando a mi hermanita me había costado despertarme, inmediatamente se me vino a la mente lo que había pasado entre Danielita y mi padre y después lo que había pasado conmigo la forma en que me había rechazado, mire para la cama de Daniela pero ella ya no estaba, me cambie y luego baje a la sala, ahí estaba Danielita, con un short rosa y una playera blanca, estaba acostada en un sofá viejo que tenía mi papá, tenía sus lindas piernas levantadas y sus audífonos puestos mientras veía su celular, no podía dejar de ver como se movían sus piernas y seguirlas hasta el borde de su pequeño short, Danielita era una niña muy deseable a sus apenas 10 años.

Intente no quedarme tanto tiempo embobado aún tenía muy presente el rechazo de anoche y me dolía un poco, ella ni me saludo ni nada siguió en lo suyo como si nada hubiera pasado, por mi parte enfile hacia la cocina para buscar algo que desayunar porque ya era tarde y tenía hambre, pero al abrir el refrigerador me di cuenta que no había nada que comer, algunas tortillas  echadas a perder, latas de cerveza bacías y algunas llenas, se notaba que en ese casa hacía tiempo que no había nada comestible, fui hasta donde estaba mi hermana y le pregunte.

- ¿ya desayunaste?

Ella quitándose los audífonos de los oídos contesto.

-No porque no hay nada y papá no me dejo dinero ni nada, ni mi mamá, pensé que te habían dejado a ti.

A lo que le respondí.

-No me dieron nada, vaya dilema, bueno no queda otra que esperar a que llegue papá.

No se dijo más mi hermanita se volvió a poner sus audífonos y de mi parte salía a ver el patio de la casa de mis abuelos, en verdad que no había mucho que hacer en ese lugar, cuando éramos niños era divertido, pero ahora ya de adolecentes era aburrido, la casa de papá estaba a las afueras de la ciudad en unas de sus entradas,  se puede decir que estaba algo así la horillas de carretera, no justo en la horilla pero cerca de, había más casas pero estaban algo retiradas, como a 500 o 700 metros, si seguías derechos por la carreta llegabas a ellas.

Solo me quede sentando mirando como habían cambiado las cosas que recordaba de niño y ahora se veían diferentes, miraba a lo lejos una casa y recordaba que abecés con mi hermanita íbamos a jugar porque ahí también había dos niños uno de mi edad y una niña un año mayor a Danielita, pero los cuatro nos divertíamos mucho, me preguntaba ¿si aún seguirían ahí?, el tiempo pasaba y ni las luces de mi padre, serian cerca de las 3 de la tarde cuando escuche a Danielita decirme.

-Ya no aguanto tengo mucha hambre, voy a ir a ver a mi papá a su trabajo para que mede para comprar comida.

El mercado donde trabajaba papá estaba algo lejos como a unos 4 o 5 kilómetros de donde vivimos, pero si seguías derecho por la carretera podías llegar caminando, recuerdo que a veces con mi mamá hacíamos ese recorrido caminando para comprar algo en el mercado, pues antes mi papá no tenía auto y de regreso pedíamos un taxi, no recuerdo si mi hermana había hecho también ese viaje, pero seme hacia algo lejos para ir hasta haya.

- ¿apoco te vas a ir caminando?, está muy lejos para caminar hasta haya.

Le pregunte como advertencia más que como pregunta de lo que estaba pensando hacer, a lo que ella me contesto.

-Si voy a ir caminando, ya tengo mucha hambre y no sabemos cuándo piensa llegar papá.

Diablos tenía razón tal vez mi papá tenía otros planes y si nos atontábamos nos podíamos quedar sin comer todo el día, una vez analizado esto me apresure a decirle a Danielita.

-Bueno está bien te acompaño.

-ok, deja me cambio. 




Fue lo que me contesto y se volvió a meter a la casa, la idea de caminar toda esa distancia no me hacía muy feliz, pero dejar ir sola a mi hermanita por toda la carreta con los deseos que ahora sé que provoca era una mala ideas, si le llegaba a pasar algo seguramente mis papás me matarían, además si pasaba algo quería estar ahí para verlo y caminar con Danielita también me parecía algo divertido por todas las miradas lujuriosas que seguramente atraería hacía ella.

Cuando salió mi hermanita se veía espectacular, se había puesto una falda rosa holgada  y su blusa blanca se la había dejado con sus tenis blancos y una gorra rosa con su cabello suelto, ella estaba lista para caminar, trague un poco de saliva y comenzamos a caminar por la carretera, era alucinante vera caminar ese niña como si nada, se le veían sus pierna riquísimas de vez en cuando dejaba que ella tomara un poco la delantera para poder verle el bamboleo de sus lindas nalguitas, esas nalguitas que había estado tocando a penas anoche, su lizo cabello seguía oliendo delicioso a fresas, se notaba limpio, mi hermanita siempre había sido muy limpia en especial con su higiene personal, se notaba que esa mañana ella se había levantado a bañarse, era delicioso ir caminando con Danielita, no platicábamos de nada pues a pesar que somos hermanos nunca hemos sido muy platicadores.

Mientras caminábamos varios tráileros hacían pitar su claxon y alguno que otro automovilista, eran las sensaciones que causaba ver a mi hermanita caminar por la carretera, era impresionante como esa niña a sus 10 años y aun sin pechos podía causar todas esas sensaciones en los hombres, eso sí Danielita tenía un lindo trasero respingón desde pequeña que había sido la causa de su perdición, lejos de muchos claxon y uno que otro grito que no parecían causar efecto en Danielita el recorrido fue solo algo cansado pero nada paso a mayores.

Cuando llegamos al mercado mi papá no estaba muy contento de vernos, nos pegó una regañada por irnos hasta haya caminando, bueno la regañada fue más para mí por exponer a mi hermanita, le dijimos que no había nada que comer y que por eso queríamos que nos diera para comprar algo, se notaba que ya tenía algunas cervezas encima, mientras me regañaba veía que de vez en vez volteaba a ver la piernas de mi hermanita, menudo cabron ahora ya también tomaba en su trabajo y por cómo veía a Danielita supongo que hoy tampoco se la perdonaría a la niña.

Finalmente nos dio algo de dinero y nos manado a comer a un local de barbacoa que estaba dentro del mismo mercado, cuando llegamos la señora nos atendió muy gustosa, decía que nos conocía desde niños, que conocía a nuestra madre y que, si no, nos acordábamos de ella, nosotros contestamos que la verdad no, tenía mucho que no íbamos a ese pueblo, ella nos preguntaba por mi mamá y por qué había hecho de su vida, mientras comíamos llego su esposo un viejo muy gordo y panzón muy moreno con un mandil muy manchado.

-Mira Adán te acuerdas de los hijos de Laura, mira son ellos vinieron de visita con su papá.

El viejo volteo a vernos, pero inmediatamente plasmo su miraba en Danielita quien sentaba como estaba se le había subido un poco la falta dejando ver casi hasta el inicio de su ropa interior, el viejo no disimulaba ni un poco mientras se comía a Danielita con la mirada.

-Pero mira como han crecido chamacos, ya son todos unos jóvenes, en especial tu Danielita, ya eres toda una señorita y muy hermosa si me dejas decírtelo.

Su esposa le dio un golpe en su costado con su codo y le lanzo una mirada de pistola, pues para nadie había pasado desapercibido la forma en que miraba a Danielita, mi hermanita no contesto nada solo siguió comiendo, para antes de que termináramos el viejo llego con dos tacos más y un refresco para mi hermanita cortesía de la casa como él nos dijo, no dejaba de verle las piernas a mi hermanita, Danielita que ya se encontraba llena termino dándome los tacos y el refresco que le había llevado, al final pagamos y nos despedimos, mientras nos alejábamos pude ver como el viejo no le quitaba los ojos de encima a mi hermanita y pude notar que se maravilló más al verle caminar y lo paraditas que tiene sus nalgas mi hermanita.

Pensamos que nos regresaríamos con mi padre, pero no fue así cuando llegamos a su local él nos dijo que tenía planes de ir a un bar con unos amigos y que no podía pasar a dejarnos, que nos regresáramos caminando, menudo cabrón apenas hacer unos minutos me regañaba por lo irresponsable que había sido en venir solo con Danielita caminando hasta acá y ahora él nos mandaba de regreso caminando solos, pese a que no nos gustaba la idea tuvimos que obedecer y regresarnos caminando a casa de nuevo.

Al principio el regreso fue igual que cuando veníamos, los cláxones de los camiones pitando y algunos autos igual y Danielita como si nada, parecía inocente a lo que su cuerpo causaba, ella iba entretenida recogiendo piedritas que le parean interesante por la carretera y yo aprovechaba estas oportunidades para verle sus lindas piernitas y su bien formado trasero, no llevaríamos ni 500 metros recorridos cuando una camioneta que nos había pasado se detuvo unos metros delante de nosotros y después se hecho un poco en reversa hasta quedar al parejo de dónde íbamos caminando.

-Qué paso chamacos, ¿ustedes son los nietos de Demetrio? ¿o no?

Fue la pregunta que nos hizo ese extraño, la verdad es que efectivamente ese era un hombre de nuestro difunto abuelo, pero Danielita y no nos volteamos a ver como preguntábamos quien era ese viejo que nos hacia esta pregunta.

-Si él era nuestro abuelo.

Me apresure a contestar al interrogatorio del viejo.

-Jajajaja , sabía que los conocía, apoco no se acuerdan de mí, soy Don Edmundo, amigo de su abuelo, su vecinos, ¿apoco no se acuerdan que iban a jugar a la casa con mis nietos cuando eran niños?

La verdad es que si recuerdo como ya lo conté de ir a jugar a casa del vecino, pero a él no lo recordaba para nada, me preguntaba si mi hermanita si se acordaba de él.

-Y que chamacos ¿van para su casa?

Continúo preguntando.

Si, contesto Danielita que hasta ese momento no había hablado.

-pues bueno súbanse, también voy ya para la casa, les hecho raite.

Nos volteamos a ver mi hermanita y yo y finalmente sin decir nada decidimos subir a la camioneta de ese extraño, su camioneta erra de esas de doble cabina con caja atrás, la verdad es que no estaba bien que subiéramos al carro de un extraño, pero creo que ni yo ni ella queríamos caminar además no teníamos razones tampoco para desconfiar pues conocía el nombre de nuestro difunto abuelo, primero me subí yo y después corriéndome par el otra asiento para que se subiera mi hermanita, fue cuando el viejo nos interrumpió.

-Tu súbete aquí enfrente mija conmigo, si no me voy a sentir como si fuera un taxi, jajaja.

Danielita le hizo caso y se subió en el asiento del copiloto una vez acomodados partimos con destino a nuestra casa.  Era un verdadero lujo el ver a Danielita sentaba, su falda era corta he inmediatamente que se sentaba se le subía mucho dejando a la vista esas hermosas piernas bien tonificadas, comencé a mirar al viejo, le calculaba como unos 60 años o más, era muy delgado de esos que se les ven todos los huesos, quemado por el sol, pero no se veía acabado, de hecho se veía conservado supongo que por el trabajo del campo, traía su sombrero y un paliacate amarado a su cuello, con solo una camiseta azul puesta, olía mucho a sudor se notaba que venia del campo.

Pude notar como de vez en vez volteaba a ver a Danielita en especial a sus lindas piernas, para mirarla con mayor detenimiento utilizaba lanzarnos preguntas, sobre mi mamá mi papá y donde vivíamos y cosas por el estilo, pero se notaba que el viejo estaba interesado en Danielita.

-y que chamaco ¿ya no te dan miedo los puercos? Jajaja.

Vaya pregunta, odie al viejo cuando hizo esa pregunta, más por su forma burlera de hacerlo, y por haberme traído a mi memoria un trauma del pasaba y de mi miedo por los porcinos, pero lo que más coraje me dio fue que también Danielita rio un poco tras la burla del vejete, aún estaba sentido porque sentía que anoche me había rechazado y ahora pasaba esto, vaya cosa.

-Y tu Danielita, ¿te acuerdas como jugabas al caballito en mis rodillas?

Pude ver perfectamente como el viejo pasaba su mano hasta tocar la piernita izquierda de Danielita, con todo descaro del mundo después de lanzar su pregunta que se sentía con doble sentido, ella muy sorprendida puso su manita sobre la del viejo como intentando quitarle su mano, pero al viejo no flojo ni perezoso comenzó a sobar la piernita de mi hermanita sin importarle mi presencia en la parte trasera.

- ¿Vas a decir que no te acuerdas Danielita?, ¿o apoco tampoco te acuerdas como jugábamos a la tetera?

El viejo sobaba con todo descaro la piernita de mi hermanita, mientras de vez en cuando lograba meter las puntas de sus dedos por debajo de la faldita de Danielita, quien mantenía su manita blanca sobre la del viejo, como intentando ponerle un freno a su mano para que no fuera más allá de lo visible.

-Porque a mí no se me ha olvidado.

El viejo subió su mano lo más arriba que pudo de la piernita de mi hermanita, como intentando tocar su vaginita, mi hermana se levantó en el asiento un poco intentando evitar la acción del viejo cochino, por mi parte ya estaba al 100 viendo el descaro del viejo que poco le importaba mi presencia, si hubiera tenido el mismo descaro ya me estaría masturbando pensaba, pude notar la incomodidad un poco en la cara de Danielita por lo cual decidí ayudarla un poco a salir de esa situación.

- ¿Y sus nietos? ¿Dónde andan?

Mi pregunta tuvo el efecto que esperaba pues el viejo dejo de tocar a mi hermanita y puso ambas manos en el volante, supongo que se acordó que no iban solos los dos en esa camioneta.

-Pues se fueron con mi hija a otro estado, haya su papá consiguió trabajo y ya casi no vienes a visitarme, ahora menos que murió su abuela y me quede solo.

Para fortuna de Danielita o al menos eso pensé el trayecto a carro no era muy largo y ya estaba en la entrada hacia la casa de mi papá, el viejo nos pudo haber dejado ahí, pero ni tonto ni perezoso nos fue a dejar hasta la casa pensé que intentaba alargar todo el tiempo que fuera posible la compañía de mi hermanita, una vez que llegamos me volteo a ver y me dijo.

-Mijo haya atrás traigo una caja que trae manzanas, son de mi cosecha, bájalas y llévalas para tu casa, dile a tu papá que se las regale, para que quiero tanta manzana yo, mejor cómanselas ustedes.

Agradecimos las manzanas y el aventón hasta nuestra casa y me baje de su camioneta para bajar las manzanas que me había dicho, escuche como la puerta de Danielita se abrió también para que ella bajara, pero eso no fue posible ya que el viejo la interrumpió.

-Espérate Mija, tú no te bajes aun que te voy a encargar otra cosa.

Mi hermanita obedeció y no se bajó de la camioneta, en ese momento entendí que el viejo seguramente intentaría algo, si ya lo había hecho en mi presencia que podía esperar cuando no estuviera, mire atrás de su camioneta efectivamente estaba lo que había dicho, como pude baje la caja pues estaba muy pesada, y enfile para la casa dejando a Danielita con el viejo, intentaba avanzar lo más rápido que podía pues estaba seguro que en viejo intentaría algo con mi hermanita, pero me era muy difícil ir rápido por el peso de la caja incluso tuve que descansar dos veces, volteaba para atrás cada vez que lo hacía pero desde esa distancia no podía ver nada, casi sacando la lengua llegue hasta la cocina y deje la caja ahí en el piso y salí rápido para ver que ocurría con el viejo y Danielita, fui cauteloso, pese a las ganas que tenia de saber que pasaba no quería que el viejo notara mi presencia.

Para mi fortuna el viejo nunca se daría cuanta de mi presencia pues en cuanto me acerque a unos metros y pude ver por el parabrisas el viejo estaba fundido con Danielita en un salvaje beso, mientras su mano izquierda se metía en medio de las hermosas piernas de mi hermanita que se notaba que forcejeaba un poco con el viejo, me escondí detrás de un árbol que estaba cerca y que era como en forma de resortera por donde afortunadamente y por la cercanía podía ver y escuchar incluso los pequeños gemiditos que lanzaba Danielita por estar recibiendo ese tremendo beso de alguien que tenía más de 6 veces su edad.

-Sabes riquísimo pequeña, estas hecha un bombón, sabía que te ibas a poner re chula se veía desde que eras una niña que te ibas a poner bien buena.

Le decía el viejo a mi hermanita con su voz llena de excitación, por fortuna el viejo hablaba muy fuerte y su ventana estaba abajo, podía escuchar a la perfección todo lo que decía.

-No, no me bese.

Fue lo único que pudo decir Danielita, pero al viejo poco le importo y volvió a plantarle otro beso, mientras sus manos como si fuera pulpo buscaban aprisionar las lindas formas de mi hermanita quien inútilmente intentaba quitar las manos del viejo sin excito.




No entendía porque todos decían que mi hermanita era ya una señorita, que sepa a los 10 años aun eres considerado un niño, la adolescencia inicia a las 12, o tal vez eso se decían para intentar amortiguar el hecho que estaban mirando con deseo a una niña de 10 años, quien, si tenía un trasero de ensueño y unas piernas muy lindas, pero eso no quitaba que aún era un infante.

Por fin el viejo dejo de comerle la boca a mi hermanita, pero inmediatamente comenzó a desabrocharse su pantalón y bajar su cierre, mientras Danielita se intentaba acomodar su falda que le había quedado subida dejando a la vista sus lindos calzoncitos azules.

-Mira te acuerda de tu tetera Danielita.

El viejo ya había liberado su pene y lo meneaba de un lado a otro con orgullo frente a mi hermanita, quien sorprendida solo veía el espectáculo que el viejo le ofrecía, y la verdad si era para sorprenderse era un pene largo como de unos 22 cm, no era ancho, pero si era muy largo.

-Dime que no te acuerdas de tu tetera Danielita.

Mi hermanita negó con la cabeza a la pregunta del viejo, quien orgulloso veía como Danielita miraba su aparato reproductor.

-Anda tócalo, él no se ha olvidado de ti.

El viejo estiro su mano intentando tomar la de Danielita, pero ella no se dejaba, no quería que el viejo llevara su mano al encuentro con su pene que fue lo que al final después de todo termino pasando.

-aaahh, que rico se siente tus manitas, esta calientitas.

Veía como la pequeña mano de mi hermanita abrazaba el duro mástil del viejo quien comenzó a guiar los movimientos de la pequeña mano de Danielita.

-Así Danielita, Así, jálame el pellejo, mira como le jalas el cuello al ganso.

Mi hermanita miraba por la ventana, luego al parabrisas miraba a todas partes menos a lo que su mano por instrucción del viejo estaba haciendo.

-Muy bien Danielita creo que es hora de que tomes tetera, anda ven.

El viejo paso su mano por detrás de la cabeza de Danielita he intento jalar su cabeza hacia abajo, pero ella no se lo permitió diciendo un tímido No.

- ¿Qué pasa mija? ¿acaso no quieres chupar tu tetera?, ella no te ha olvidado te extraña mucho.

Mi hermanita moviendo su cabeza de forma negativa contesto.

-No, no quiero.

El viejo lanzo una pequeña risa y después acariciando el cachete de Danielita le dijo.

-Yo sé que, si quieres, si te gustaba mucho, apoco no te acuerdas que hasta le ganabas a Clarita en las competencias de chupar tetera, (Clarita es el nombre de su nieta), si hasta te lamias los labios, jajaja.

Mi hermana con su cara roja algo acalorada le contesto con algo de enojo.

-No, no me acuerdo de nada de eso que usted dice.

El viejo volvió a pasar su mano por detrás de la cabeza de Danielita y estaba vez ella se lo permitió, mientras le decía.

-yo sé que, si te acuerdas, pero bueno puede que no, eras pequeña, pero bueno vente para que hagas memoria.

Esta vez dócilmente mi hermanita fue bajando hasta topar con el pene del viejo, quien pude ver como lanzo una expresión de mucho gozo cuando su viejo pene fue albergado dentro de la boquita de Danielita.

-Ohhhhh, Dios, que sensación, tenía mucho tiempo que no recibía una mamada, así pequeña así, chupa la tetera, has memoria, aaahhh, apoco no te acuerdas como me raspabas con tus dientitos, ahhh que rico.

Danielita no contestaba nada, yo solo podía ver como la cabecita de mi hermanita subía y bajaba en medio de las piernas del viejo, su largo cabello suelto evitaba que viera lo que era obvio estaba pasando, el viejo resoplaba cual toro en cinta y los soniditos que se ocasionaban por el contacto entre la boquita de Danielita y el pene del viejo.

-Vamos amor, tócame los huevos como lo hacías, si recuerdas como me gusta, vamos tócame los huevos.

Pude ver como Danielita llevo su mano a en medio de las piernas del viejo, el cual bujo aún más cuando ella hizo eso.

-Aaahhh que rico, que maravilla, ya no me acordaba como se sentía esto.

Saque conclusiones el primer hombre de la vida de mi hermanita había sido Don Edmundo, pinche viejo, si recuerdo que su nieto y yo jugábamos afuera en el patio, al futbol o cualquier cosa, mientras mi hermanita y su nieta jugaban la mayoría del tiempo dentro de la casa, quien podía imaginar las mañas que tenía ese viejo, quien seguramente ponía a mamar a mi hermanita engañándola que todo era un juego y por lo que escuche también a su nieta, ¿Cómo nadie se dio cuenta de esto?

Ahora lo sabía Don Edmundo fue quien le quito su virginidad bucal al parecer, mi padre le había quitado su virginidad vaginal y Don Francisco su virginidad anal, vaya colección de viejos aprovechados que tenía mi hermanita en su haber a sus escasos 10 añitos, y yo que pensaba que todo lo había iniciado el obrero de la construcción.

-Ahhh así que rico, como chupas la tetera, vamos que rico, y que colita tienes amor.

Observe como el viejo estiro su mano y levanto la falda de mi hermanita para dejar al descubierto su ropa interior de Danielita, dejo su falta hecha bola en su cintura para después comenzar amasar sus lindas y bien formadas nalguitas, en ese momento sentí algo de celos más porque yo también las había tocado y sabia lo tico que se sentía poder tener esas nalguitas en tus manos.

-Desde niña se veía que ibas hacer culoncita como tu madre y mira no me equivoque, aaahhh, estas rica.

-Mmmmm, aaahhh, ay.

Era todo lo que salía de la boca de mi hermanita al estar recibiendo las caricias malsanas del viejo, quien pasaba su mano por ese lindo trasero sin límites de nada.

-Aaaahhhh, que rico.

El viejo empujo con su mano la cabeza de Danielita y subió un poco su cadera, por su expresión desencajada no cabía duda que está terminando dentro de la boquita de mi hermanita, otros gruñidos más y poco a poco su respiración se fue calmando mientras Danielita seguía inclinada hacia el pero ya sin moverse.

Por fin la libero y Danielita rápidamente se asomó por la venta y comenzó a escupir con gran asco todo lo que el viejo le había vaciado dentro de su boquita.

-Tuuss, tusss, tuuss. Waff, wafff.

Sus expresiones de asco se escuchaban mientras intentaba sacar todo el semen del viejo que tenía en la boca.

-Jajajaja, que pasa mija, si de niña te comías todo, no desperdiciabas nada, si te digo que hasta te lamias los labios, jajaja.

Le decía el viejo mientras se acomodaba los pantalones, después de esto Danielita también se recompuso su falda devolviéndola a su lugar, y se dispuso a salir de la camioneta cuando el viejo tomándola del brazo la detuvo para decirle.

-Mañana vas en la mañana a la casa, haya te voy a estar esperando, te prometo que tendré los huevos bien llenos solo para ti mija.

Mi hermanita no dijo nada más solo se bajó y comenzó a caminar rumbo a la casa, el viejo la vio un momento mientras se alejaba y todavía dijo para sí, aunque un poco fuerte.

-Pinche culona.

Después de esto prendió su camioneta y salía del terreno de nuestros abuelos, espere que Danielita entrara a la casa para que yo saliera de mi escondite, estaba súper caliente por lo que acaba de ver y saber, ahora deseaba más a Danielita apenas me podía imaginar lo que sería una mamada de esa boquita rosita que tenía ella, también quería recibir una mamada de mi hermanita, camine hasta la casa al entrar ella estaba acostada de nuevo en el sofá, con sus audífonos puestos y comiendo una manzana, vaya que era una visión, verla ahí acostada, tenía sus piernas levantabas como en la mañana pero ahora su falda se había subido lo suficiente para dejarme ver el inicio de esos lindos calzoncitos azules.

Con todo lo que había visto y lo que me imagina estaba hecho una bestia a mis 12 años era un mar de hormonas, y Danielita me vio entrar y ni siquiera hizo por bajar su falda no le importo, pero bueno éramos hermanos porque le tendría que importar eso, pero en mi mente caliente imagine que ella lo hacía porque le gustaba provocar a los hombres.

Me acerque a ella sigiloso cual gato, ya me imaginaba su boquita chupando mi pene puse mi mano sobre su piernita y comencé a deslizarla, cuando escuche.

-No estés molestando.

Era mi hermanita que me decía que la dejara, pero esta vez no me detuve había visto como los viejos insistían y conseguían con ella lo que querían, así que continúe bajando mi mano, fue cuando ella me lanzo su manzana que estaba comiendo y muy enojada se levantó y me dijo.

-Ahorita no me molestes Cristian.

Y se fue, noooo, bateado otra vez, me volvió a despreciar, ¿Por qué?, no entendía porque a mí no me dejaba tocarla, porque para esos viejos parecía tan fácil y para mi nada de nada, que frustración que coraje, con el corazón roto de nuevo deje que pasara la tarde de forma normal.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

Ya estábamos acostados eran como eso de las 11 de la noche cuando escuchamos voces y como entraron a la casa con escándalo y algo de música, yo aún no estaba dormido pues me atormentaba lo que había pasado en la tarde, pero el ruido despertó a mi hermanita quien si ya estaba adormida.

- ¿Qué es eso? ¿Quién entro a la casa?

Pregunto mi hermanita a lo que le conteste.

-No sé, déjame ver, pero seguro que es papá, pero no creo que venga solo.

Con sigilo salí de la habitación y me asomé a la parte de abajo para ver quien estaba en la cocina, efectivamente era mi papá, pero no venía solo, tres hombres lo acompañan que supuse eran sus compañeros, dos de ellos eran robustos como de la edad de mi papá, pero un poco más flacos y el tercero era un hombre más gordo que mi papá y negro con el pelo largo en tipo rastras pero mal hechas, la verdad me dio algo de miedo, los cuatro se veían borrachos y comenzaron acomodar la mesa para jugar a la baraja.

Así de sigiloso me regrese al cuarto lo último que quería es que mi papá me viera y me pegara la regañada de mi vida, al volver Danielita me esperaba aun al pendiente de lo que se escuchaba abajo.

-Es mi papá, pero viene con unos amigos y viene muy borracho, será mejor que no salgamos.

Le dije a Danielita y me volví a acostar a lo que ella me dijo.

-Pero tengo mucha sed, no me quieres ir a traer un vaso de agua.

Yo que aún tenía el coraje de lo que había pasado en la tarde le conteste que no algo enojado y le dije que no era su sirviente y que ya me iba a dormir y me di la vuelta dándole la espalda, vaya mocosa pensé, no quiere que la toque, pero si quiere que le sirva, nunca pensé cuales serían las repercusiones de esta decisión.

La noche continuaba avanzando y cada vez se escuchaban más fuertes las risas, las groserías, los brindis y la música que traía mi papá con sus amigos, por mi parte me hice inmediatamente el dormido para que Danielita no me siguiera molestando, podía escuchar como mi hermanita se movía en su cama de un lago a otro en aparente disgusto por no poder dormir, supongo que por la sed que sentía, la casa de mis abuelos era muy bochornosa en especial en el verano y entendía por qué mi hermanita estaría tan inconforme.

En un momento escuche como Danielita comenzaba a ponerse sus zapatos, supuse que había decidido salir a pasar que estuviera mi papá abajo, supongo que tenía más sed que miedo de lidiar con eso, además que a ella mi papá casi nunca la regañaba y ahora sabia porque, me voltee discretamente a verla como iba a salir, iba con la misma ropa puesta con la que había andado todo el día su falda corta y su blusa y sus tenis, se aliso un poco el cabello y haciendo una cola de caballo se dispuso abrir la puerta para bajar a la cocina. 




Escuche sus pasos como comenzó a bajar, por mi parte me levante rápido y fui hasta el barandal de las escaleras donde podía ver perfectamente lo que pasaba abajo quería escuchar la reacción de mi papá y la de sus amigos al ver a Danielita.

Los chiflidos no se hicieron esperar inmediatamente por parte de los amigos de mi papá una vez que vieron como llegaba Danielita, mi padre que estaba sentado dando la espalda a la entrada de la cocina fue el último que se percató de su presencia.

-Fiiiss, fiiis, fiis, fiiiss, fiiss, a cabron.

Fueron los cometarios enloquecidos de los amigos de mi padre, mi padre se dio la vuelta para saber qué era lo que causaba el bullicio y vio a Danielita quien llegaba a la cocina.

- ¿Qué haces aquí?, pensé que estabas dormida.

Pregunto mi padre y luego unos de sus amigos.

- ¿Quién es esta muñequita?, no mames, fiu, fiu.

-Tranquilos cabrones que es mi hija.

Contesto mi papá con voz fuerte y algo orgulloso.

-Jajajaja, que guardadito te lo tenías cabron, ¿esta es la razón por lo que me corriste de la casa?

Pregunto uno de esos hombres que ahora daba cuanta que él era el que vivía con mi papá en la casa y ocupaba la cama que ahora estaba ocupando Danielita.

-Si cabrón, pero en cuanto se vayan ya puedes quedarte otra vez, solo vienen de vacaciones unos días.

Contesto mi padre, a lo que su compañero volvió a preguntar.

-Ta bueno ¿y su mamá? la Laura ¿vino con ellos?

Cuando escucho mencionar el nombre de mi mamá mi papá cambio su semblante que hasta ese momento había sido calmado y relajiento a una mirada más seria y hasta algo enojada.

-Esa puta se fue con su nuevo pendejo de vacaciones y me los dejo, luego va a venir por ellos.

-uuuuu, eso calienta, jajajaja.

Las burlas de sus compañeros no se hicieron esperar cuando vieron el enojo en la expresión del rostro de mi padre.

-Pero que cabrón no la vas a presentar a la muñeca, no seas mal educado, jajaja.

Replicaron a mi papá mientras los tres hombres se le quedaban viendo a Danielita como lobos hambrientos.

-Si ya cabrones, miren esta es mi niña se llama Danielita, saluda Danielita.

Ordeno mi papá y mi hermanita levanto su mano saludando a todos, a lo que su compañero rápidamente se levantó de su silla.

-Pero como así cabrón preséntanos bien.

A lo que mi papá contesto.

-Ya, ya, ya desde cuando tu tan formar, bueno mi amigo Beto, es mi compañero con él vivo aquí en la casa.

Le presenta mi papá a su amigo que ya estaba parado frente a Danielita.

-Un gusto señorita espero que podamos ser amigos.

Como todo un caballero se apresuró a tomar la mano de mi hermanita y darle un beso en su manita, después mi papá continuo.

-Bueno y estos cabrones se llaman…..

Se quedó pensando por un momento y después dijo.

-Por cierto, güeyes y ustedes ¿Cómo se llaman?

El que era de la complexión como la del amigo de mi papá contesto rápidamente.

-Me llama Juan mucho gusto muñeca.

Y levantándose le dio un beso en la mejilla a Danielita quien también lo saludo.

-Yo me llamo Nahuar.

El hombre negro con rastras estiro su mano y saludo a mi hermanita de una forma muy normal, incluso se veía algo nervioso, para su apariencia que daba miedo fue el que mejor se comportó, el amigo de mi papá volvió a interrumpir.

-Bueno haber Danielita regálanos una vueltecita.

Y como si estuvieran bailando le hice falda una vuelta rápida con algo de vuelo que hizo que su faldita de mi hermanita se levantara un poco dejando ver más sus lindas piernitas.

-Fiu, fiu, fiu, bravo pequeña.

Los aplausos y comentarios no se hicieron esperar por la vuelta obligada que dio mi hermanita.

-Bueno ya estuvo tranquilos cabrones no se pasen de vergas es mi hija.

Calmo a los hombres mi papá con su comentario.

-Bueno hija a todo esto no me has dicho ¿a qué bajaste?

A lo que mi hermanita le respondió.

-Es que tengo mucha sed solo quiero un vaso de agua.

El mentado Juan rápidamente tomo una cerveza y ofreciéndole un vaso dijo.

-Pues si tiene sed aquí hay cerveza Bombón.

A lo que rápidamente mi papá contesto.

-No seas cabrón ella esta chiquita para tomar cerveza, sírvete agua hija y súbete acostar.

Danielita paso hasta la cocina para servirse agua mientras todos los hombres la seguían con todo descaro en la mirada.

-Ya, ya, ya, tranquilos cabrones la vista en las cartas, no se pasen de vergas que es mi hija.

Mi papá volvió atraer la atención hacia él con su comentario.

-No mames cabrón con todo respeto tu hija esta rechula.

Dijo el dichoso Juan, a lo que el compañero de mi papá a completo.

-Sí amigo, ya apestas a suegro me cae de a madres que si te hacia mi pinche suegro.

Todos rieron menos mi papá ante este comentario, mientras Danielita ya regresaba con su vaso de agua y se situaba a un lado de mi papá.

-No mamen, como va a tener novio mi niña si aún esta pequeñita, si apenas tiene 8 años.

Dijo mi papá mientras abrazaba por la cintura a Danielita quien argumento.

-No papá, tengo 10 años, los acabo de cumplir.

Sus compañeros rieron al mismo tiempo burlándose de mi papá que no sabía ni cuantos años tenía su hija.

-10 no manches ¿segura?, jaja bueno, además ella sabe que no puede tener novio porque es la niña de papá.

Diciendo esto metió la mano bajo la falda de mi hermanita y le apretó una de sus nalguitas frente a todos sus amigos quienes se quedaron con la boca abierta, mi hermanita dio un salto y alejándose un poco de mi papá saco su mano de abaja de su falda y completamente roja por la vergüenza que mi padre le hiciera eso frente a todo le dijo.

-Noooo, papá, ya me voy a dormir, buenas noches.

Se despidió rápido y con su vaso de agua en mano se apresuró a subir las escaleras, mientras todo contestaban en corro buenas noche, rápidamente me levante y me metí en mi cama y fin ji estar dormido, escuche como mi hermanita entro y quitándose sus zapatos se acostó en su cama.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

El bullicio de abajo continuaba, no me podía dormir por todo el ruido que hacían, Danielita después de beber su agua había logrado conciliar el sueño, pero yo no podía, pensé en que tal vez podía levantarme y tocar a mi hermanita, pero era arriesgado, me daba miedo que mi papá entrara ya borracho a querer repetir lo de la noche anterior con Danielita, así que solo escuchaba los ruidos de la fiesta de abajo.

Hubo un momento que escuche pasos en la escalera y pensando que sería mi padre me di la vuelta y me cobije bien, pero no entro nadie, después escuche como volvieron a bajar, seguramente mi papá subió por algo pensé, minutos después volví a escuchar como subiendo las escaleras y esta vez la puesta de nuestro cuarto si se abrió, cerré los ojos y me hice el dormido cuando escuche una voz ronca que no era la de mi padre hablar.

-Danielita, Danielita, chisss, chiss, despierta Danielita, Danielita, despierta.

Era la voz de uno de los amigos de mi papá quien intentaba despertar a mi hermanita.

- ¿Qué? ¿Qué paso?

Contesto mi hermanita algo adormilada sin saber lo que pasaba.

-Tu papá quiere que bajes.

Le dijo esa voz ronca.

- ¿Qué? ¿para qué estoy durmiendo?

Contesto mi hermanita aun adormilada.

-No lo sé, no me dijo solo me dijo que te dijera que bajaras y que no tardes.

Unas ves dicho eso ese hombre salió de la habitación, escuche como mi hermanita comenzó a estirarse para poder despertar por completo, afortunadamente para ella no se había cambiado ni quitado su ropa, así se había acostado por lo cual solo se hizo una cola de caballo y bajo para saber que quería mi papá, yo también me preguntaba que quería mi papá con Danielita a esa hora por lo que cuando escuche que mi hermanita bajaba por las escalares  también salí de la habitación con destino a mi escondite donde podía ver todo lo que ocurriera. 

Pero al mirar hacia abajo no estaba mi papá solo estaba los tres hombres sentados mirando embelesados como Danielita llegaba hasta donde están ellos.

- ¿Y mi papá?

Pregunto Danielita cuando volteo a todas partes y no lo vio en la cocina.

-Ya se fue a dormir se cansó de esperarte y mejor se fue a dormir.

Contesto el amigo de mi papá quien con una mirada burlona miraba a Danielita.

-Bueno entonces también me voy a dormir, buenas noches.

Dijo mi hermanita mientras se disponía a marcharse cuando rápidamente levantándose de su silla el compañero de mi papá la detuvo tomándola del brazo.

-No espérate, tu papá nos dijo que tu ibas a jugar con nosotros a las cartas que tu acabarías el juego por él, por eso te llamo, por eso no nos hemos ido todavía ¿verdad?

Se volteó a ver a los otros dos hombres quienes contestaron afirmativamente. 

-Pero no sé jugar eso, nunca lo he jugado.

Contesto Danielita quien ya era llevada del hombro a la mesa donde los otros dos la esperaban.

-No te preocupes Danielita nosotros te enseñamos no es tan difícil, pero eso sí, tiene que pagar los tragos que debía tu papá ya que vas a entrar por él y ya luego empezamos a jugar.

Después de varios comentarios de ellos y negativas de Danielita terminaron por convencerla de pagar la supuesta deuda de tragos que debía mi papá, le dijeron que la cerveza se había acabado y ya solo quedaban caballitos de tequila y que mi papá debía 5 pero que por ser ella solo se lo iban a dejar en tres, podía ver y escuchar como los tres señores la alentaba a que mi hermanita se tomara de un sorbo la copa que le servían, como esta se la empinaba como ellos decían, los gestos que hacía y las arqueadas después de tomarlo diciéndoles a ellos que estaba muy fuerte, pero alentada por ellos mi hermanita se tomó los 3 caballitos en menos de 10 minutos, una vez hecho eso comenzaron el juego, para este momento Danielita ya se veía un poco mareada, ya no podía argumentar tan fácil las palabras y los hombres solo reían mientras le servían otro caballito, ellos medio que le explicaban y comenzaban a jugar y luego le dijeron que ella había perdido y que se tenía que tomar otra caballito, mi hermanita se tomó un cuarto y después le dijeron que se tenía que tomar un quinto pero ella ya no quiso les dijo que ya no podía que se sentía muy mareada, ellos riendo le dijeron que estaba bien que se lo tomara más tarde pero que a cambio como castigo tenía que bailar una pieza con cada uno de ellos.




El primero en comenzar a bailar con Danielita fue el amigo de mi papá, quien rápidamente abrazo y pego a su cuerpo a mi hermanita todo lo que podía, me vino a la mente esa noche cuando los señores igual bailaban con Danielita en la fiesta de mi Danielita, esa vez mi madre había podido salvar a Danielita, (bueno relativamente porque ya después sabemos que termino cogiendo con Don Francisco y perdiendo su virginidad anal), pero esta vez no sería salvada por nadie, mi madre estaba a kilómetros de nosotros y mi papá sungo que estaba dormido en su cuarto, eran solo ellos y Danielita, ¿qué le iría a pasar?

Cuando deje el mundo de mis pensamientos Danielita ya era besada por el cuello con mucha pasión, mientras las manos del compañero de mi papá ya le estrujaban sus lindas nalguitas con mucha fuerza, solo podía ver como los labios de Danielita se movían como balbuceando algo, pero por la distancia no podía escuchar lo que decían, en un momento el compañero de papá le levanto al falda a Danielita por la parte de atrás mostrándoles sus nalguitas cubiertas por su ropita interior a los otros dos señores que chiflaron ante esta acción, los toqueteos sobre el cuerpo de mi hermanita cada vez eran más descarados y la pobre solo era movida al compás de la música como una muñequita de trapo.

Finalmente termino la canción y fue el turno del mentado Juan, quien al igual que el compañero de mi papá apenas empezó la canción y ya había comenzado a tocar todo el cuerpo de la pequeña Danielita, pero con más hacías que su amigo, mientras la tocaba le decía lo linda que estaba y lo rico que se sentía tocar su cuerpo, he intentaba besarla, pero cada vez que se acercaba Danielita lograba mover su cabeza hacia un lado escapando de ese beso.

La canción termino y fue el turno del mentado Nahuar, quien al igual que sus amigos tomo a Danielita entre sus brazos y comenzó a tocarla, sus manos eran muy grandes como las de un gorila y esa era la descripción grafica perfecta de esa escena se veía como un gorila real bailando con una niña la desproporción entre los cuerpos era realmente exagerada, pude ver como este hombre tomo la cabecita de mi Hermanita, su mano era tan grande que podía abarcar casi toda la cara de mi hermanita y evitando que se moviera le planto un besos muy apasionado y largo, las manitas de Danielita se levantaban como aleteando, mientras los otros hombres se reían y le decían “te la vas a comer cabrón”.

Al terminar, la canción y con la ayuda de ese hombre Danielita fue sentada, en la mesa, ella ya se veía muy mareada, el baile la había dejado aún más borrachita de lo que ya estaba, todavía en la mesa la obligaron a tomar otro caballito de tequila a pesar que se veía que ella ya no podía, el juego continuo aunque realmente ya nadie jugaba solo se veían entre ellos y veían el estado en el que había dejado a Danielita, el compañero de mi papá nuevamente se levantó y tomo a Danielita para llevarla a bailar, bailo por un minuto con ella para después llevarla con algo de fuerza y acostarla sobre la mesa donde estaban bebiendo.

La mesa estaba muy mojada y sucia por las colillas de cigarros y frituras que estaban comiendo, pero poco les importo, incluso creo la había acostado sobre un cenicero, mi hermanita lanzo un pequeño quejido, pero se quedó acostada a pesar de lo brusco que la había tratado el compañero de papá, después como si se trataran de perros callejeros a los que le tiras carne los tres sujetos se abalanzaron sobre el cuerpo de Danielita, el compañero de mi papá, lamia y mordía las perfectas piernas de Danielita, él tal Juan le había subido su blusa y ahora lamia los pechitos casi planitos de mi hermanita, eran solo dos pequeñas protuberancias y el Nahuar le plantaba un besos y una lamida de boca que las manos de mi hermanita se levantaban como queriendo sostenerse de algo, era un espectáculo enfermo ver cómo estas bestias se servían del pequeño cuerpo de la niña de 10 años, sin darle tregua, la lamian, besaban, he incluso mordían, cada uno abarcando su territorio que le había tocado, apenas podría imaginarme lo que estaría sintiendo Danielita.

El compañero de mi papá comenzó a quitarle la ropa interior de Danielita quien en un último momento lucido intento evitarlo poniendo su manita, pero esto no importo solo fue orillada y termino perdiendo su ropa interior, dejando al descubierto esa linda y cerrada vaginita rosa, se veía hermosa pensé, el viejo metió su cara en medio de las piernas de Danielita quien comenzó a hacer pequeños gemiditos cuando el viejo comenzó a comerse su linda vagina con su lengua, gemiditos que eran ahogados por los besos que le daba el Nahuar de vez en vez, finalmente el compañero de papá se bajó los pantalones y libero su pene que era muy parecido al de mi papá y comenzó a rosarse en los labios vaginales de Danielita, había llegado la hora de la copulación pensé, pero fue interrumpida por el tal Juan.

-No seas cabrón wey, dame chance de chingarmela primero, mira que ha sido siempre mi sueño poder des quintar a una niña, ándale wey dame chance.

A lo que el compañero de papá contesto.

-Vete a la verga wey, yo voy hacer el primero, tu eres mi invitado y vas después, yo voy a chingarmela primero.

Pero el tal Juan continuo con su replicas.

-No seas culo dame chance, mira te doy una feria, pero dame chance de chingarmela primero, no seas culero.

A lo que el compañero de papá contesto ya con voz más alta.

-Que no wey, me vale madres que sea tu sueño o que me des una feria, no hay varo que valga este culito, no te preocupes todos no la vamos a chingar, además no creo que sea virgen wey, no vistes como la toco su papá, hasta crees que ese wey se la ha perdonado, si ya ha de estar bien picoteada.

Él puso su mano en el hombro de Juan como intentando consolarlo y le dijo.

-Además siempre me había querido chingar a la mamá de esta niña, siempre le estuve rogando y nunca me dio jalón, siempre se apretó su calzón, jajaja y mira nada más ahora me voy a cobrar todos sus desprecios con su hija, jajaja, ni modo pequeña te toca pagar por tu jefa.

Jalo a mi hermanita un poco más al borde de la mesa, y acomodando su pene justo en la entrada de Danielita dijo.

-Aún recuerdo cuando estaba embarazada de esta.

Y de un solo empujón lo clavo todo su pene a Danielita, quien lanzo un grito ahogado por la ruda penetración, el grito fue ahogado porque el negro Nahuar no le había dejado de comer la boca en todo el rato.

-Ahhhh, que aprendidito está, mmmm, no mames, nunca me había tocado una así de apretada, ooooojjj.

El compañero de papá se regocijaba dentro de la Danielita, no me podía ni imaginar lo rico que debía estar sintiendo dentro de mi hermanita, sus manos sostenían fuerte sus lindas piernas, veía como esos huevos peludos ahora chocaban contra las nalguitas de mi hermanita mientras la tenía bien clavada hasta el fondo.

Fue sacando poco a poco su pene hasta dejar solo la punta adentro y después volvió a meter de golpe su pene dentro de Danielita, quien solo lanzaba gemidos, que estoy seguro se hubieran escuchado por toda la casa si no fue porque el negro Nahuar no dejaba de besarla, parecía que se la quisiera comer por completo, como si nunca hubiera besado en su vida.

El coito entre adulto y niña comenzó la mesa rechinaba a todo lo que daba incluso parecía que en cualquier momento se rompería, el compañero de papá comenzó primero lento sacando y metiendo con fuerza su pene dentro de mi hermanita, se veía espectacular como ese pene entraba y salía de tan pequeña vagina, mientras los demás hombres no dejaban de tocar por todo su cuerpo a Danielita, esperando seguramente su turno.

-Diablos wey, que rico se siente está bien apretadita, te dije ya no es virgen, pero se ve que tiene poco uso porque aprieta como el diablo, oooohhh.

El compañero de papá explicaba a los espectadores mientras aceleraba los movimientos dentro de Danielita.

-Sí, sí, sí, wey pero ya apurale que ya le quiero dar yo también.

A lo que el compañero de papá contesto.

-Si wey, espérate, ahora te chingas porque te la voy a dejar bien guanga, la voy a dejar bien limadita.

El compañero de papá acelero el ritmo, se notaba el vigor que este tenía con las arremetidas que le daba a Danielita, quien comenzó a gemir más fuerte, afortunadamente para ella el compañero de papá no cumplió sus amenazas y en menos de dos minutos comenzó a hacer sonidos evidentes de que es estaba descargando el contenido de sus testículos dentro de Danielita.

-aaaassshhh, asshhh, graaarrr.

Apretaba fuerte las piernitas de Danielita mientras vertía todo su contenido genético dentro de ella, finalmente saco su pene todo brilloso por sus jugos y seguramente por los de mi hermanita, y sacudiéndolos ahora en la entra de una roja vaginita se hizo a un lado para sentarse en una silla todo satisfecho, apenas se había hecho a un lado cuando el mentado Juan ya tomaba su lugar, cuando lo note ya llevaba su pene en la mano, era un pene muy normal incluso más pequeño que el del compañero de mi papá, sin medir media palabra y como si se tratara de una estaca al corazón, Juan clavo de un solo y fuerte empujón su aparato reproductor dentro de Danielita quien ahora si emitió un gritito.

-Ayyyy.

Pero a Juan poco le importo comenzó a meter y sacar con gran desesperación su pene de la vaginita de mi hermanita, la cocina se comenzó a llenar del clásico sonido de plop,plop,, plop, plop, cada vez que los huevos del tipo chocaban contra mi hermanita quien solo recibía las embestidas del viejo, en un momento pensé que era afortunada Danielita al estar medio inconsciente porque no sabría decir si hubiera podido aguantar todo el trato rudo que estos viejos le daban a su pequeño pero bien formado cuerpo.

Pude ver como Juan tomo el pie izquierdo de mi hermanita y comenzó a lamer la plata de su pie como su fuera una paleta, mientras continuaba taladrándola sin piedad alguna, luego chupo uno a uno sus dedos del pie de mi hermanita y finalmente abrió su boca lo más grande que pudo y para mi sorpresa y los demás metió medio pie en su boca y ahí lo mantuvo sin sacarlo mientras aceleraba sus embestidas.

-Jajajajaja, estas bien piche enfermo PA.

Rio a fuertes carcajadas el compañero de papá mientras veía como Juan hacía un gran esfuerzo por respirar por la nariz aun con la agitación de tener un pie en su boca, veía como todo el cuerpo de mi hermanita era tallado sobre esa sucia mesa, sus manitas se bamboleaban de un lado a otro, al igual que su cabecita, mientras lanzaba pequeños gemiditos que eran totalmente ignorados por los animales que saciaban su lujuria con su cuerpecito.

-Ay, ay, ay, ay, ay, ay, no, ay, ay, ay, despacio, ay, ay, ay, ay, me duele, ay despacio.

Era lo poco que se le lograba entender a Danielita quien era penetrada sin piedad alguna, finalmente se escuchó un gruñido y Juan se pegó lo más que pudo a Danielita era evidente que se estaba viniendo dentro de ella, la segunda descarga de la noche de un hombre diferente y aun había un tercero en la cocina esperando su turno.

Juan termino de venirse y sacando el pie de mi hermanita y lanzando fuertes suspiros dijo.

-Es la mejor venida de mi perra vida, que rico se siente la vaginita de esta niña, y sus pies me encantan.

Poco a poco se fue haciendo a un lado porque el Nahuar que hasta ese momento solo había sostenido la cabecita de Danielita se disponía a tomar lugar en medio de las piernas de mi hermanita, cuando se bajó la bermuda negra que traía, toda la habitación se quedó en silencio por completo, lo que ese hombre traía bajo su bermuda no podía ser considerado pene, era monstruoso, una masa de carne negra con una gran cabeza completamente morada, debió medir lo de mi brazo de ancho fácilmente y sin mentir unos 27 o posiblemente treinta centímetros de largo, esa cosa parecía tener vida propio, ya de su punta babeaba un líquido blanco supongo que su pre semen,  tenía unos huevos grandes del tamaño de unas naranjas, morados y peludos, en verdad perdonen que se los describa así pero nunca había visto ni he vuelto a ver uno como esos en mi vida, don Juan y el compañero de mi papá se quedaron boquiabiertos mirando tal monstruo sostenerse en las manos del Nahuar quien ya se había puesto en medio de las piernitas de Danielita.

-No mames pinche fenómeno ¿qué es eso?

Dijo el compañero de mi papá quien no salía de su asombro.

-No mames vas a decir que eso le quieres meter a la niña, no seas pendejo la vas a matar.

Ambos rieron en corro mientras veían como Nahuar ya pasaba su pene de arriba abajo por toda la pequeña vaginita de Danielita.

-Cállate wey, que tal si nos toca también a nosotros. 



Jajaja continuaron riñendo ambos mientras que se notaba como el Nahuar acomodaba su monstruo en la entrada de la pequeña grieta, haciendo fuerza intentaba penetrar a mi hermanita, quien inmediatamente comenzó a quejarse.

-AAAYYY, Ayyyy, Ayyy, me duele, no, me duele,

Cada vez que hacia esto por reflejo Danielita movía sus caderas de un lado a otro evitando al monstruo que quería empalarla literalmente, pero esto no desanimaba al Nahuar quien la volvía a acomodar intentando de nuevo lograr la penetración.

-No seas cabrón eso no le va entrar, y si le entra la vas a desmadrar, no la chingues wey.

Le decía Juan intentando darle un poco de cordura al hombre negro quien no desistía de sus intentos de penetración escupiéndose la mano y la vaginita de mi hermanita una y otra vez.

-OOOO, no estén chingando, ustedes ya cogieron y nadie les dijo nada ahora déjenme a mí.

Decía el negro Nahuar, mientras continuaba en su labor, era muy contrastante ver esa escena, la piel blanca y bonita de mi hermanita en contacto que esa gruesa y negra piel áspera del Nahuar, pese a los intentos del Nahuar, parecía una misión imposible, cada vez que hacia presión la cabeza del pene no entraba, solo rebotaba hacia arriba, Danielita solo se quejaba a cada intento, les decía que no y movía sus piernitas y su torso, mientras la batalla contra ese monstruo continuaba.

-Si wey, pero nosotros somos normales, no tenemos un adefesio entre las piernas como tú mamon, no la chingues la vas a matar, me cae de a madres que si la desgarras.

Por un momento pensé en salir y detener eso, por las palabras que decía el compañero de mi papá noté que realmente mi hermanita corría peligro de ser empalada por ese hombre, sabía que le podía hacer mucho daño si lograba penetrarla con semejante cosa, pero afortunadamente pensé bien las cosas, que tal si bajo y en lugar de metérsela a mi hermanita me la deja ir a mí el Nahuar, no mejor solo de lejitos.

Para la suerte de mi hermanita el Nahuar se comenzó a desesperar que no entraba y no entraba, comprendió que sería una misión imposible el penetrar con ese pene a una niña delgadita de 10 años, un pene que seguramente hasta a la más experimentada de las prostitutas le costaría engullir, solamente puso su pene sobre la vaginita de mi hermanita, “sin mentir ese pene llegaba desde la vagina de Danielita y le tapaba el ombligo”, de esa tamaño era, el negro tomo las piernitas de la nena y después las cerro aprisionando su monstruo para comenzar hacer la simulación de la penetración, para no estarla penetrando ese hombre le daba con todo a mi hermanita, se notaba que tenía muchas ganas y energías, lanzaba gruñidos y jadeos que retumbaban por toda la casa hasta en cierto momento pensé que podría despertar a mi papá.

-apúrale men que nada más de verte ya quiero darle de nuevo.

El compañero de mi papá ya se había parado viendo como el negro Nahuar trataba a mi hermanita, mientras ya se masturbaba amenazando con cogerse por segunda vez a Danielita.

Como si de un orco se tratara, el Nahuar dio un grito y comenzó a descargarse en el abdomen, piernitas, falda, pecho y vaginita de Danielita, su corrida fue igual de impresionante que la monstruosidad que tenía entre las piernas, parecía que estaba meando más que terminado, hizo un completo batidero en el cuerpo de mi hermanita quien había quedado completamente pegajosa y brillosa después de lo que el negro Nahuar le había hecho.

El negro resoplaba cual caballo en el hipódromo lanzando los últimos pequeños chorros sobre el cuerpo de Danielita quien había quedado hecha un batidero, como pudo el negro Nahuar se hizo a un lado para darle paso al compañero de mi papá quien ya llevaba una nueva erección lista para hundirla en el joven cuerpo de Danielita.

-No mames wey, que pinche asco si quiera hubieras limpiado tu batidero.

Le decía el compañero de papá al negro Nahuar, mientras con un trato sucio que tenían para limpiar la mesa limpiaba la entrepierna de mi hermanita y parte de sus piernas y abdomen y es que en verdad el negro había dejado rastros de su material genético por todos lados, una vez que más o menos limpia Danielita de esa liquido pegajoso, comenzó a decirle a mi hermanita.

-Ahora si zorrita, la primera fue de placer esta segunda será por venganza.

Decía el compañero de papá mientras apuntaba su pene a la vaginita enrojecida de Danielita, quien aun sin poderse mover mucho seguía tirada a merced de estos tipos, de una sola estocada con mucha fuerza y sin piedad penetro a Danielita casi hasta sus huevos, lo cual provoco que mi hermanita lanzara un grito.

-Ayyyyyy.

-Viste pendejo a la primera.

Le dijo al compañero de papá al negro Nahuar mostrándole que de una había penetrado a Danielita por completo, después se inclinó sobre mi hermanita hasta casi estar sobre de ella, para poder decirle a la cara de la nena.

-No sabes las veces que tu jefa no desprecio zorrita, cuantas veces casi le suplique, pero nunca me dio jalón.

Hecho las caderas para atrás hasta casi sacar su pene de mi hermanita para después con mucha fuerza volver a penetrarla sin piedad mientras le decía.

-Tú me recuerdas a ella, me recuerdas a tu mamá, igual de bonitas, igual de creiditas, igual de zorras, esos son, son unas zorras, tú y tu jefa son unas zorras aplasta huevos.

A cada frase que decía era una fuerte penetración a Danielita quien solo lanzaba pequeños grititos de queja, que solo lograban aumentar más la lujuria de las bestias que la acompañaban esa noche.

-Ayy, ayyy, ayyy, ayyy, ayy, ayyy, ayyy, ayyy.

Sin dejar de penetrar a Danielita volteo a ver al tal Juan y le dijo.

-Pásame mi celular que está en mi chamara, voy a gravar un video para mandárselo a su puta madre.

Juan obedeció y una vez que el compañero de papá tuvo el celular en la mano comenzó a gravar el video, primero enfocando la cámara solo hacia su cara mientras decía.

-Laura, espero que no me hayas olvidado, yo no he podido olvidarte, aún recuerdo todos tus desprecios, todas las beses que me mandaste a la verga y el incidente de la fiesta de tus primos el cómo me ridiculizaste, pero siempre supe que eras una zorra, quiero que mires a quien me estoy chingando.

Dio la vuelta al celular y ahora enfoco a Danielita quien estaba tirada en la mesa siendo penetrada, enfoco su carita y después fue bajando por su cuerpo hasta llegar justo a la unión de su pene con la delicada vaginita de Danielita, mientras el pene del viejo continuaba haciendo su labor de penetración, mi hermanita levantaba sus manos he intentaba medio taparse con torpes movimientos era ligeramente consiente de lo que estaba pasando entre ella y el compañero de mi papá.

-Si Laura, es tu pequeña hija, tu princesa y si Laura me la estoy cogiendo, le quité su virginidad, ya la hice mujercita, pero sabes que, resulto ser tan puta como tú, cada vez que se la meto pide más y eso que está bien escuincla, pero es como tú, son unas zorras tú y tu hija, ella me pagara todos tus desprecios, me la voy a coger hasta embarazarla y vas hacer mi suegra Laura, vamos hacer familia par de putas. 

Mientras hablaba aceleraba sus metidas, lo que provocaba los gemidos de Danielita, se notaba la lujuria y la demencia con que estaba actuando el compañero de papá quien finalmente no pudo contenerse más, y por segunda vez descargaba su material genético dentro de Danielita.

-Aaarrr, ya estoy terminando, arrr, estoy terminando dentro de tu hija Laura, me estoy reproduciendo dentro de tu puta hija Laura.

Sin poder aguantar más bajo el celular dejando de gravar mientras vertía sus últimos disparos de semen dentro de Danielita, el compañero de papá resoplaba aun acoplado a Danielita cuando fue interrumpido por el tal Juan.

-vas men muévete que yo también quiero otra vez darle a la nena.

El compañero de papá se movió y Juan volvió a tomar lugar en medio de las piernas de Danielita que al igual que la primera vez, de una sola estocada metió su pene dentro de Danielita, mi hermanita volvió a quejarse por la violencia del acto y dijo.

-Ayyy, yaaa no.

Los hombres solo se miraron y rieron ante las suplicas de mi hermanita, quien comenzó a ser penetra a gran velocidad nuevamente dejando escapar a cada estocada gemiditos que llenaban de erotismo todo el ambiente de ese lugar, escuchar gemir una niña de 10 añitos era el único afrodisiaco que necesitan esos hombres. 

El tal Juan arremetía con todo contra mi hermanita, había afianzado sus manos a los costados de la mesa haciendo que sus estocadas fueran más certeras, Danielita solo podía gemir ante las arremetidas del tal Juan, ese era ya su cuarta penetración de la noche y no se sabía si era la última o faltarían más.

El tal Juan tomo el pie derecho de mi hermanita y al igual que lo había hecho con su pie izquierdo y comenzó a lamerlo con enorme gula, lamia su planta, su talón, sus dedos, metía medio pie completo a su boca mientras no paraba de penetrarla, era un espectáculo como el que jamás había visto en mi vida.

El tal Juan comenzaba a tomar un ritmo frenético a cada empujón que daba, mientras que Danielita solo lanzaba fuertes gemidos, suspiros y quejas que eran contrastados por el sonido del golpeteo que hacía el choque de sus huevos con las nalguitas de mi hermanita, ella comenzó a lanzar fuertes gemidos y sus manos y pies comenzaron a retorcerse mientras lanzaba un grito ahogado, todo parecía indicar que las estocadas rápidas y profundas habían logrado que Danielita se derramara, su orgasmos sorprendió a todos los presentes, que nunca pensaron que una niña de 10 años pudiera llegar a eso, todos se miraron y comenzaron a reían mientras veían como la niña se retorcía por las sensaciones que le causaba las fuertes penetraciones del Juan.

Y no era para menos después de todo lo que le habían hecho a Danielita esos tres hombres esa noche me imagino que mi hermanita estaría muy sensible en todo su cuerpo, esta vez el tal Juan duro más tiempo metiéndole con fuerza su pene a Danielita y en todo momento le estuvo comiéndole el pie, finalmente antes de terminar saco su pene para terminar derramando todo su material genético en los blanquitos pies de mi hermanita que quedaron muy batidos por todo el semen vertido.

Finalmente, y como era de esperarse el negro Nahuar también no se quiso quedar atrás y pido también su segundo turno, pero esta vez no intento penetrar a Danielita, solamente se conformó con hacer lo que había hecho la primera vez, rosar su monstruo en la vaginita de mi hermanita con sus piernitas cerradas, después de unos minutos emulaba a sus compañeros y descargaba grandes cantidades de semen en Danielita, que recibía por sexta vez en la noche una descarga de semen en su lindo cuerpecito, era sorprendente la cantidad de semen que este hombre liberaba a pesar de apenas haberse corrido hace unos minutos, dejo empapada a Danielita de piernas, vagina, abdomen, para después limpiar su pene que aun escurría ese líquido blanco con la faldita de Danielita.

Ya satisfechos los tres hombres todavía se tomaron una cerveza mientras platicaban lo mucho que había disfrutado, mientras lo que había quedado de Danielita estaba aún sobre la mesa, finalmente comenzaron a tomar sus cosas para retirarse, no sin antes tomarle varias fotos al cuerpo de Danielita y después de eso entre risas y bromas típicas de hombres salieron de la casa, por mi parte aún me quede escondido escuche como se encendió el motor de su auto y después como se alejaban de la casa, así fue como finalmente decidí salir de mi escondite.

 

El Espacio de las Pequeñitas… :3 …

 

Al bajar las escaleras el olor a sexo impregnada toda la parte de abajo, me acerqué cautelosamente a mi hermanita que seguía tiraba sobre esa sucia mesa donde esos lobos la habían dejado, al llegar hasta donde estaba ella me sorprendió el estado en que me la encontré, había visto todo desde un lugar privilegiado pero estar ahí a pocos centímetros de ella me permitía apreciar cada detalle, estaba hecha un completo batidero, sus pechitos que antes eran pequeños botoncitos rositas ahora estaba más abultados como en forma de pirámide en punta completamente enrojecidos por las succiones, chupetones y mordiscos que le había dado el tal Juan, su abdomen plano estaba todo brilloso y aun le resbalaban gotitas de semen por lo costados incluso parte de semen se le había empozado en su ombliguito, sus piernas estaba igual en partes brillosas y se podía notar aun en su blanca piel las marcas de los dedos que se habían prensado con fuerza de ellas, sus pequeños piecitos aun goteaban restos de semen, pero lo que más me sorprendió fue el estado de su linda vaginita que había dejado de ser rosa para ser completamente rosa y abultada por la constante fricción a la que fue sometida, a cada respiración de Danielita esta chorreaba semen, supongo que estaba completamente llena, pues tres descargas había recibido esa noche. 




Para mi sorpresa lo que a muchos le hubiera dado asco para mí era todo lo contrario después de lo que había visto y el cómo encontré a Danielita me tenía muy caliente, pensé en que podía hacer con ella y era claro que no podía dejarla ahí, tenía que llevarla hasta el cuarto, nunca he sido muy fuerte pero la adolescencia me estaba dotando de más fuerza nueva y mi hermanita nunca ha sido tan pesada, con gran esfuerzo logre cargar a Danielita y subirla hasta el cuarto.

Ya acomodaba mi hermanita de ladito decidí que era mi oportunidad para poder hacer algo con Danielita, como pude me acomode detrás de ella en forma de cucharita y baje mis pantalones para liberar mi pene, el cual en comparación de un pene adulto aún era infantil, restregué primero mi pene en las nalguitas paraditas de mi hermanita por fin podía hacerlo se sentía delicioso el contacto de mi pene con su piel, pase mis manos por su abdomen todo su cuerpo estaba pegajoso algunas partes hasta mojadas, pero a mí no me importaba para mí todo eso era como un sueño, me acomode detrás de Danielita se sentía especial mente húmedo, aún continuaba saliendo semen de su linda vaginita, apunte mi pene he intentado imitar a esos hombre empuje con fuerza, sentí como todo mi pene se hundió en mi hermana como si lo metiera en agua, se lo comió todo de golpe, en mi imaginación pensé que sería más difícil pero no fue así, lo que más me sorprendió fue que Danielita ni se inmutó, para ella fue como si nada hubiera pasado ella no dijo nada ni hizo nada, por un momento pensé en molestarme pero no me importo estaba en el cielo había perdido mi virginidad por fin estaba penetrando a mi hermanita, se sentía muy calientito y mojado dentro de mi hermanita, mi pene entraba y se salía por completo sin dificultad para mi mala suerte mi gozo no duro ni dos minutos cuando ya estaba terminando dentro de mi hermanita, acariciaba sus lindos pechitos abultados y pegajosos mientras terminada dentro de Danielita, era su cuarta descarga dentro y la séptima en total para Danielita de la noche, se podía decir que había quedado batida por dentro y por fuera.

Ya era tarde, estaba cansado y satisfecho, abracé a mi hermanita y cerré los ojos para dormir con ella, y pensar que ese apenas era el segundo día de vacaciones en la casa de mi padre, ¿Qué más aventuras estaría por vivir Danielita? en este mundo nuevo para ella……. Continuara………… 






Autor original: Mincho94

Sexo sin tabúes 3.0. (6 may 2020). Mi hermanita abriéndose paso a un mundo nuevo. Recuperado de; https://sexosintabues30.com/author/mincho94/

 

Secuela  original: Dulce Luna Gamma.

Mi Blogger. (26 Juy 2024). El espacio de las pequeñitas. (Mi hermanita abriéndose paso a un mundo nuevo). Publicado en; https://dulce194513.blogspot.com/

Todos los derechos reservados.











 


Comentarios

  1. Que gran relató, me encantó. Aún estoy en espera de la continuación del hombre encorvado de tu otra saga

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    1. Hola DOOM468, que bueno que te gustara, y si la continuación de mi relato será el episodio 10, ya estoy trabajando en el, pero si tardara en poco en salir, por mientras te invito a que sigas disfrutando de las fantásticas historias que se seguirán publicado y comentándolas ya que tus comentarios es lo que nos motiva a seguir adelante.

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